Lunes 05 de Abril de 2010
Ganarle a Boca en la Bombonera es algo difícil para cualquier equipo, pero para los canalllas era casi un milagro que ayer se realizó después de dos décadas desde el último triunfo en tierra del azul y oro. Es que Rosario Central consiguió apenas nueve triunfos en más de setenta años logró el “canalla”, el último de ellos ayer, con un 2-1 idéntico al de la anterior proeza de los rosarinos aquel 30 de septiembre de 1990.
Rosario ganó ayer ante un Boca que viene de mal en peor, es que después del triunfo con River
llegó la aplastante derrota ante Chacarita y ayer Boca se rindió de nuevo frente a un equipo
limitado como Central, que estrenaba a Leonardo Madelón como capitán de un barco que está al borde
del naufragio.
Central la remó con un equipo integrado por 10 jugadores de las inferiores, con la excepción de Diego Chitzoff, quien se formó en el vecino Tiro Federal, los rosarinos se agruparon bien en el mediocampo y, sobre todo, se hicieron fuertes en el juego aéreo, principal problema de Boca.
Burdisso y Braghieri controlaron a Palermo pero también hicieron lo suyo en ataque, a tal punto que el hermano del ex Boca participó en los dos goles. El primer gol lo convirtió el juvenil De León. El segundo llegó por el aporte de Javier García, que le permitió un cabezazo justo Burdisso que se la pasó Caraglio, quien también de cabeza anotó el segundo.
En el medio de los goles de Central hubo un empate transitorio de Boca de manos de Gaitán.
Después en medio del nerviosismo por la derrota, Riquelme se hizo expulsar por discutir con el
árbitro Rafael Furchi. Con esta nueva derrota el xeneize quedó en el anteúltimo puesto, solamente
por encima de Atlético Tucumán. El mismo Palermo terminó reconociendo ante los medios que "tocamos
fondo".