Reggaeton, cumbia y sueños de campeón para Luis Leal
El delantero portugués mantuvo una charla íntima con Ovación. "Sin música mi día no es lo mismo", confió. Está "orgulloso" de jugar en la selección de Santo Tomé y Príncipe, donde nacieron sus padres. Desea dar la vuelta olímpica con Newell's.

Miércoles 22 de Abril de 2020

El portugués Luis Leal (32 años) está cumpliendo estrictamente la cuarentena obligatoria, mientras a diario realiza desde su hogar los entrenamientos que diagramó el cuerpo técnico leproso. No tiene ningún problema con la prensa, pero aclaró que “el jugador tiene que jugar más y no hablar tanto”. Ayer aceptó dialogar con Ovación y expresó sus emociones sin filtro. “Soy una persona que escucho música desde que me despierto hasta que me voy a dormir. Sin música mi día no es lo mismo. Escucho reggaeton, cumbia y canciones de La Beriso, entre ellas Como Olvidarme. Me acostumbré a escuchar música de la mañana hasta la noche, también miro películas y ahora con más tiempo me enganché con las series”, confió un Leal distendido y feliz por su presente en el club del Parque. “Quiero cumplir el año de contrato que me queda y mi sueño es salir campeón con Newell’s”, auguró la Pantera, que terminó ganándose un lugar en el equipo ofensivo de Frank Kudelka. Un Leal íntimo y genuino en tiempos de aislamiento social: “Extraño lo que más me gusta, que es jugar al fútbol”.

¿Cómo estás viviendo la cuarentena y el hecho de no poder ir a entrenar con tus compañeros como lo hacías habitualmente?

Es verdad estamos pasando una fase muy complicada para todos los jugadores y los trabajadores en general. El país está pasando por un momento muy complicado. Yo estoy en casa, tranquilo, esperando las buenas noticias para poder volver a trabajar con mis compañeros. Uno extraña la rutina de entrenamientos y hacer lo que más me gusta que es jugar al fútbol.

¿Cuesta más entrenarse sólo que hacerlo con el grupo, ya que siempre hay diálogos y bromas en la relación cotidiana del contacto cara a cara?

La verdad que sí. Uno necesita el día a día de los entrenamientos, el trabajo, las charlas y las bromas, por eso se hace más difícil entrenar sólo y más sin saber cuándo se podrá volver a la actividad normal. Estamos haciendo las rutinas grupales desde nuestras casas por internet, pero nunca es lo mismo.

Cuando arrancó el parate por el coronavirus estabas en un gran momento, volviendo a hacer goles y ganando otra vez un lugar en el equipo. ¿Coincidís?

Sí. En los últimos partidos me sentí mucho mejor. Tuve un par de charlas con el entrenador, donde me ayudó y me explicó lo que pretendía de mí. Entonces el jugador se siente con más confianza para ayudar al equipo. Los goles también dan confianza. Fue una lástima que no tenga continuidad ese momento. Pero hay que entender la compleja situación de salud que estamos atravesando.

Tenés a tu familia en Portugal. ¿Cómo manejás la ansiedad a la distancia por lo que está ocurriendo en todo el mundo?

Mi familia está en Portugal. Hasta que arrancó toda esta pandemia la familia también estaba allá. Con este problema uno lógicamente que extraña más a la familia. Estar en casa todo el día sería mejor poder hacerlo cerca de la familia.

Hacía poco habías viajado a Portugal porque fuiste papá.

Está todo bien, encaminado. Tengo otro hijo de diez años que también está bien. El recién nacido, hace un par de meses, es otro varón.

¿Ya son los dos hinchas de Newell’s?

(Risas) Por ahora no tiene cuadro el más chico, el más grande sí.

Desde que llegaste a Newell’s siempre hiciste goles, con partidos mejores que otros, pero en los últimos tiempos se armó un equipo protagonista que juega bien. ¿Cómo lo vivís?

