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Rézola, la despedida de Tokio 2020 y un reclamo: "Me quitaron la beca unos meses"

El palista santafesino, quien no pudo acceder a la final de los Juegos Olímpicos, contó que le sacaron el sustento porque no pudo asistir a una concentración por cuestiones de salud mental

Jueves 05 de Agosto de 2021

El santafesino Rubén Rézola quedó séptimo en su semifinal y resultó eliminado de la final del kayak individual masculino (K1 200 metros) del canotaje en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El palista de 30 años firmó sobre el recorrido dispuesto en el Canal Sea Forest de la capital japonesa un tiempo de 36s. 552/1000, con lo que apenas pudo superar al lituano Mindaugas Maldonis (36s. 637/1000). Luego hizo saber la angustia por la que pasó en el medio de su preparación.

El kayakista argentino radicado en la localidad de Tigre, llegó a 1s. 438/1000 del ganador de la semifinal, el húngaro Sandor Tokta (35s. 114/1000). Rézola, que disputó sus segundos Juegos Olímpicos, había intervenido anteriormente en Londres 2012, cuando junto al barilochense Miguel Correa logró la quinta colocación (diploma olímpico) en la final de la K2 200 metros.

El santafesino, admirador de Diego Maradona y Michael Phelps, se subió al podio en los tres últimos Juegos Panamericanos: firmó plata en Guadalajara 2011, oro en Toronto 2015 (ambos en la modalidad K2 200) y bronce en Lima 2019 (K1 200).

De esta manera, Rézola participó de la llamada final B (que nuclea a aquellos que pugnan por las posiciones 9 al 16) y se situó séptimo, con un registro de 36s. 775/1000. Entonces, finalizó en la decimoquinta ubicación. Además del húngaro Totka se clasificaron a la final por medalla el italiano Manfredi Rizza (segundo, a 057/1000) y los españoles Carlos Arévalo (tercero, a 093/1000) y Saúl Craviotto (cuarto, a 820/1000).

Por la semifinal número 1 accedieron a la instancia decisiva el húngaro Kolos Csizmadia (ganador), el británico Liam Heath (segundo), el sueco Petter Menning (tercero) y el letón Robert Akmens (cuarto).

Una vez concluida su participación, Rézola hizo saber algunas de las más graves dificultades con las que debió luchar en el último tiempo: "Me gustaría que algunas cuestiones federativas mejoraran, sobre todo en contemplar la salud mental. Me quitaron la beca por unos cuatro o cinco meses porque no pude asistir a una concentración, pero mentalmente no estaba preparado para concentrarme lejos de casa. Merezco una disculpa pública", contó el palista que si decide continuar su carrera cambiará de distancia. "Tuve que trabajar para pagar mi alquiler y gastos. Mi vieja, mi novia y mi familia tuvieron que ayudarme", resaltó angustiado y al borde de las lágrimas.

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