Héctor Rivoira no esquiva el bulto a la hora de analizar el presente y el futuro de Central. Reconoce los errores, pero levanta la bandera del sacrificio, el compromiso y el trabajo como la fórmula para salir adelante. Estima que con 65 puntos en la temporada se puede aspirar al ascenso y confía en que hay material para ponerse el traje de candidato. Sabe que será clave la reconciliación con la gente, tanto como la llegada de los refuerzos que solicitó. Ayer al mediodía en el lobby del hotel marplatense el Chulo tuvo un diálogo distendido con Ovación.
“La confianza en revertir la situación me la da la responsabilidad del trabajo y sé que tenemos jugadores para salir adelante. Hay una comisión directiva que trabaja atrás nuestro a full. Y otro de los grandes objetivos es poner a la gente a favor nuestro. Que la gente empiece a confiar en nosotros y en el jugador que está dentro del campo de juego. Esto lo vamos a empezar a lograr y confío plenamente en que sucederá. Con estos ingredientes veo un Central que peleará el campeonato el año que viene. Vamos a hacer un puntaje para pelear arriba. Creo que lo podemos lograr”, enfatizó el DT.
Esta semana en la previa del viaje a Mar del Plata, el técnico tomó la decisión de desafectar del plantel a algunos jugadores que tuvieron minutos en cancha, como por ejemplo José Shaffer, el Pulpito Diego González, Alexis Danelón y Carioca Velázquez. Una determinación que nunca es cómoda, pero que el conductor canalla tomó y confió los motivos.
“Primero y principal los motivos son futbolísticos. Después lo grupal uno lo evalúa, pero acá fueron todas decisiones futbolísticas. Creía que había que tomar decisiones que a uno por ahí no le gustan realizar como técnico, pero hay que asumirlas. Son las más amargas. Les dije a algunos chicos que no iban a continuar conmigo y que busquen la posibilidad de otro club. Se los comuniqué en la cara, uno por uno, para que no haya ningún mensaje de otro tipo. Y tiene que quedar bien claro que esto es sólo futbolístico”, repitió.
El Chulo espera con expectativa el cierre del año ante Aldosivi, pero ya mira de reojo la pretemporada y lo que será la recta final en el semestre que viene por los ascensos.
“Como es un campeonato largo te da siempre una alternativa más. No es que si te caés no te podés recuperar. Nosotros confiamos en la recuperación. No está nada terminado. Lógicamente que se va a hacer cuesta arriba porque no estamos en una posición donde hoy por hoy el equipo sea protagonista. Y precisamente lo primero que queremos lograr es armar un equipo que tenga en todas las líneas a jugadores que puedan desnivelar y de ahí en más empezar a protagonizar el campeonato, recuperando los puntos que nos faltan. Creo que para ascender los equipos de arriba no superarán la barrera de los 65 puntos. Es una estimación mía”, analizó.
Rivoira confía en los jugadores que tiene, ya solicitó los nombres de los refuerzos (ayer trascendió el nombres del ex Tiro Facundo Castillón) y además empezó a mechar a algunos pibes de la cantera.





























