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Ramiro Monserrat: "Adiur jamás podría captar más que Central y Newell's"

El presidente del club del viaducto explicó la política de formación de jugadores que desarrolla y cómo son los convenios que firmó con varios clubes de primera división en torno a sus futbolistas juveniles.

Martes 09 de Julio de 2019

Ramiro Monserrat es el presidente de la Agrupación Deportiva Infantil Unión Rosario, entidad más conocida por su sigla: Adiur. Un dirigente que no es propenso a conceder entrevistas. “Creo que los directivos debemos hacer más que hablar”, asegura, al tiempo que invita a Ovación a conocer el interior del club, que a simple vista exhibe un importante nivel de inversión en infraestructura, donde las canchas de césped sintético predominan en el paisaje. Pero ya en su oficina, el directivo se dispone a responder sobre los motivos por los cuales hoy la entidad que preside está en el ojo de la tormenta, ya sea por sus características formativas con un espíritu tan competitivo y por los convenios que firma con clubes de primera división. Fundamentalmente los rubricados con Central, los que fueron puestos bajo un manto de sospecha desde Arroyito.

   “No me gusta que hablen sin fundamentos de un club como Adiur, el que está debidamente ordenado, controlado por los organismos públicos correspondientes, bajo supervisión y atención de profesionales, y en el que trabajamos desde hace mucho tiempo no sólo en la formación de jugadores sino también en acompañar el desarrollo de los mismos más allá de cuál sea el futuro deportivo. Nosotros tenemos una sociedad con Villarreal de España mediante una gerenciadora, en la que se encuentra el empresario futbolístico Fabián Soldini. Hace tiempo teníamos un convenio de asistencia, pero hace un par de años formalizamos una sociedad. Acá empecé yo con Eduardo Socca, y oportunamente lo trajimos a Cysterpiller a la inauguración, ocasión en la que el presidente era Darío Marchano. Yo hace seis años que lo reemplacé porque Darío me lo pidió, y él hoy es el vicepresidente. Cuando vinimos hace diez años el club estaba quebrado, levantamos la quiebra y comenzamos un proceso largo de transformación. Hoy veo que se pone a Adiur en un lugar injusto por las discusiones políticas internas de otro club, y justo es Central, otro club que yo amo porque mi padre fue Roberto Monserrat, presidente canalla en la década del 40, y quien compró los terrenos en avenida Pellegrini que luego canjeó con la Municipalidad por otros de Arroyito, donde está ubicado hoy el Gigante”, monologa Monserrat, dejando atrás rápidamente su reticencia a la entrevista.

¿Adiur es un club o una empresa?

Es un club que funciona para captar jugadores, desarrollarlos y luego promoverlos a través del negocio futbolístico, en definitiva como cualquier club amateur que forma futbolistas de los tantos que hay en la ciudad.

Pero si usted no fuera el presidente de Adiur y lo observa desde afuera, ¿no lo vería como una sociedad deportiva?

Lo vería también como club. Como lo que es, un club. Como cualquier otro que forma jugadores y que por lógica consecuencia trata de que sus futbolistas se proyecten, y que de esa proyección el club reciba un beneficio económico para poder reinvertir. Creo que ahí radica el error conceptual, nos ven como algo diferente al resto y no lo somos, la única diferencia es que estamos asociados a Villarreal.

¿Cuántos socios tiene Adiur?

No muchos. Por supuesto que todos los chicos que juegan son socios y pagan la cuota. Así que estaremos alrededor de seiscientos socios.

¿Cuál es la función social que cumple el club en este formato?

