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Parque de diversiones: Newell's se despidió de su gente con una goleada

Con un inapelable 6 a 0, el rojinegro despidió la temporada de local con un despliegue colosal. El conjunto de Sensini se regaló ayer un carnaval de goles ante Gimnasia y lo disfrutó con su gente.

Domingo 09 de Mayo de 2010

Hubo fiesta en el Parque. Newell’s despidió la temporada de local con un despliegue colosal. El conjunto de Sensini se regaló ayer un carnaval de goles ante Gimnasia, lo disfrutó con su gente y llenó de fútbol y emociones el tramo de cierre del Clausura. El 6-0, tan amplio, tan explícito, mostró la diferencia de estatura de ambos. Puso sobre la balanza dos realidades contrapuestas y la resultante fue un baile histórico, de esos que multiplican el folclore, alimentan el espíritu y no se olvidan fácilmente. Formica (en dos ocasiones), Boghossian, Bernardi, Insaurralde y Schiavi fueron los autores de las conquistas rojinegras.

Fue el cierre soñado. Un aluvión de goles que sirvió para ubicar en su correcto lugar la campaña de Sensini. Fueron seis conquistas para pisotear a un rival diezmado por su padecer, por su extrema pobreza y por la reciente condena a la promoción. Hubo buen juego, toques, lujos y tiempo para las gastadas desde las tribunas. Un banquete inolvidable para el apetito del hincha.

Newell’s ganó, goleó y gustó porque fue astuto y práctico para apretar el acelerador de arranque con la pimienta de Sperduti por su sector y el desparpajo de Formica para abrir huecos y lastimar, cuando el rival todavía no se había acomodado. La apuesta rojinegra fue simple, inteligente, tan cruel como impiadosa. Nunca se conformó con las ventajas que le ofrecían y siempre fue por más. Y esa actitud devoradora la supo trasladar al marcador, una virtud que lo acompañó en los últimos tres cotejos de local.

Boghossian abrió la cuenta, a los 13’, luego de un penal que le cometieron a Estigarribia y que Schiavi le cedió gentilmente al artillero uruguayo. La defensa tripera era un manojo de nervios, pura impericia puesta al servicio de Newell’s. Por eso, un minuto después, Formica se escapó solo por el callejón central, sacó un remate que Sessa no pudo contener y la pelota entró con suspenso para decretar el segundo. Allí ya no hubo partido y el delirio invadía el Coloso.

A los 34’, Bernardi tomó un centro de Formica y cuando estaba en el área ante Sessa, se vistió de crack brasileño, la pisó con suficiencia, amagó y definió por arriba con un pique de galera sobre el arquero desparramado. Las plateas se pusieron de pie para aplaudir la exquista definición. Encima, antes del cierre de la primera etapa, Ormeño se hizo expulsar con una infantil patada a Mateo.

En el complemento, el dueño de casa no tardó en demostrar que no iba a tener contemplaciones con su adversario. Gimnasia era pura impotencia y cada ataque le abría una grieta. A los 56’, Insaurralde clavó un cabezazo con su marca registrada y anotó el cuarto. Dos minutos después, Formica (la figura de la cancha) le puso veneno a su botín y con un cañonazo furioso batió a Sessa desde lejos para establecer el quinto. El penal de Schiavi y la roja a Maldonado, acompañaron el sexto. Y la lista pudo ser más larga. Así, Newell’s armó su fiesta de despedida con seis goles, y ayer el Coloso fue un parque de diversiones. l

Hace 22 añosPasaron 904 partidos de la última vez que Newell´s marcó seis goles en un partido. La ocasión anterior había sido el 21/05/88, cuando venció 6 a 1 a Independiente en el Parque, con dos goles de Alfaro, dos del Yaya Rossi (uno de penal), uno de Almirón y uno de Balbo. El entrenador era Yudica. Sensini estaba entre los titulares y esa tarde los rojinegros se consagraron campeones de la temporada 1987/88.

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