Ovación

Rosario está quedando lejos

La falta de proyectos futbolísticos de base y las malas políticas deportivas de Newell's y Central configuraron una realidad que queda expuesta en el paupérrimo arranque de los dos en la Superliga

Martes 17 de Octubre de 2017

Proyecto. Idea de una cosa que se piensa hacer y para la cual se establece un modo determinado y un conjunto de medios necesarios.
En el fútbol se habla en forma recurrente de proyectos, palabra grandilocuente insertada en un discurso que muy pocas veces fue honrada por el desarrollo de un trabajo y es por eso que la memoria registra aquellos que fueron excepcionales, es decir que dejaron un producido que fue marca registrada.
Rosario entró a la historia del fútbol grande justamente por su capacidad productiva de futbolistas diferentes, quienes provistos de habilidades distintivas fueron tan bien formados en Newell's y Central que dejaron una huella indeleble en estadios propios y ajenos.
Por supuesto que sería injusto omitir en ese trabajo de captación y formación al resto de los clubes rosarinos, como Renato Cesarini. Pero también es cierto que Central y Newell's fueron los que hicieron de la ciudad un sello de garantía a la hora de exportar.
Por eso, para el fútbol argentino, Rosario también siempre estuvo cerca, porque su nombre fue asociado en innumerable cantidad de ocasiones por la ductilidad y eficacia de los jugadores de esta aldea, en la que con lo propio se vivió y se destacó tanto tiempo. Al menos hasta hace unos años. Porque como bien consignó en su edición de ayer Ovación, la Superliga exhibe obscena en su superficie la realidad mediocre del presente futbolístico de los dos clubes más importantes de la ciudad.
Sumados los puntos de ambos equipos no alcanzan la mitad de los que acumuló el líder Boca en apenas seis fechas. Y es allí cuando la revisión histórica y el análisis de la actualidad convergen en la palabra proyecto.
Porque proyectos fueron los que alguna vez acuñaron Jorge Griffa, Marcelo Bielsa, Jorge Solari, José Pascuttini y Edgardo Bauza cuando trabajaron en el desarrollo futbolístico integral del fútbol de base con el de primera división.
¿Pero hoy cuál es el proyecto de Newell's? ¿Dónde quedó esa idea fuerza definida algunas veces como casta lepra o sentido de pertenencia? Nada que ver con este caos.
¿Y ahora cuál es el proyecto de Central? ¿Qué hizo la actual gestión con aquella consigna política que pregonaba desde la oposición de vivir con lo propio? ¿Acaso ahora todo se reduce a un partido por Copa Argentina?
Varios colegas de Ovación y de otros medios han hecho pormenorizados informes sobre la política importadora que han desarrollado los dos clubes en materia futbolística, porque incorporaron mucho, demasiado, y con resultados negativos. Muy negativos. Tanto que entre ambos suman más decepciones que éxitos.
Ya no es un problema si Paolo Montero y Juan Manuel Llop siguen o se van. En definitiva ellos son la consecuencia de la falta de proyectos futbolísticos consistentes, cuyas dirigencias dicen tener pero no tienen.
Tiene razón Fito cuando canta que Rosario siempre estuvo cerca. Pero hoy el fútbol de Rosario quedó lejos. Porque se alejó de sus fuentes. Y eso tiene este alto costo. Que va más allá de alguna victoria eventual.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario