Domingo 08 de Junio de 2008
Santiago Salcedo brilló en la noche de despedida de Justo Villar. Y fue el artífice principal de evitar que la fiesta diseñada para el arquero se empañara con una triste derrota frente a Gimnasia (J). Con sus dos gritos puso las cosas en su lugar, sentenció el empate en el Coloso del Parque y dejó a Newell’s en el borde de la salvación total. Una salvación que podría terminar por concretarse esta tarde si Olimpo (ante River) y Colón (ante Estudiantes) no ganan hoy. "Por suerte convertí y eso sirvió para sumar un punto importante", dijo el delantero rojinegro que está segundo en la tabla de artilleros y quiere convertirse en el máximo goleador del fútbol argentino. Una misión que puede llegar a cumplir en el cierre del campeonato, cuando la Lepra reciba al descendido San Martín.
Sa-Sá estuvo intratable. Y entonado por el clima festivo, el atacante se lució la noche en que los jujeños estaban empecinados en arruinar y estuvieron muy cerca de lograrlo. Y él apareció cuando el equipo más lo necesitaba, en el momento en que todo era cuesta arriba para los conducidos por Caruso Lombardi. "Teníamos el karma de haber perdido dos juegos seguidos jugando de local, pero no nos desesperamos, mantuvimos la calma y el equipo demostró mucho carácter para equilibrar las cosas. Lamentablemente no se pudo ganar", razonó.
"Lo importante es que sumamos. Ahora hay que esperar que el fin de semana se den los resultados que necesitamos para olvidarnos de todo", expresó el artillero leproso, que le dedicó el primer tanto a su amigo Justo y "el segundo fue para mi señora" que está embarazada esperando el primer hijo de la familia.
En cuanto a su eficacia del viernes, Sa-Sá se mostró sumamente feliz porque "pude convertir dos goles muy importantes no sólo para mí sino para el equipo. El partido estaba complicado, no le encontrábamos la vuelta al juego porque Gimnasia tuvo mucho la pelota. Hubiese sido triste una nueva derrota en el Coloso. Por suerte sumamos".
Las nueve conquistas que lleva en el torneo lo transformaron en uno de los baluartes de Caruso Lombardi. Y con esos gritos y el rendimiento redondeó un Clausura más que positivo. Tan es así que el propio jugador reconoció que "es mi mejor campeonato tras mi vuelta al club. Se me están dando los goles. Hicimos un buen torneo y a Newell’s lo mantenemos en primera cuando empezamos once puntos abajo de algunos".
Los repetidos gritos que pegó en el Coloso y en otras canchas llamaron la atención de varios clubes que centraron la atención en su figura, aunque Sa-Sá no se anticipa a nada y sólo piensa en el presente. "Veremos lo que pasa en el futuro, pero soy jugador de Newell’s y tengo contrato por dos años más. El hecho de irme no me quita el sueño, estoy agradecido al club".