Ovación

Salazar fue el de los cierres importantes en los últimos partidos de Central

"El de Scocco fue como un gol para mí", admitió el lateral derecho canalla, quien aún recuerda con gracia la metáfora de Sosa, cuando dijo que vio "venir a Dios" en el cierre de la jugada en el clásico.

Sábado 30 de Abril de 2016

El domingo pasado en el Coloso del Parque se habló mucho de Sebastián Sosa. El último miércoles, en Porto Alegre, de Marco Ruben ante todo. Es que, así como por ejemplo los árbitros están signados por el halo de la desaprobación permanente, para decirlo de forma elegante, en los equipos de fútbol los que juegan de lateral derecho cargan en cierta forma con el karma de un puesto tal vez considerado de los menos trascendentes en el armado. No por nada, el cómico rosarino Luis Rubio creó su personaje de Eber Ludueña con la 4 en la espalda. Tal vez por eso no tomó la verdadera dimensión los extraordinarios cierres que realizó Víctor Ezequiel Salazar en esos dos partidos clave, en momentos fundamentales de sus desarrollos y que elevaron también la tarea del tucumano al rango de una de las figuras que tuvo Central, sobre todo frente a Gremio. Y el tucumano contó detalles de ambas jugadas, revelando curiosidades en ambas.

Por ejemplo, luego de evitar el gol de Ignacio Scocco en el final del clásico, Salazar se rió mucho de la metáfora que usó Sosa para graficar su alivio cuanto trabó justo la pelota: "Seba dijo en una nota que vio venir a Dios ("Le conté al Chacho que cuando lo vi venir a Salazar me pareció ver a Dios. Es que yo ya estaba casi vencido, no tenía mucho por hacer en la jugada de Scocco y el tucumano apareció justo para mantener el empate", le dijo a Ovación en la edición del último martes), me hizo reír mucho", agregando que en el vestuario "todos mis compañeros me felicitaron. La verdad es que fueron dos cierres muy buenos y gracias a Dios los pude cortar. El de Scocco fue como un gol para mí y lo resalto más porque fue en un clásico".

Tres días después, en el Arena do Gremio, tres minutos antes del gol de Ruben que definió la ida de octavos de final de la Copa Libertadores a favor de los canallas, tuvo otra intervención genial sobre Bolaños, que a diferencia de Scocco eludió a Sosa hacia la derecha. Ahí también Salazar lo anticipó justo antes de que patee y lo llevó luego a tal error que el ecuatoriano mismo la tiró afuera. "Fue muy parecida la jugada y corrí con la misma suerte de salvarla. Esos dos cierres me hicieron agarrar mucha confianza". Y aportó un dato más que interesante, porque pareció que el tucumano hizo lo que debía hacer algún compañero de defensa y no fue así. "Indudablemente que estaba muy concentrado en la jugada y que confié en mi velocidad, pero el cierre lo hice yo porque (Bolaños) era mi marca".

Salazar usó "gracias a Dios" en la acción que evitó la probable caída de Central en el clásico y "corrí con la misma suerte de salvarla" para evitar el 0-1 en la cancha de Gremio, que tal vez hubiera condicionado otro partido. Dios y suerte, aunque en realidad todo lo hizo el tucumano, que desde que apareció en primera de la mano de Miguel Russo a fines de 2014, no paró de afirmarse con el espaldarazo que el dio Coudet y en los últimos partidos se hizo además indispensable.

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