Ovación

Pesadilla de Newell's: cayó sin atenuantes ante Independiente por 4 a 0

Newell's volvió a repetir el pecado capital de comenzar dormido el partido y cuando quiso despertarse perdía 3 a 0. Fue 4 a 0 y pudieron ser más del Rojo, ante un equipo que no tuvo respuestas de ningún tipo y que dio todo tipo de ventajas en todas sus líneas. Nico Cabrera, a los 3' y a los 11', Silvera, a los 25', y Fuentes (e/c), a los 35' del complemento, marcaron los tantos del rojo. Con esta derrota, Newell's llegó a 14 partidos sin ganar como visitante.

Lunes 14 de Marzo de 2011

La excursión de Newell's a Avellaneda fue una pesadilla. Una noche negra. Aunque en rigor, y salvo por el resultado, tampoco resultó muy diferente a lo que fueron las presentaciones de la Lepra ante Estudiantes, en el debut, y ante Tigre.  En realidad lo que más molesta no es tanta la falsa actuación rojinegra ante el Rojo, sino más bien la sucesión de estas situaciones.

Es que como en aquellos encuentros, Newell's arrancó otra vez dormido e Independiente, que hizo un culto de la eficacia, no lo perdonó y en un puñado de minutos le sacó una diferencia indescontable para este inexpresivo, timorato y mediocre equipo rojinegro que pasea su impotencia por el Torneo Clausura. Fue 4 a 0, pero pudieron ser más. De hecho, la sensación en el complemento, cuando todo estaba decidido, era que el Rojo estaba más cerca del cuarto que el rojinegro de descontar. Una situación que tuvo su correlato a los 35' del complemento, cuando Fuentes terminó de meter en su propio arco una definición de Jairo Castillo. 

O por el gol que le anularon de manera ilegítima a Almirón, cuando estaba 4 a 0.

Al punto que la tímida reacción de la Lepra en el complemento se asemejó más a un acto reflejo, producto de la inercia y de la situación, que a un convencimiento propio y basada en argumentos concretos. Ni siquiera los ingresos de Faravelli, Camacho y de Almirón modificaron esa circunstancias. 

No era para menos, el partido estaba definido desde el minuto 25 del primer tiempo, cuando Silvera había marcado el tercero. El resto pareció estar de más.

A esa altura, Nicolás Cabrera -el ex Newell's fue la figura de la noche- había marcado el primero, a los 3', y el segundo, a los 11'.

Del otro lado, sólo un remate de Bieler, que se fue cerca. El resto muy poco. Nadie hacía pie en el medio y en el fondo daba todas las ventajas imaginadas ante un Independiente que, llegaba con 13 partidos sin ganar, pero que esta noche pareció una máquina imparable para esta paupérrima y pobrísima expresión leprosa.

El Rojo llegó a este choque con 13 partidos sin victorias. Salió decidido a ganar, jugó como en una final y lo logró. Newell's, que llevaba 13 partidos sin ganar como visitante, lo jugó como uno más. Con la misma actitud que los anteriores: jugó mal, no tuvo respuestas ni anímicas ni futbolísticas y lo terminó pagando con una goleada sin atenuantes ante un equipo que llegó malherido y al que la Lepra lo hizo revivir. Igual que hace ocho días ante Huracán.

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