Me pone contento. Estoy en el club hace un tiempo y pasamos por momentos complicados y otros buenos. Yo también tuve momentos positivos y otros no tan buenos, pero es parte de la carrera de un jugador de fútbol. Hay que ser fuerte mentalmente, psicológicamente, para poder atravesar las adversidades del camino. Ahora el equipo estaba en un gran momento, tenía mucha personalidad y los rivales nos respetaban mucho. Nos gusta manejar la pelota y los partidos. Fue una pena el último partido de local que perdimos con Godoy Cruz. Porque teníamos confianza que lo podíamos ganar, pero fuimos un poco sorprendidos y eso es parte del fútbol y un aprendizaje. Estaremos mejor preparados para jugar contra rivales que se paran atrás. Luego terminamos ganando en Santiago del Estero y cuando se vuelva a jugar buscaremos terminar el torneo con el mejor puntaje posible para ingresar a alguna copa internacional.

¿Para vos como delantero tener a un entrenador como Kudelka que apuesta a la ofensiva es más beneficioso?

Nosotros estamos bien plantados. En este momento no jugamos con puntas de área, sino con extremos muy ofensivos, con movimientos de afuera hacia adentro que nos pide el entrenador. Y Maxi juega como un falso punta, donde maneja el juego como el equipo necesita. Entonces tenemos mucha llegada de los laterales y ponemos muchos jugadores adentro del área para estar más cerca de hacer goles. Es un esquema que no da muchos beneficios.

En tu carreras jugaste con grandes jugadores. ¿Maxi es el más importante?

Creo que de los clubes en los que jugué Maxi es el jugador de mi carrera más importante que tuve como compañero hasta ahora. Maxi es uno más a la hora de entrenar y da el máximo. Siempre muestra categoría y técnica y es un punto a favor para nosotros. En cada partido toma la palabra como capitán y nos dice lo que necesitamos, de jugar tranquilos, que no se puede ganar el partido en el primer minuto como pide la presión de la gente de afuera. Maxi nos tranquiliza y su experiencia es muy importante a la hora de entrar a la cancha para hacer lo que pretendemos y lo que el entrenador necesita que hagamos.

¿Cómo es jugar en la cancha de Newell’s?

Cuando llegué me impactó cómo vive la hinchada de Newell’s cada partido, ganando o perdiendo siempre dan apoyo a los jugadores para que no dejen de correr y pelear. La energía de los hinchas se traslada a la cancha. En las buenas y las malas estamos todos juntos y esto es lo mejor para seguir adelante. Estoy muy agradecido a la gente por todo lo que viví hasta ahora.

Por lo que decís está muy cómodo en Newell’s, ¿querés seguir en el club?

En cada mercado se manejan informaciones de ir a un lado o a otro, pero yo estoy tranquilo, tengo un año más de contrato y quiero cumplirlo en Newell’s. Mi idea es seguir acá en este club.

¿Te gusta dar notas periodísticas?

Doy algunas notas. Pero entiendo que un jugador tiene que jugar más y no hablar tanto. Trato de hablar cada tanto, pero no tengo problemas de hablar con la prensa.

¿Qué te gustaría lograr en los años de carrera que te quedan por delante?

Me gustaría salir campeón con Newell’s, pero no es fácil, el fútbol argentino es muy disputado y muy dominado por River y Boca. Pero todo puede pasar. También volver a jugar una copa Libertadores como lo hice con Cerro Porteño.

¿Cuándo dejés de jugar con el paso de los años te gustaría seguir vinculado al fútbol, como entrenador, dirigente o representante, o es un ambiente que te cansó?

Ya empecé a pensar sobre ese tema. La verdad es que me gustaría ser entrenador o representante, estoy dividido en la decisión. Me siento cómodo en el ambiente del fútbol.

Saquemos a Kudelka que se el entrenador que tenés hoy en Newell’s, ¿pero de los anteriores técnicos de tu carrera a quién destacas?

Valoro a César Farías, muy bueno en lo humano y en lo táctica. Y a Marco Silva, que fuimos compañeros y luego fue mi entrenador. Y hubo más técnicos que me ayudaron a crecer mucho.