La función social está comprendida en su población de más de quinientos jugadores, que van desde los infantiles hasta los juveniles de diferentes categorías. En un momento tuvimos tantos infantiles en la Rosarina que fuimos desbordados, eso nos hizo imposible contenerlos a todos, razón por la cual recibimos varias denuncias por dejar libres a chicos debido a la imperiosa necesidad de reducir el número, y para subsanar el problema pusimos en marcha la escuelita de fútbol infantil para así poder contemplarlos, que en la actualidad tiene más de cien niños jugando. Hoy desde la escuelita, pasando por todas las divisiones hasta la primera, y participando desde hace unos años en el torneo Federal, cumplimos con las expectativas que nos planteamos con este proyecto. Y este año arrancamos con el equipo de fútbol femenino, con el que ya jugamos diez partidos y ganamos los diez.

Cuando alude al fútbol infantil y a las denuncias, las mismas fueron fundamentadas por los padres de muchos chicos al sostener que Adiur priorizaba la competitividad por sobre lo lúdico en niños de seis, siete u ocho años, generando así un clima de presión y distorsión sobre los chicos que a esa edad sólo deben jugar para recrearse. ¿A usted le parece que estaba bien este criterio que aplicaba Adiur?

No, no estaba bien y por esa razón la modificamos. Ahora los invito a ver nuestra infraestructura en canchas de siete y me gustaría que me digan cuántos jugadores creen que podemos recibir para garantizar el juego de manera adecuada. Porque lamentablemente no contamos con veinte hectáreas para poder disponer de veinte canchas como sí cuenta Renato Cesarini, acá tenemos una cancha y no puedo amontonar chicos para no atenderlos como corresponde.

Lo que se cuestionaba era la frustración que se generaba en niños tan pequeños al decirles que ya no podían formar parte de un grupo de compañeros por sus condiciones, cuando en realidad es una edad prematura para proyectar a un futbolista...

Coincido, por ese motivo se creó la escuelita con diferentes horarios disponibles para que aquellos chicos que eventualmente no puedan estar en los equipos de la Rosarina dispongan de sus grupos y espacios para poder seguir jugando en Adiur.

A usted le molestó que se extienda un manto de sospecha sobre Adiur por los convenios rubricados con otros clubes, en particular con Central. ¿Qué tiene Adiur que no tengan Central y Newell’s para que dos clubes tan importantes se nutran de los futbolistas de su club?

Considero que se parte de un error conceptual para concluir en otro error más amplio de percepción. Porque Adiur es una familia, y lo es porque es un club chico, que prioriza la formación y la captación con una estructura pequeña pero con el debido conocimiento. Tenemos un director deportivo que es Fabián Soldini y que su trayectoria refleja lo que digo, porque es un especialista. No obstante es una desmesura suponer que Adiur abastece de jugadores a Central y Newell’s cuando sólo hay unos pocos convenios en ese sentido. Nuestro club puede aparecer sí como una tercera opción por la presencia de Villarreal, de hecho existen casos de jugadores que han pasado por Newell’s y Central, u otros clubes, que luego han venido aquí para intentar completar su formación. En algunos casos han tenido éxito y en otros no. Pero sinceramente no creo que la primera alternativa sea Adiur, como tampoco creo que nuestro proceso de captación pueda compararse con la de los dos clubes más importantes, porque mientras acá captamos diez, ellos captan mil. Adiur jamás podría captar más que Central y Newell’s.

¿Cómo actúa la sociedad que conformaron con Villarreal de España en esa atracción de jugadores?

Es un incentivo importante, porque antes era un acuerdo de colaboración pero hoy hay una sociedad firmada. La posibilidad de desarrollar giras por Europa, de tener una interacción plena y de ser proveedores directos de Villarreal sin dudas que constituye una atracción para jóvenes jugadores. A sabiendas también de que hay una trato más personalizado que tal vez en otro club amateur no lo puedan disponer, ya que aquí contamos con una estructura acorde a la formación de un jugador, ya sea por la asistencia de nutricionista, psicólogo, y todo lo necesario para el crecimiento. Pero siempre hablando de un nivel amateur, por eso sostengo que es absurdo compararnos con cualquier club profesional de primera división.

¿Usted cree que ese trato más personalizado es la clave por la cual los chicos van a Adiur y no a Central y Newell’s?

