Resultado mentiroso por culpa de Central
Dejó que se le escapara el triunfo que merecía ante un rival que sólo le opuso la resistencia de su arquero.

Domingo 25 de Agosto de 2019

No se puede no ganar un partido como este. Menos jugando en Arroyito. Ni hablar cuando el trámite es favorable desde el primero al último minuto. Qué decir jugando con uno más durante treinta y pico de minutos. Encima, ante uno de esos once rivales directos, de los que están en la misma línea en esa durísima pelea por no descender que afronta Central. Si alcanza con mirar el festejo alocado del cuerpo técnico visitante y de los jugadores de Patronato porque se llevaron un 1-1 y no una dura derrota por como mínimo tres goles que debió reflejar el resultado. Pero. Esos "pero" que aparecen de tanto en tanto, le dieron un golpe de atención al canalla, técnico Diego Cocca. Es que primero los auriazules no pudieron lograr que la diferencia en la red fuera la misma que en el trámite de un primer tiempo tranquilísimo, porque los diez minutos que pasaron entre actuar con uno más y la jugada aislada de la igualdad no fue aprovechado por el dueño de casa, porque falló en su mirada sobre lo que podía pasar y lo que Central debía hacer por parte del entrenador auriazul.

Que el canalla mereció ganar no caben dudas. Lo que se vio en la primera mitad fue muy claro, Central mandaba, ganaba, les daba tranquilidad a los hinchas para que gritaran "cada vez nos falta menos, para volvernos a ver" pensando en el clásico de la 6ª fecha en este mismo escenario.

Ya los 50 segundos y hasta los 3' Zabala y Rinaudo se metían hasta las narices del arquero Ibáñez. Lovera avisaba, exigía y gritaba su golazo a los 32'.

Pero el 1 a 0 tenía gusto a poco. Además podía dejar la sensación de riesgo que en una sola jugada se podía complicar todo, aunque parecía imposible.

Sin embargo, sucedió. Claro que primero un centro de Lovera pegó arriba del travesaño y salió. Al toque los rojinegros se quedaron con 10 y en un minuto Rinaudo desde afuera y Molina con un cabezazo dentro del área pudieron marcar la diferencia que era lógica.

Claro, en el fútbol no siempre se da la lógica y en una pelota que Central no logró sacarla de las cercanías de su área en tres intentos, la pelota le quedó justa a Chicco para clavar un golazo de empate.

El "ponga huevo", el "movete canalla movete" y el "hoy no podemos perder" bajó como pedido-exigencia de los hinchas. Y todo eso se dio. No la victoria merecida. Porque Mancinelli sacó casi de la línea un cabezazo de emboquillada de Zabala y el arquero se quedó con la última de Rinaudo.