Pumas vs Irlanda, un clásico con dientes apretados
Históricamente los partidos entre argentinos e irlandeses fueron de mucha exigencia física y muy emotivos. Los dos más recordados por los albicelestes son los de los mundiales de 1999 y 2007.

Domingo 18 de Octubre de 2015

Cuando se habla de los enfrentamientos entre Argentina e Irlanda, como el de esta mañana a las 9 en el Millennium de Cardiff, irremediablemente el pensamiento viaja a la fría noche de Lens, en 1999, cuando en esos eternos 9 minutos de más concedidos por el australiano Stuart Dickinson, Los Pumas hicieron un estandarte de la defensa para conservar el 28-24 que los depositó en los cuartos del Mundial de Gales. Sin embargo, el historial comienza mucho antes, se remonta a mediados del siglo XX.

En la historia del rugby nacional, Irlanda se convirtió en el primer seleccionado representativo de aquellas islas que visitó Argentina. Fue entre el 12 de agosto y el 3 de septiembre de 1952, oportunidad en la que el conjunto extranjero jugó 8 partidos de los que ganó cinco, empató dos y perdió uno. La primera serie fue, aunque con lo justo, para la visita. Empataron 3-3 en el primer enfrentamiento y en el segundo se impusieron 6-3. Ambos partidos se jugaron en la sección Jorge Newbery de Geba. En la misma gira, Irlanda tuvo un solo traspié: fue ante Pucará, que por ese entonces tenía tan sólo 9 años de vida. El 11 a 6 con el que se impusieron los argentinos fue, y sigue siendo a la distancia, simplemente sorprendente.

En 1970, Irlanda volvió al país y la suerte no fue la misma. En los dos test match se impusieron Los Pumas (el primero 8-6 y el segundo 6-3), quienes se llevaron así la serie. La primera visita de Argentina se produjo en 1973, oportunidad en la que el conjunto criollo cayó sin atenuantes por 21-8 en el Lansdowne Road de Dublin. Diecisiete años más tarde, Los Pumas volvieron a la capital irlandesa buscando una revancha que no se concretó ya que los dueños de casa se impusieron por 20-18 con un penal en tiempo de descuento.

En agosto de 1999, Argentina visitó Dublin por tercera vez y se volvió nuevamente con las manos vacías. Irlanda se impuso 32 a 24. Pero ese mismo año, Los Pumas tendrían su revancha.

En la noche de Lens. En la ciudad francesa de Lens, por los repechajes de la IV Copa del Mundo para acceder a semifinales, el conjunto argentino se impuso 28-24 en un partido que quedó marcado en la historia de Los Pumas por la forma en que se dio. Un try de Diego Albanese le sirvió al equipo argentino para dar vuelta una historia que se venía dando adversa. La lógica reacción de los irlandeses no se hizo esperar y acorraló al conjunto albiceleste contra el ingoal. Tuvo posesión de pelota y atacó a una inexpugnable defensa argentina con más vehemencia que ideas. Fueron nueve minutos después del tiempo cumplido cuando Los Pumas que nunca habían bajado los brazos se encontraron con la victoria y el pasaporte a una instancia a la que nunca, en los mundiales, habían llegado.

Los ecos del último choque en el Mundial de Gales todavía se escuchaban cuando Irlanda llegó a Buenos Aires. El sábado 3 de junio de 2000 jugó el único test programado que fue como una película de mucho suspenso y con un final feliz para los argentinos. El partido tenía ese sabor a revancha y ambos lo sabían. El escenario fue distinto, pero las sensaciones las mismas y Los Pumas le regalaron a su gente un 34-23 demostrando que lo ocurrido en Lens no fue casualidad. No obstante el encuentro tuvo para los hinchas argentinos un abanico de sensaciones que fueron desde la incertidumbre más cruel a la alegría más exultante con los tries de Federico Méndez y Octavio Bartolucci cuando el partido ya se esfumaba.

Landsdowne Road, inexpugnable. Cerrando 2002, Los Pumas desembarcaron nuevamente en Dublin para enfrentar a Irlanda, que sería en el Mundial de 2003 uno de los rivales directos en su zona: Irlanda ganó 16-7 justificando la victoria en la mejor posesión de sus forwards, en la conducción del medioscrum Peter Stringer y en el certero botín de Ronan O’Gara.