No, porque sigo pensando que a Adiur vienen muy pocos comparados a Newell’s y Central. No tengo dudas que un chico primero intenta ir a Central o Newell’s antes que a Adiur. Después hay chicos que son captados por nosotros, pero que están jugando en otras ligas locales o aledañas.

¿Cuántos convenios tienen firmado con clubes de primera división?

Los convenios son individuales por cada jugador y de similares características. Con Newell’s hay convenios por doce jugadores, con Central hay doce, con Boca uno, con River son tres, con Talleres existen cinco, con Belgrano doce, Independiente dos, San Lorenzo hay cuatro, Banfield uno, Lanús dos, Villarreal uno y también uno con Olympiacos de Grecia. Algunos de ellos ya estuvieron en las selecciones argentinas juveniles.

¿Cómo son esos convenios? ¿Cuánto recibe Adiur por un jugador?

Hasta que no firma contrato profesional con ese club, nada. Después por supuesto hay escalas por objetivos. Si está en selecciones juveniles Adiur recibe alguna compensación pero sólo si interviene en sudamericanos o mundiales. Pero es falso que percibamos algún pago si los jugadores van a tres prácticas de un seleccionado. Por ejemplo, Geralnik fue capitán del juvenil Sub 16 y ganaron un torneo en Francia, pero como no era oficial a nosotros River no tuvo que pagarnos nada. Para que cobremos lo que establece el convenio deben ser un Sudamericano o Mundial, y el pago es por única vez. Por supuesto que si el jugador firma contrato ahí automáticamente hay un porcentaje a favor de Adiur de los derechos económicos, habitualmente el veinte por ciento, un porcentual común en la mayoría de los clubes formadores. Aunque hay ciertas entidades que establecen mayores porcentuales. Hay clubes de la Rosarina que se han quedado con el 50 y hasta el 80 por ciento de ciertos derechos. Tiro Federal establece convenios por el 50, para citar un ejemplo. Pero con los clubes de primera nosotros siempre rubricamos convenios del 20 por ciento más objetivos.

¿Qué es lo que más le molestó de las críticas que recibió Adiur, fundamentalmente por los convenios que firmó con Central?

Comprendo que responde a cuestionamientos políticos que hacen a la vida interna de Central, pero no es grato para Adiur que lo incluyan bajo un manto de sospecha cuando los convenios son accesibles para los socios de cada entidad, además de que vale remarcar que Central fue el último en suscribir convenios con nuestra institución. Nunca antes tuvimos que soportar que pusieran en duda la legitimidad y legalidad de los convenios que firma Adiur. Por eso accedí a hablar.

La discreta situación deportiva de Central y los convenios con Adiur tal vez despertaron suspicacias sobre eventuales triangulaciones u otras formas de transferir juveniles...

¿Triangulaciones? Un disparate. No se puede abrir un juicio de valor por un supuesto, y por eso nuestra indignación. Aquí en Adiur todo está muy claro y transparente. Desconozco realmente cuál es la motivación para poner en duda la legitimidad de los convenios.

Usted mencionó a Geralnik, un jugador que se probó en Central y no quedó, y tiempo después vino a Adiur y de ahí a River. ¿Cómo se explica?

Muy simple. Desconozco cómo fue la prueba en Central. Sólo sé que tiempo después en Adiur tuvo su oportunidad, avanzó en su desarrollo y formación, y luego firmamos un convenio con River. Hay muchos casos de jugadores que se probaron en clubes donde no quedaron y luego fueron estrellas del fútbol. La diferencia está en si se quiere pensar bien o mal. Por ejemplo, uno de los convenios que tenemos con Central es el de Nachito Russo, el hijo de Miguel, que justamente para no condicionar con su apellido prefirió que su hijo comience en Adiur, y hoy su desarrollo lo llevó a jugar en Central. Toda una demostración de la transparencia con la que nos manejamos.

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