Ovación

Reinicio signado por las lesiones

Varios jugadores sufrieron problemas musculares, lo que complicó el trabajo del técnico Leo Fernández.

Lunes 05 de Marzo de 2018

La salida temprana de Néstor Ortigoza, antes de que comience el partido, no pasó inadvertida para el mundillo del fútbol, mucho menos para el hincha de Central, que vio in situ cómo al refuerzo más importante que arribó a Arroyito en el último mercado de pases se le truncaba, una vez más, la chance de hacer su debut de titular. En ese mismo juego Mauricio Martínez también tuvo que dejar la cancha antes del final por una molestia en el gemelo derecho (ayer se confirmó que fue un desgarro, ver aparte). Volvía a haber un par de lesiones musculares en un mismo partido, algo que ya había sucedido en este reinicio de competencia. Lejos de abrir un juicio de valor ni nada que le parezca, lo que se hace es plantear un hecho objetivo, concreto, sobre las numerosas lesiones que sufrió el plantel canalla en lo que va del año.
   Es imposible desconocer que las lesiones son parte del fútbol, que forman parte de las contingencias con las que tienen que lidiar cuerpo técnicos y jugadores. Lo que está a la vista de todos es que el Central de este 2018 está pagando muchas cuentas juntas. Porque fueron muchos los jugadores que padecieron molestias (algunas lesiones fueron de mayor consideración que otras), incluso en un mismo partido o una misma semana.
   Se sabe que cada cuerpo técnico trabaja con su librito bajo el brazo y que no todos lo hacen de la misma manera. Tan cierto es esto como la defensa de la mayoría de los futbolistas, especialmente de los referentes, sobre el trabajo que se viene realizando. Sin ir más lejos, uno de los capitanes y máximos referentes del grupo, Marco Ruben, fue contundente en sus declaraciones cuando fue consultado sobre el tema hace unos pocos días. "La seguidilla de lesiones siempre ocurre. Acá entrenamos de la mejor manera y con la máxima exigencia, como debe ser. Son cosas que pasan en el fútbol y con las que lidiamos los jugadores. Estamos demostrando que físicamente el equipo está cada vez mejor", tiró el delantero, quien fue, justamente, uno de los damnificados en este rubro.
   Antes de Ruben fue lo de Ortigoza, quien en plena pretemporada, después de haber jugado algunos minutos (desde el arranque) en el amistoso contra Lanús, sufrió un desgarro en el sóleo derecho que lo tuvo a maltraer durante un buen tiempo. Tanto que recién pudo ponerse a disposición del cuerpo técnico para el encuentro contra Olimpo (en el medio transcurrieron cuatro semanas), en el que ingresó en el segundo tiempo, cuando el resultado ya estaba 4 a 0 a favor del canalla. Desde antes de ese partido se entrenaba de manera normal y así lo hizo hasta el pasado viernes, a horas de saltar a la cancha. Después sucedió lo que todos conocen: ya en el campo de juego y antes de que el árbitro pite el inicio debió ser reemplazado (por el Pachi Carrizo) porque había sentido un pinchazo en ese mismo lugar.
   Lo de Ruben también fue relevante, porque estuvo tres partidos afuera luego de aquella lesión (desgarro) en el isquiotibial derecho que sufrió en el primer encuentro del año, frente a Independiente. Se perdió los compromisos contra Gimnasia, Unión y Huracán y, al igual que Ortigoza, recién estuvo apto para Olimpo.
   Aquel partido con el rojo fue quizá la primera señal de alerta en el rubro lesiones. Es que además del 9 también terminaron con molestias Fernando Tobio y Mauricio Martínez. El ex Boca con una molestia en el isquiotibial izquierdo que lo marginó sólo del encuentro frente a Gimnasia, mientras que lo de Caramelo fue en el aductor derecho. El oriundo de Santo Tomé se quedó afuera también ante Unión y recién pudo regresar contra Huracán. Ahora había sido preservado en la última práctica de fútbol porque el día anterior había recibido un golpe en el gemelo y fue justamente allí donde sufrió la lesión que ayer ya fue evaluada.
   Esos quizá hayan sido los casos más resonantes, no tanto por la gravedad de las lesiones sino por los nombres en cuestión. Es que hubieron algunos otros casos. Fue menor lo sucedido con Germán Herrera, quien tenía todo para ser titular contra Olimpo y una molestia muscular en uno de los entrenamientos de la semana lo dejó afuera.
   Aquella vez quien reemplazó al Chaqueño fue Maximiliano Lovera y precisamente el formoseño fue quien sufrió una situación similar la semana pasada. Es que el jueves arrancó el ensayo futbolístico entre los titulares y a los pocos minutos tuvo que dejar la cancha por una lesión. Al día siguiente los estudios que le realizaron dieron cuenta de una distensión en el isquiotibial izquierdo. Por eso estará afuera al menos dos partidos más.
   No fue de gravedad, pero la situación de José Luis Fernández también está presente. Su ausencia fue más por precaución que por otra cosa, pero esa decisión se tomó porque el volante (está haciendo las veces de marcador de punta) había terminado con una fatiga en el isquiotibial derecho en los partidos contra Olimpo y Lanús.
   Se trata de una simple descripción de lo ocurrido, con casos que están a la vista. Hay quienes muestran cierta preocupación por la reiteración en las lesiones musculares y otros muchos, que están en el día a día, que consideran que el trabajo que se está llevando a cabo es el correcto y que en muchos casos hay algo de mala fortuna (el de Ortigoza, después de entrenar más de dos semanas de manera normal y de lesionarse una vez ingresado al campo de juego, lo toman como uno de esos).
   Lo cierto es que con la seguidilla de lesiones obviamente los que más pierden y sufren son los jugadores, además del técnico Leo Fernández, quien a menudo tiene que hacer malabares para tapar los huecos que se le presentan.

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