Viernes 16 de Septiembre de 2011
Con un moderado optimismo, Los Pumas esperan la primera de las tres finales que los aguardan para alcanzar el objetivo de meterse en la segunda ronda del Mundial de rugby. Mañana, a las 0.30 hora de nuestro país, Argentina enfrentará a Rumania bajo la supervisión del australiano Steve Walsh en un partido válido por el Grupo B en Invercargill, la ciudad más austral de Nueva Zelanda.
La cosa hubiese sido distinta si Los Pumas hubieran ganado en el debut (tendrían menos presión) pero también hubiese sido diferente si los rumanos no hubieran hecho un partidazo ante Escocia. Phelan puso lo mejor a sabiendas de que el equipo del Roble puede darle algún dolor de cabeza.
Uno de los que tendrá otra prueba de fuego será el rosarino Nicolás Vergallo. A la hora de referirse al partido, el ex medioscrum de Jockey Club, destacó que “debemos asumir el protagonismo, ir a buscarlos” y luego agregó: “Estuvimos viendo sus puntos fuertes así que ya sabemos qué tenemos que evitar. Y cuando tengamos la pelota la idea es largarse, siempre yendo para adelante, y no por pasar la pelota terminar lateralizando el juego”.
La forma de jugarles está clara y el discurso es uniforme: “No hay que tentarse a jugar de lado a lado, sino generar fases, ser punzantes, que se cansen, desplazar y seguir nuestro juego. No otorgar penales para evitar el line y el maul”.
Más allá de la propuesta del juego, los dirigidos por Santiago Phelan tendrán que “estar atentos a las condiciones del tiempo, ya que vamos a jugar con mucho viento y lluvia, y nos traerá complicaciones en el planteo de juego frente a los rumanos”, como el mismo técnico resaltó.
Deberán entonces saber administrar el dominio del campo y pelota que puedan generar para evitar caer bajo una defensa rumana que se espera sea de mucha presión. De todas maneras, la cautela y la previsión que reinó en el bunker argentino en estos días previos al encuentro ante los rumanos, no hay que dejar de remarcar que Los Pumas son más equipo y que deberán llevar el peso del partido, para el que son favoritos.
En la historia de los mundiales de rugby, Argentina y Rumania se midieron una sola vez, oportunidad en la que los albicelestes se impusieron por un categórico 50-3. Pero será distinto. l
"Con Rumania siempre es físico"
(Por Pablo F. Mihal / La Capital). _ Pablo Bouza es, de los siete rosarinos que alguna vez se midieron con Rumania con la camiseta de Los Pumas, el que más veces jugó. Lo hizo en cuatro oportunidades.
Precisamente en la última, en un partido de la fase de grupos en el Mundial de Australia, el 22 de octubre de 2003, el Flaco de Duendes se hizo presente y marcó dos tries en la victoria argentina por 50-3, sellando una goleada en el hasta entonces único enfrentamiento mundialista.
Este antecedente hace que el ex segunda línea y hoy gerente del Pladar Región Litoral sea palabra autorizada para hablar el próximo rival de Los Pumas.
—¿Con qué se puede encontrar el equipo argentino ante Rumania?
—Siempre que jugás con Rumania esperás un partido muy físico, que después de un par de fases se desordenaba; o bien que eran duros de forwards y con los tres cuartos no estaban tan bien. Pero después de haberse jugado la primera fecha vemos que todos los equipos están muy parejos, muy bien físicamente; y las defensas muy ordenadas, por lo que creo que va a ser un partido bastante complicado.
—¿Qué te llamó la atención de estos Pumas?
—Me sorprendió lo bien que jugaron después de los pocos partidos que tuvieron. Hicieron un gran partido ante Inglaterra, que tenía un rodaje distinto y pudo contar con todos sus jugadores cuando lo quería. Y estuvimos cerca de poder ganar. De haber ganado iba a ser una sorpresa, más que nada por cómo venía Argentina y cómo venían ellos, pero no hay que olvidarnos que Argentina terminó tercero en el Mundial 2007. Los equipos que juegan contra Argentina saben con lo que se van a encontrar. Por ahí entre Mundial y Mundial, por el recambio, no hubo buenas actuaciones, pero ante Inglaterra se jugó muy bien.
—¿Se puede cambiar de lo que venís jugando habitualmente a un Mundial?
— Es otra cosa. Los equipos llegan muy bien físicamente, algo que en las ventanas no ocurre. En las de junio los jugadores en Europa están al final de la temporada y están cansados; y en las de noviembre, están recién arrancando. A un Mundial llegan como pretende el entrenador. Un equipo tiene más tiempo de trabajo. Por ejemplo, Los Pumas tuvieron cuarenta días de trabajo que, en cosas de sincronización, como el line o la defensa, se notó que mejoró.
—Si fueras el entrenador, ¿cómo le jugarías a Rumania?
—Eso que lo piense el coach. Me imagino que no van a cambiar el libreto. Buscarán una buena obtención y esperar que se desordenen para tirar la pelota afuera. El otro día, los tres cuartos de Argentina quebraron muchas veces la línea de ventaja y habría que aprovechar eso, más teniendo en cuenta que los rumanos no son tan ordenados como los ingleses. l