Sábado 23 de Julio de 2022
Negar que Javier Sanguinetti está realizando un muy buen trabajo como DT de Newell’s desde que asumió en esta temporada sería una absoluta injusticia para un cuerpo técnico súper profesional como el que lidera. Dicho esto, la realidad es que también la dura derrota en el clásico ante Central fue la primera puñalada seria a su gestión. Y en este sentido su gran desafío será que el equipo pueda “salir” rápido del traspié en Arroyito, tanto en el juego como en lo anímico. Hasta acá se trata de una gestión que en líneas generales transitó por el carril rápido de los resultados positivos, por eso las esquirlas del derby deben cicatrizar lo antes posible para que se potencie todo lo hecho hasta acá.
Por supuesto que perder un partido, aunque sea el clásico, está entre las posibilidades, pero la realidad es que Newell’s hoy está muy lejos de aquel equipo aguerrido, compacto, rocoso y demoledor de las primeras fechas.
Ese equipo que incluso transitó como líder de la Liga Profesional con la fórmula de la defensa granítica y el ataque frenético.
Pero evidentemente hubo una merma en las últimas fechas, a pesar de que hasta el clásico el equipo rojinegro supo conservar el invicto y jamás había estado en desventaja en el marcador.
En empate 2 a 2 ante Patronato en el Coloso que sobrevino al repliegue notable en el campo, luego de estar arriba 2 a 0. Después la igualdad 1 a 1 frente a Platense en Vicente López, que también se produjo por devolverle de manera sistemática la pelota al rival .
A continuación se dio el 0 a 0 ante Racing, sin dudas un rival calificado, en el que Newell’s luchó y logró un punto valioso en casa.
Y después llegó el clásico del jueves. Newell’s fue al Gigante con el invicto encima y con la chance de conservar la punta del torneo. Jugó buenos 25 minutos iniciales, dominó al rival, manejó la pelota en campo ajeno y casi Pablo Pérez pone arriba al rojinegro con un cañonazo en el palo.
Pero después se pinchó, perdió protagonismo y jamás pudo recuperarse del gol en el cierre de la etapa inicial del pibe Alejo Veliz. Fue un mazazo que derribó para siempre a Newell’s.
El rojinegro no logró reaccionar con un tiempo por delante para hacerlo. Nunca supo tomar de la solapa al rival, acorralarlo ni vender cara la derrota.
A 20 minutos del final los ingresos paulatinos de Genaro Rossi, Nazareno Funez, Juan Garro y Guillermo Balzi, todos con perfil ofensivo, no reportaron dividendos en cuanto a inclinar la cancha.
Newell’s en el clásico profundizó el rendimiento irregular de las últimas fechas. Por ello haber sumado 3 puntos de los últimos 12 grafica que la merma de productividad es notoria y tiene correlato con el bajón futbolístico.
Sanguinetti, que había ganado su primer clásico en Arroyito, conoció el espaldarazo de aquel triunfo. Pero ahora vio la otra cara de la luna y tendrá que minimizar los daños colaterales de la caía del jueves ante Central.
Hasta el derby el resultado más duro de este ciclo había sido la derrota ante Gimnasia de la pasada Copa de la Liga Profesional cuando Newell’s quedó en la puerta de clasificar a la ronda final.
Allí supo recuperarse y salir adelante. Ahora Sanguinetti intentará lo mismo, con todo el respaldo dirigencial y del plantel.