Plaza arrancó bien pero se desdibujó y terminó perdiendo ante Lomas

Domingo 18 de Mayo de 2008

Ganar sin poder imponer su juego es muy difícil. Ciertamente, suelen ser dos conceptos que cuando no van de la mano, la victoria termina resultando esquiva. Es que si plasmar el repertorio, por falencias propias o virtudes del rival, se hace imposible, todo es demasiado cuesta arriba. Así fue como Atlético del Rosario vio pasar la posibilidad de sumar un triunfo que hubiera sido importante debido a que está pasando por una época de vacas flacas y que debe empezar a sumar si quiere mantener las chances de pelear por el título de la Urba. Ayer su verdugo fue Lomas Athletic, que lo derrotó por 30 a 24 (4-1) en el pasaje Gould y en el marco de la 6ª fecha.

Plaza había arrancado bien. Era dominador del trámite gracias a que contaba con la posesión de la pelota, tenía buena obtención, ejercía una presión adecuada, la primera línea de tackle era efectiva y jugaba en terreno rival. Además, aprovechó las chances que se le presentaron y se puso en ventaja rápidamente. En 15 minutos ganaba 9 a 0, merced a la puntería de Gareis para convertir en puntos los penales que el conjunto visitante cometió en defensa.

No obstante, hubo un giro de 180 grados en el desarrollo del juego. Plaza se desdibujó en el momento menos pensado, cuando Lomas se quedó con un jugador menos por una tarjeta amarilla.

De repente los errores se transformaron en protagonistas. Atlético comenzó a hacer agua en el manejo, la defensa y el line. Y como si eso fuera poco, aparecieron una gran cantidad de faltas en defensa que Lomas cristalizó con oportunismo y oficio.

El problema para el dueño de casa se presentó desde el instante en el que se convirtió en partenaire. Dejó de tener la pelota y entonces no le pudo imprimir ritmo al partido, su argumento más fuerte para hacer valer su poderío ofensivo.

En líneas generales el partido fue muy desprolijo debido a que ambos se preocuparon demasiado por no dejar jugar a su rival.

Por lo tanto, la diferencia en el tanteador era mínima y ninguno se escapaba: uno pegaba y el otro respondía inmediatamente. Entonces, pese a que Lomas mostraba cierta supremacía y comodidad para jugar, nada estaba dicho cuando quedaban poco más de 10 minutos para el final del encuentro.

Pero los errores se pagan muy caro. Gareis cometió un acto de inconducta que le significó una amarilla y no hizo otra cosa que allanarle el camino a Lomas, que no perdonó. Además cuando el partido se moría fue amonestado Mazzino.

Jugar con dos menos a esa altura, donde el cansancio pasa factura, es muy difícil. Por eso, el visitante no tuvo demasiados problemas para hacerse con la victoria. Así Plaza sumó otra derrota que tiene como único consuelo el punto bonus que cosechó. l