Rusia 2018

Rusia aprovechó que los árabes estaban de regalo

El partido inaugural del certamen fue una goleada del seleccionado local sobre la Arabia Saudita de Juan Antonio Pizzi. Cherysev marcó dos y fue la gran figura.

Viernes 15 de Junio de 2018

Qué lindo empezar un Mundial así, en casa y con regalos. Encima, a esta Rusia que futbolísticamente le alcanza con lo justo le cayeron bárbaro para decorar un cuadro ideal y con la rúbrica de un 5 a 0 ante una Arabia Saudita a la que ni un entrenador argentino pudo dotarla de picardía para no perder tan feo. Sería bárbaro que en todos los partidos de este certamen que recién comienza puedan gritarse cinco goles, claro que en juegos más parejos. Excepto, está bueno pedirlo, los de la selección que dirige el Zurdo Sampaoli para que desde el inicio el sueño del título pueda tomar forma concreta. Claro, difícilmente Islandia le brinde tantos obsequios como dejaron los árabes en Moscú, sólo que en distinto estadio, y que tanto los delanteros y mediocampistas albicelestes los aprovechen de la misma manera.
   ¿Rusia candidato? Sí, a pelear el segundo puesto en el grupo A. Nadie puede dudar que con ello se conformarán, más allá del entusiasmo que pudo quedarle ayer al futbolero ruso. Es difícil que se hayan asustado los uruguayos -favoritos a quedarse con el primer lugar-, tampoco los egipcios, que son los que le pelearán la clasificación en gran parte porque tendrán un goleador como Mohamed Salah como carta de triunfo.
   En la apertura el que se vistió de gran artillero fue un mediocampista que supo llegar a posición de gol y marcó el segundo y el cuarto de la goleada. Denis Cheryshev ingresó por la mala fortuna de Alan Dzagoev (sufrió un desgarro apenas se jugaban 23') cuando el partido ya estaba a favor por el 1-0 conquistado a los 12' con un cabezazo cómodo de Iury Gazinsky, porque su marcador se cayó antes de saltar.
   Antes del final del primer tiempo la televisación del partido mostraba una superioridad en la tenencia de la pelota de los verdes árabes, una muestra de que no es una tendencia que aporte demasiado porque los de Pizzi no patearon ni al arco. Tampoco en la segunda mitad, cuando Rusia los esperó y canjeó por gol cada regalo. Cómo será que fue 5 a 0 y en los números finales la posesión de pelota fue 41% para el ganador y 59% para el perdedor. Increíble pero real.
   Rusia se disfrazó de gran equipo. Y el técnico Cherchesov se animó a meter a un oso, como lo tenía Argentina a Lucas Pratto (jugó las eliminatorias y no fue tenido en cuenta para llegar a Rusia), y fue el quien metió el tercero con un cabezazo y dejó servido el cuarto. Mientras que el quinto fue un tiro libre, de esos a pedir de Messi. Y le pegó casi como la Pulga.
   Y Pitana dijo basta. El argentino marcó el final con una sonrisa, la misma con la que empezó el partido, con la que tendrá otra chance. Igual, sería bueno que no sea en la final, para que en ese último encuentro esté Argentina.
   No hubo locura rusa. Como tampoco los hinchas lo mostraron en el estadio. Eso está reservado para la pasión argentina, brasileña o de cualquier país sudamericano, de algunos europeos como españoles o de africanos poniendo color. A ellos les falta. Y es una de las causas del por qué no son candidatos.
   Empezó bien el juego. Hoy hay pronóstico de continuidad en los tres partidos y mañana aparecerá el equipo del nuevo 10 argentino, de Messi. De ese jugador que ni Rusia ni Arabia tienen ni tendrán. Claro, si los rojos rusos lo tenían, la cuenta en lugar de quedar en 5 hubiese llegado a diez.


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