Viernes 06 de Junio de 2008
Rolando Schiavi probó, sintió dolores y quedó descartado por completo. Si bien la resonancia que se le practicó el miércoles no arrojó ninguna lesión de gravedad, el capitán ayer realizó algunos ejercicios físicos y como el dolor en la zona del aductor derecho aún persistía decidió internarse en el vestuario para hacer trabajos kinésicos. El médico se lo comunicó a Caruso y el DT conservó la idea de reemplazarlo por Ignacio Fideleff.
Antes de retirarse del predio el Flaco dijo que no jugaba y después el entrenador lo ratificó. "No hablé nada con él (Schiavi), me guié por lo que me había dicho Nacho Astore. Esperé para que pruebe en la práctica y si estaba en condiciones iba a hablar, pero como lo hizo sólo un rato y le dijo al médico que tenía molestias decidí no hacerlo porque era lógico que no podía estar", contó Caruso en rueda de prensa. Y lo que era una sensación se transformó en una realidad ya que el propio DT confesó que no cruzó palabra alguna con el jugador.
La sensación que quedó flotando es que si el Flaco decía que estaba en condiciones de jugar podía cambiar un lugar en la lista de concentrados, aunque por otro lado también se pensaba que la decisión ya estaba tomada porque el jugador no entrenó con normalidad en la semana y, por ende, no lo iba a tener en cuenta. Y por su manera de manejarse, de no incluir a un futbolista que no está en un ciento por ciento, "lo más seguro" era que no jugara. "Como quería probar había que esperarlo porque estamos ante un partido clave. Me tengo que guiar por los médicos porque ellos son los que saben. Sabía que iba a ser complicado, pero con probar no sé perdía nada".
Lo que está claro, según lo dicho por el cuerpo médico rojinegro, es que Schiavi la semana próxima podrá entrenar con normalidad con el resto del grupo para ya pensar en la última presentación ante San Martín, que se jugará dentro de quince días.