El 27 de noviembre de 2004, el Landsdowne Road de Dublin volvió a ser un escenario maldito para Los Pumas. Los enfrentamientos con Irlanda ya habían tomado características de clásico y el partido ante el seleccionado del Trébol pondría fin a una minigira que había comenzado muy bien con un notable triunfo ante Francia en Marsella, por lo que fue esperado con mucha expectativa. Los ochenta minutos fueron vibrantes. Argentina arrancó mejor y con un planteo inteligente cerró el primer parcial ganando 16 a 6. Pero en el complemento, la reacción de Irlanda hizo que las cosas se emparejaran, mientras que la efectividad de Ronan O’Gara terminó por inclinar la balanza. Más allá del resultado, el balance fue altamente positivo.

Con dos formaciones incompletas, Argentina e Irlanda se vieron las caras a meses del Mundial de Francia: jugaron dos partidos en los que en ambos casos les sirvió a los técnicos para completar la lista de jugadores que irían al Mundial.

El primer test se jugó en Santa Fe y Los Pumas lograron imponerse 22-20 en un partido en el que el equipo dejó muchas dudas. Nicolás Vergallo fue el medioscrum titular, mientras que Pablo Bouza actuó en la segunda línea. En la revancha, jugada en la cancha de Vélez, Los Pumas borraron a los irlandeses de la cancha con una sólida defensa y el infalible pie de Federico Todeschini. Vergallo volvió a ser el medioscrum titular ocupando el lugar de Nicolás Fernández Miranda, quien estaba con un cuadro gripal. Bouza ingresó en el segundo tiempo por Lozada.

Los Pumas se sacaron la espina. Pero el plato fuerte de ese año fue en Francia 2007. Con una historia mundialista convertida en un clásico, Los Pumas enfrentaron a Irlanda el 30 de septiembre en el último partido de la serie clasificatoria queriendo borrar la frustración de 2003. Y lo consiguieron. Se sacaron la espina del Mundial de Australia imponiéndose 30-15 y eliminando a los irlandeses del Mundial. Argentina hizo el juego que más le convino y no le dio a Irlanda la posibilidad de decidir ni de sentirse cómodo a partir de sus riquezas técnicas. Tuvo en Pichot y Hernández a dos conductores de lujo que manejaron con sabiduría los hilos del partido. Mucho tuvo que ver la tarea del pack.

Con una realidad muy distinta, Los Pumas desembarcaron en Dublin en noviembre de 2008 para cerrar una gira por Europa que incluyó además test ante Francia e Italia. El partido fue muy parejo. Irlanda no fue superior, pero ganó (17-3) porque fue más eficiente.

Dos años después, Los Pumas volvieron a Dublin, pensando ya en el Mundial de Nueva Zelanda. Irlanda se presentaba como un buen test para ver dónde estaba el equipo. El equipo repitió viejos errores: infracciones sistemáticas y previsibilidad a la hora de atacar. Hubo errores en defensa y no se liberó la pelota con fluidez, entre otras cosas que hicieron que el 29-9 fuera más que lógico.

Los últimos para el Trébol. En el año 2012, y tras haber tenido una muy buena performance en el Mundial disputado el año anterior, Los Pumas sufrieron una paliza histórica en el Aviva Stadium: 46 a 24.
En pleno recambio, Los Pumas enfrentaron a Irlanda en dos ocasiones en 2014 y por primera vez en la historia el equipo europeo se quedó con una serie en nuestro país. En el primer partido, disputado en Chaco, Los Pumas sólo pudieron mostrar algunos esbozos de lo que pedía la nueva conducción con el tucumano Daniel Hourcade a la cabeza. Para siete jugadores fue la primera participación en una ventana IRB, entre ellos el rosarino Jerónimo De la Fuente. Argentina cayó 29-17 pero aún así el balance fue positivo. Para el segundo choque, disputado en Tucumán, Irlanda (campeón del Seis Naciones 2014) ratificó su superioridad.