Regatas: convicción y confianza, las claves del ascenso
Las chicas de Regatas Rosario lograron el ascenso a A1, la máxima división del vóley local. Habían descendido en 2016

Martes 12 de Diciembre de 2023

“Rendirse, jamás”. Con esa premisa las chicas de Regatas Rosario hicieron de la entrega un estandarte y al final de cuentas tuvieron su premio con el ascenso a la A1, la máxima categoría del vóley local, la cual habían jugado por última vez en 2016.

Los siete años en la A2 alimentaron la esperanza de volver pero no fue un camino fácil. Eso lo supieron apenas asumieron el compromiso y con objetivos claros pusieron manos a la obra y partido a partido fueron haciendo realidad lo que para muchos era un sueño.

Según contó el propio entrenador Hernán López, el proyecto era a mediano plazo, “pensado a dos o tres años”, pero no necesitó tanto tiempo para hacerlo realidad ya que en un año volvió a la A1. Y si todo se dio de manera repentina y si fue así fue por el propio mérito del plantel.

Al referirse al plantel, López destacó que “es un mix interesante, con chicas de inferiores y otras que hace unos años venían jugando en primera, y pese a esa diferencia de edades se armó un equipo aguerrido”.

Si uno piensa en un equipo de primera división, piensa en chicas grandes, con años de experiencia, pero en el caso de Regatas Rosario no es así. Éste es un equipo joven y como tal tiene sus ventajas y sus desventajas. A partir de ese autoconocimiento y con una envidiable convicción, las chicas del celeste y oro hicieron posible el sueño de ascender.

Es cierto que no tenemos muchos años de trayectoria como otros equipos, pero formamos un buen grupo, de compañeras y de amigas, muy unidas, y eso es algo que se nota tanto dentro como fuera de la cancha. Nos entendemos bien y sabemos cómo actuar tanto en los buenos como en los malos momentos”, destacó Candela Ibarbia, la capitana del equipo.

Creo que lo mejor que mostró el equipo en el año fue la actitud de no rendirse. Tuvimos muchos partidos a principio de año que los teníamos que haber ganado, no lo hicimos y se nos fueron por poco, pero eso en lugar de hacernos caer nos motivó. Tuvimos que remarla y no fue para nada fácil, pero todas tiramos para un mismo lado y entrenamos el doble para poder cumplir con ese objetivo”, reseñó Ibarbia.

Más adelante, la propia capitana señaló que “las claves del título se sustentaron en la segunda vuelta. Si bien en la primera no nos había ido tan mal, habíamos quedado segundas en la tabla, pero nuestro objetivo era ascender de manera directa por lo que teníamos que quedar primeras sea como sea. Nos entrenamos mucho pero además participamos de un par de torneos afuera para ganar experiencia y volver a Rosario para darlo todo. Sabíamos que cada partido lo teníamos que ganar para poder terminar primeras y para eso teníamos que dar todo. Era a todo o nada. Y fuimos por todo. En la segunda vuelta tuvimos mucha confianza en que podíamos y, entre los entrenamientos, esos torneos que jugamos y nuestra confianza, hicieron que partido a partido vayamos mejorando cada vez más hasta que logramos el objetivo. En ese punto creo que la confianza del equipo fue clave, porque si bien al principio parecía que estábamos lejos de alcanzarlo, pudimos hacerlo. Todas estábamos confiadas y esa positividad que cargábamos nos llevó a que lo logremos”.

En la misma línea, el entrenador destacó que “se fue estudiando cada partido y se los tomó como una final, que había que ganarla sí o sí. Íbamos partido a partido, sin mirar la tabla para no distraernos. Fue palmo a palmo con Provincial hasta la última fecha. Cada partido era un planteo distinto, pero las chicas tomaron conciencia de esa adaptabilidad porque si bien nosotros teníamos nuestro juego, al ver cómo lo hacía el rival jugábamos en consecuencia”.

Con el ascenso consumado, el DT sabe que lo que viene no es fácil: “son dos categorías distintas”, argumentó para luego explicar que en A1 “hay clubes que van a jugar Liga Nacional, como Sonder, por ejemplo, lo que te marca que el nivel es otro. Además vamos a tener que atravesar un período de adaptación para entrar en un ritmo de competencia distinto, y entendiendo que Regatas hace mucho tiempo que no está en la A1, el objetivo primordial es mantener la categoría”.

Ibarbia y sus compañeras también son conscientes de que el 2024 va a ser un año muy difícil. “Hay equipos muy fuertes, pero esperamos mejorar nuestro nivel. No podemos conformarnos con lo que dimos hasta ahora. Esperamos mantenernos en la A1 y si bien para lograr eso nos vamos a tener que romper el lomo, creo que podemos hacerlo”, concluyó.