Ovación

Rugby entre trincheras

En la iglesia anglicana St. Clement Danes se realizó un homenaje a los voluntarios de Atlético del Rosario que participaron en la Primera y Segunda Guerra Mundial.

Viernes 16 de Octubre de 2015

En la iglesia anglicana St Clement Danes, en la ciudad de Westminster, Inglaterra, el miércoles se les realizó un homenaje a los socios voluntarios de Atlético del Rosario que participaron en la Primera y Segunda Guerra Mundial. El lugar y el momento no fueron elegidos azarosamente. Esa iglesia fue casi destruida por las bombas alemanas durante el bombardeo de Londres, el 10 de mayo de 1941. Sólo los muros exteriores, la torre y el campanario de Gibbs sobrevivieron al bombardeo, pero el interior fue reducido a cenizas por el fuego. Ahí tuvo lugar el acto central que se desarrolló en pleno Mundial de Rugby.
  El rugby, en nuestro país, sintió el impacto de ambos conflictos. El cimbronazo obviamente también repercutió en nuestra ciudad, sobre todo en Atlético del Rosario, que era el club donde se congregaba la comunidad inglesa.
  En 1913 Atlético del Rosario alcanzó su punto más bajo de decadencia, a tal punto que no pudo participar del torneo del Río de la Plata. Al año siguiente, la Primera Guerra Mundial agravó aún más la situación, ya que muchos socios salieron del país para participar en el conflicto bélico.
  Claro que no sólo Plaza sufrió la consecuencia de este hecho, sino el rugby en general. Se disputaban entonces solamente partidos amistosos, algunos a beneficio de la Cruz Roja Británica. En 1919, un año después de finalizada la guerra, el campeonato de la Unión de Rugby del Río de la Plata (hoy UAR) no se pudo realizar por falta de inscriptos.
  Veinte años después, nuevamente estalló el horror y el rugby volvió a sufrir sus
efectos. En Rosario, en 1941, la situación internacional era complicada ya que la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno desarrollo. Algunos clubes no lograron reunir la cantidad de jugadores como en otros años, ya que muchos de ellos estaban participando del conflicto bélico. Si bien la contienda empezó en 1939, fue en los años posteriores cuando muchos descendientes de ingleses fueron tras la aventura de la guerra buscando los ideales de libertad, luchando contra el nazismo y el fascismo. En lo que al nivel de juego se refiere, el campeonato local no tuvo el adelanto esperado ya que, entre otras cosas, algunos clubes no presentaron sus equipos para cumplir con los partidos programados provocando la consiguiente “desmoralización” del resto.

Plazones voluntarios.
Fueron muchos los jugadores de rugby que pasaron a engrosar las filas de las fuerzas aliadas en calidad de voluntarios en la Segunda Guerra Mundial, los cuales se hacían llamar “miembros de la mesa rosarina”.
  Algunos de ellos fueron destacados en nuestro medio, como Oldendorff, a quien apodaban Quicky, un gran corredor de 400 metros que fue campeón santafesino y que entrenaba alrededor de la cancha leyendo cartas; o Michael Le Bas, quien calificó como piloto de caza la Fuerza Aérea Británica luego de entrenar en Canadá. Al terminar la guerra se quedó en Europa debido a que le ofrecieron una comisión permanente a oficial y llegó a ser Air Vice Marshall.
  Kenneth Charney, quien nació en Quilmes pero se crió en Bahía Blanca, luego pasó su adolescencia en Fisherton y se transformó en el as de los voluntarios argentinos al derribar 14 aviones enemigos en combate aéreo conociéndoselo como “El Caballero Negro de Malta”, luego de la guerra al igual que Le Bas fue convocado para proseguir con su carrera de oficial, en la cual se retiró como Group Captain (Coronel) en 1980.
  Entre otros, la nómina de los que participaron de la contienda está integrada por Thomas Adamson (desaparecido en ejercicios de entrenamiento), Ian Adamson, Henry “Mikey” Melville Ball (muerto en accidente de vuelo), Víctor Barton, James Caulkett, Ronald Coward (muerto en accidente de vuelo), Anthony y Eric Frank Davis, Maurice Goddard, Eric Hogshaw, John Hyland, Francis “Bun” Keene (derribado y repatriado), Douglas Kench, Michael y Richard Le Bas (desaparecido en los combates del desierto africano durante la ofensiva contra el Mariscal Rommel).
  La lista sigue con Hugh Lyon Clark (quien luego fue presidente de la Unión de Rugby de Rosario), Arthur Mac Bay (muerto en operaciones), Malcolm Middleton, Algernon Middleton, Julian Parr, Charles Parr, George Pears, Dennis Pendlebury, Basil Ramshaw, Charles Rowbotham, Héctor Robinsin, Roberto Robinsin, D. Ryan, Thomas James, Ernest Scoffield, John Smith, Richard Sylvester, Thomas Sparding, Robert Tyrell, Alexandre White, Arthur Leslie, John Malcolm Worsley, R. Cochrane, Hilles Anthony Welsford, Godfrey Cooper y Santiago Ross.
  Varios de ellos cayeron en el frente de batalla, uno cayó prisionero (Bun Keene) pero fue repatriado mediante la Cruz Roja debido a sus severas quemaduras al ser derribado su avión en Zuara.
  Para todos ellos fue el homenaje organizado ayer por Atlético del Rosario, ABCC de Argentina, la Anglo Argentino Society de Londres y del que participó la Embajada Argentina.

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