Ovación

Por un grito a lo grande

Central y Newell's están frente a un domingo especial, con mucho para ganar si dan el piné ante rivales exigentes en serio. El equipo de Fernández jugará más presionado con Racing y el de De Felippe con más ilusión ante Boca

Sábado 21 de Abril de 2018

Por varias razones, el domingo no será uno más para los equipos rosarinos. Los rivales tienen mucho que ver, por supuesto, pero mucho más lo que ante ellos pueden cosechar. La tiene más brava Central, no tanto por Racing que está a sólo 5 puntos por encima en la tabla, sino porque lo dirige Eduardo Coudet y Leo Fernández tiene que enamorar al hincha de una vez por todas en una semana en la que se lo cuestionó implícitamente desde adentro. En cambio Newell's, si bien enfrenta a un oponente superior como el líder Boca, el hecho de hacerlo en la Bombonera y en un contexto propio donde se acepta hoy la falta de equivalencia, lo sitúa en un lugar en el que tiene mucho por ganar y no tanto que perder.

No hay dudas de que este ciclo en Arroyito está en su hora más complicada. El técnico estuvo siempre obligado a demostrar más que cualquier otro para perdurar y se encontró con que una serie de actuaciones fallidas turbó el equilibrio que mostraba. Sigue siendo su mejor carta la suma de puntos cosechada: 27 puntos en 15 partidos, apenas 6 menos que el mejor en ese lapso, Godoy Cruz. Pero se diga o no, su continuidad quedó en duda y él lo sabe perfectamente.

Por eso, porque al Gigante vendrá el idolatrado Chacho, el que puso a Central hace muy poco al borde de la gloria después de mucho tiempo y en más de una oportunidad, la presión será altísima para el que conduce los destinos auriazules hoy. En igual magnitud debe considerarse una posible victoria. Si la consigue no será una más para él ni para su equipo, que precisa volver a hacer pie, a creer, más allá de que además un triunfo lo acercaría de nuevo a Sudamericana.

Newell's claro que tiene obligaciones pero no son las mismas. A esta altura está claro que no se le pide mucho más. Se entiende además que el favorito es Boca. Que tendrá toda la presión porque se le acercó peligrosamente Godoy Cruz (que hoy puede meterle más asfixia), porque cayó en los dos últimos partidos, porque de los últimos 6 perdió 3 y los dos que ganó lo hizo en adicional y porque tiene bajas muy importantes.

Para el equipo de De Felippe, que viene de obtener su triunfo más valioso ante Talleres, será entonces una magnífica chance de hacer saltar la banca y de transformar ese envión en crecimiento. Con el desafío además de hacerlo sin su mejor hombre: Luis Leal.

Será un domingo de oportunidades, al cabo. Pegar un grito a lo grande viene con premio grande.

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