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Rivoira: "Central saldrá siempre a matar o morir"

Héctor Rivoira está dispuesto a seguir en su “ley” hasta las últimas consecuencias. El Chulo desde que llegó a Central fue siempre fiel a su discurso, a pesar de que es evidente que la campaña está muy por debajo de las expectativas, en especial en este arranque de 2011.

Sábado 12 de Marzo de 2011

Héctor Rivoira está dispuesto a seguir en su “ley” hasta las últimas consecuencias. El Chulo desde que llegó a Central fue siempre fiel a su discurso, a pesar de que es evidente que la campaña está muy por debajo de las expectativas, en especial en este arranque de 2011.

El DT canalla viene apostando todas sus fichas a que el equipo tenga como premisa básica atacar con la mayor cantidad de gente posible en pos de doblegar a los rivales. Está convencido de que no sirve especular y que hay que poner toda la carne al asador del minuto uno al noventa.

Claro que esto desde los números no dio sus frutos y en el funcionamiento tuvo grietas en el retroceso que fueron fatales y hasta le permitieron a adversarios que casi no hicieron méritos quedarse con todo. Ahora Central está en el límite de las matemáticas y las aspiraciones de volver rápido a primera están prendidas de alfileres.

  En el fútbol mandan los resultados y eso por ahora le da la espalda a los canallas. Además en cuanto al funcionamiento también hay falencias que no se puede permitir un equipo que intenta ser protagonista en serio. En este marco de situación si hay una cuestión que no se le puede reprochar a Rivoira es que siempre mantuvo su discurso de plantar un equipo ofensivo sin concesiones. Porque más allá de disponer de dos o tres delanteros, lo concreto es que del medio hacia adelante apuesta por mayoría de futbolistas con vocación de ataque.

  Para refrendar esta idea, de cara al partido de mañana ante Patronato, el Chulo tiene en mente armar el medio con Jesús Méndez, Federico Vismara y Federico Carrizo, siendo el enlace Rivero (al menos eso probó en la práctica de fútbol). Así el DT sigue fiel a su ley de salir en cada partido a “matar o morir” (siempre en los exagerados términos futbolísticos). La palabra especulación no figura en su vocabulario. Claro que esto puede leerse como una virtud, o bien como un déficit, porque no todos los partidos y los rivales son iguales. Pero Rivoira no está dispuesto a cambiar la partitura y en caso de que le toque no alcanzar el objetivo lo hará con las botas puestas.

  Además de plantar un equipo ofensivo en los papeles, la otra norma básica del Chulo es “no casarse con nadie, sea el apellido que sea”. El DT entregó fecha a fecha varias muestras de que fue armando a su criterio el equipo más competitivo posible. Si tuvo que sacar a algún referente lo hizo sin drama y a la vez no le cerró la puerta para un futuro retorno. En el semestre pasado el Kily González arrancó algún partido desde el banco de suplentes, este año a Figueroa le tocó salir del once titular y esta misma lógica vale para todos.

  Así es el Chulo, por lo menos en su etapa en Central. Apuesta a todo o nada. No tiene grises, ni medias tintas. Claro que esto puede analizarse como una virtud o una debilidad, según la óptica desde donde se lo mire. Lo que nadie le podrá reprochar al DT es que confirma en los hechos lo que pregona en su discurso. El corto plazo dirá si la receta de Rivoira permite que la ilusión canalla se reflote o, al contrario, que la distancia con los líderes sea una muralla imposible de escalar.

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