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Rosario Central no ganó, pero sigue invicto y único líder del campeonato

El conjunto dirigido por Eduardo Coudet estuvo enemistado con la pelota todo el tiempo. Le faltaron ideas y rebeldía. Y por eso dejó el Gigante con bronca e impotencia por el tibio 1 a 1.

Sábado 28 de Marzo de 2015

Central demostró que se sigue llevando bien con los números. Por algo sumó y sigue siendo, al menos por ahora, único líder. No fue lo que quiso, pero acumuló un punto por lo que hizo ante un Colón que navegó por Arroyito en pos de descubrir el triunfo por primera vez. No obstante, el Canalla estuvo enemistado con la pelota todo el tiempo. Le faltaron ideas y rebeldía. Y por eso dejó el Gigante con bronca e impotencia por el tibio 1 a 1.

Central es una máquina de sumar. No en vano está donde está. También es una usina de errores. Inclusive por momentos roza lo vulgar, como en la falla de Donatti y Gómez Andrade cuando las cosas estaban 1 a 1 y Bíttolo casi vuelve a poner arriba a Colón. Todo era más confusión que ideas en ambas áreas. Por instantes se tornó hasta tedioso el trámite y parecía que los protagonistas se iban a ahogar en medio del mar de dudas.

Pero Colón sorprendió cuando Brian Romero se filtró entra varias casacas canallas y capitalizó una trepada de Cristian García. Iban apenas 9’ y el Sabalero estaba dando el batacazo de la fecha sin plasmar una idea revolucionaria ni apelar a una fórmula mágica.

Fue entonces que el dueño de casa sacó del medio como con vergüenza y fue al frente empujado por el orgullo herido. Jonás Aguirre metió quinta a fondo por su banda y fabricó un penal cuando Cuevas quiso cortar el avance. Loustau sancionó en medio de la sorpresa gigante. Y Ruben fusiló a Broun para calmar rápido las aguas del desbordado Arroyito.

Con el empate en el bolsillo, el desafío se enterró en la mediocridad, pese al protagonismo que bajaba de los costados. Por más que Aguirre haya probado con dos tiritos y Fernández con uno, lo mejor que podía pasarles a todos era recalcular en el descanso.

Lo de Central era más preocupante porque como líder debía ratificarlo con hechos concretos. Si bien no regaló el primer acto como habitualmente, fue errático. Cervi y Fernández no eran incisivos, el pibe González no lograba hacer pie en su estreno de titular y Aguirre aportaba lo que podía. Los puntas estaban en otra sintonía. Y lo más parejo atrás era Villagra.

La fase final fue más emotiva que racional. Hasta Coudet comenzó a arengar cuando su equipo amagó bajar revoluciones.

Colón, con su nave averiada por la ola de malos resultados, casi lo sacude psíquicamente cuando García la pinchó ante Caranta, tras el yerro de Gómez Andrade.

Estaba claro que Central carecía de una mente pensante. Extrañó horrores al lesionado Colman, que dejó vacante la pausa y la creatividad. Anoche se demostró una vez más y por eso Central no generó nada más allá de las escaramuzas del tiro libre de Barrientos cerca del campanazo, que lo dejó mareado con un punto cosechado con sabor a poco.

No puede con el Sabalero 

Central no pudo cortar la racha adversa que lo envuelve ante el Sabalero. Las estadísticas suelen ser tan crudas como reales. Y el Canalla cerró anoche un nuevo capítulo sin poder doblegar a Colón. Le agregó un nuevo eslabón de empates para encadenar además 11 presentaciones sin poder festejar contra los capitalinos.

La historia indica que en el lejano 2006 fue la última alegría auriazul ante los sabaleros. En aquella especial ocasión en el Gigante fue un festín, incluida la mano de la Cobra Wanchope. Central había goleado 3 a 0 y además vivió sensaciones encontradas. Porque ese partido que cerró el Apertura marcó la despedida definitiva de Eduardo Coudet como volante auriazul y la partida de Cristian Villagra, quien días después terminaría enrolándose a las filas de River.

No fue una fecha más, sin dudas. Como será, que hasta la actualidad no puede quebrar ese maleficio de vencer a Colón.

Una buena de la noche: la seguidilla de Ruben

Sin dudas que Central jugó uno de sus peores partidos del campeonato, pese a lo cual sumó. Y para un equipo que se colgó el cartel de protagonista, nada mejor que eso en esas circunstancias. Pero además del punto, lo más significativo de la noche en el Gigante fue el nuevo gol convertido por Marco Ruben, el sexto seguido que lo puso a la orilla de una marca histórica y que lo afirma como máximo artillero del torneo, con 7 conquistas.

Después del gol de Cervi ante Racing, del de Niell ante Tigre, del marcado por el proio Ruben ante los de Victoria, y el posterior del mismo Niell ante Crucero del Norte, empezó la racha que continuó anoche en el Gigante.

El 9 canalla inició su seguidilla en Bahía Blanca, marcándole los 3 goles a Olimpo, luego hizo el del triunfo ante Temperley y los de los últimos empates: el 1-1 en Rafaela y el de Colón, el primero suyo de penal.
Así, Ruben igualó a Harry Hayes (hijo) en 1940, a la Pepona José Rinaldi en el Metro del 83 y a David Bisconti en el Apertura 90, quienes fueron los otros tres jugadores en la historia canalla en marcar 6 goles al hilo sin que otro compañero anote. Si hace el próximo auriazul, quedará como el único en conseguir 7 en esa condición.

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