Ovación

¿Por qué mejor no tener a los dos?

Senatore y Vergallo suenan para dirigir el Centro de Formación Rosario pero la UAR paga sólo un sueldo.

Lunes 09 de Septiembre de 2019

El Centro de Formación Rosario (CFR) funciona como una academia en la cual se detectan y forman futuros talentos en el ámbito de la Unión de Rugby de Rosario. Dicho de otra manera, el CFR es el paso previo para acceder a los Pladares de la UAR. Tras la renuncia de Facundo Ramírez, la conducción de mencionado centro no tiene aún una cabeza visible. Se enviaron varios currículum a la Unión Argentina y desde la entidad madre solamente dos carpetas pasaron el corte: son las de los ex Pumas Leonardo Senatore, hombre de GER, y Nicolás Vergallo, de Jockey Club.

No solamente se da la coincidencia de que ambos son ex jugadores del seleccionado argentino con experiencia mundialista, sino que ambos tienen una larga trayectoria en el ámbito local (en sus clubes y en los seleccionados de la URR) y también en el rugby profesional, ya que los dos jugaron en Europa. Dentro del ambiente ambos son muy queridos y respetados ya que saben llevar los valores que inculca el rugby dentro y fuera del perímetro de juego, un puntazo a favor sobre todo el puesto vacante tiene que ver con juveniles.

La única diferencia podría decirse que está relacionada con sus puestos: uno, Senatore, conoce a la perfección la tarea del pack de forwards y el otro, Vergallo, todo lo que tiene que ver con los backs.

El problema, solucionable por cierto, es que desde la UAR sólo se harían cargo del sueldo de uno de ellos. Cualquiera de los dos sería una buena opción, pero para potenciar esa labor sería bueno que estuvieran ambos aplicando su trabajo al “juego que mejor juega y que más le gusta”, como diría Serrat.

Para ello la URR tendría que abonar el sueldo del otro. Debería conseguir un sponsor, algo que no es nada alocado, y cubrir la cifra que se necesita en caso de que no se quiera tocar las arcas de la Unión. De hecho, la cancha del Hipódromo Independencia, por ejemplo, no tiene publicidad estática y con su venta podría recaudarse ese dinero para tener, en lugar de uno, a dos hombres que tanto aportaron al rugby rosarino y que hoy son necesarios para la búsqueda y formación de nuevo valores.

La suma de ambos valores seguramente enriquecerá el desarrollo no sólo de la ciudad sino de la región. El antagonismo entre uno y otro no suma. Está en la capacidad de los dirigentes en visualizar esto y darle una solución.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario