Ovación

Récord de calor

La competencia por la que se invirtieron millones casi no tuvo público y dejó un tendal de quejas de atletas que abandonaron las carreras por las altas temperaturas y humedad.

Viernes 04 de Octubre de 2019

El Mundial de Atletismo en Qatar pone en discusión la remanida frase “el deporte es salud”. En el mismo territorio desértico donde se realizará la Copa del Mundo del Fútbol 2022, los atletas y marchistas de alto rendimiento vienen cayendo en la pista como pájaros por el endemoniado calor de más de 40 grados promedio de sensación térmica y un 70 por ciento de humedad, en esa zona de Oriente Medio. Para palear el sufrimiento se instaló refrigeración en el estadio monumental de Khalifa, que se mostró siempre prácticamente vacío de público (tiene capacidad para 45 mil espectadores y se estima que para todo el mundial se vendieron sólo 50 mil entradas).

Las imágenes de desmayos y abandonos de las competencias, en ambulancia y sillas de rueda, y las múltiples quejas estuvieron a la orden del día en esta competencia que comenzó el 27 de septiembre y terminará el próximo domingo. Un Mundial que ya se ganó el mote de “ridículo”.

“No sé qué hacemos aquí. Es un Mundial que se está corriendo totalmente de forma artificial, tanto a nivel ambiental como en lo que respecta a la temporada de los atletas. Una gran inversión económica y personal, pero las gradas están vacías y ni la televisión de Qatar retransmite”, criticó la mediofondista española, Marta Pérez, cargando las tintas contra la Iaaf, ahora conocida como World Athletics, la organización del Mundial.

Es que el país, de algo más de dos millones y medio de habitantes (con un 80% de trabajadores inmigrantes extranjeros que trabajan en los estadios en condiciones más que precarias, según Amnistía Internacional) no tiene tradición deportiva, aunque sí mucho poderío económico por su petróleo. Por eso se entiende que haya ganado ser varias veces sede deportiva, a pesar del calorón y la salud de los deportistas.

Todos esperan saber qué pasará el próximo sábado en la cita del maratón masculino. Y finalmente desean que el próximo Mundial de 2021 en Eugene, Oregón (Estados Unidos) sea al menos “respirable”.

Argentina fue representada por tres atletas que ya fueron eliminados de la competencia. La última que compitió fue Belén Borelli, la marplatense de 26 años, que hizo un tiempo de 15m56s39 lejos de su récord argentino de 15m42s60, pero mejor al realizado en agosto pasado en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, con 16m07s75. El martes último Joaquín Ruiz, de 22 años, no superó la primera fase en lanzamiento de martillo, al registrar 70.17 metros como mejor marca y finalizar 16to. Y el viernes último la también marplatense Belén Casetta finalizó 29na. en la clasificación general de 3.000 metros con obstáculos, con un tiempo de 9m45s07, lejos también de su mejor marca de 9m25s99 lograda en el mundial pasado, en Londres 2017.

¿Y qué pasó con las marcas de los atletas de otros países? Nada fue fácil. Ayer el subcampeón olímpico Orlando Ortega quedó apartado de las medallas en la polémica final de los 110 metros vallas al ser obstaculizado por el jamaicano Omar McLeod, cuando marchaba segundo, y terminar en quinta posición, pero tras reclamar la Iaaf le concedió finalmente el bronce. El jurado de apelación del mundial de atletismo desestimó la primera reclamación de la federación española pese reconocer que “el atleta español fue obstaculizado”, pero descartó tomar medidas y aseguró: “Este tipo de incidentes no es infrecuente en pruebas de vallas”.

Lo que sí es infrecuente es el calor sofocante de un verano que se esperaba en retirada y se quedó. Por eso se dispuso desarrollar de noche las pruebas de fondo. El día inaugural del Mundial sobraron muestras de que ni esas medidas preventivas rindieron frutos. El perjuicio lo sufrieron en carne propia las mujeres maratonistas: casi la mitad no terminó la competencia: largaron 40 y abandonaron 29. La keniata Ruth Chepngetich se quedó con el triunfo en 2h32m43s y en una prueba que finalizó pegajoza en la madrugada.

“El estadio tendrá condiciones normales, entre 24 y 25 grados, pero afuera nos meten en un horno”, expresó el francés Yohann Dninizc, campeón mundial en Londres 2017, quien entrenó en los pasillos del hotel en la previa a los 50 kilómetros marcha. Luego fue uno de los 18 atletas que abandonaron (ganó el japonés Yusuke Suzuki, en 4h04m20s, pero quedó tendido al costado de la pista tras llegar).

Una de las tantas imágenes que se volvieron virales fue la del atleta de Aruba, Jonathan Busby, participante descalzo de la corrida de 5.000 metros, que se descompensó casi al final. Estaba por desmoronarse cuando un atleta de Guinea Bissau, Braima Dabó, lo agarró del brazo y lo ayudó. Ambos finalizaron. La secuencia se cargó de comentarios referidos a la amistad y solidaridad, aunque también da cuenta de carreras inhumanas.

A pesar de todo esto, el fútbol insistirá. Con capacidad para 40 mil aficionados y sede para la Copa del Mundo de 2022 y la final del Mundial de Clubes fue anunciado esta semana el Estadio Education City en Qatar

Se llama Estadio Education City porque tiene cerca a varias de las universidades del país.

La Fifa sale al cruce de las quejas climáticas. En un comunicado oficial señaló que cuando en 2022 se dispute el Mundial de Qatar será invierno y las temperaturas se acercarán a los 24 grados.

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