Jueves 24 de Mayo de 2012
El partido entre Barcelona y Athletic de Bilbao de mañana por la tarde no sólo será la final de la Copa del Rey, sino que marcará también el último partido de Pep Guardiola al frente de uno de los mejores equipos de la historia, con el agregado de que buscará su último título -al menos de su primer ciclo- frente a un equipo dirigido por uno de sus referentes: el rosarino Marcelo Bielsa.
Sobre la final de mañana habló Javier Mascherano, el futbolista oriundo de San Lorenzo, y quien fue dirigido por ambos técnicos. "El partido tendrá su punto de emotividad. Para nosotros la final cierra un ciclo prácticamente perfecto: por los títulos, por cómo se lograron y por todo lo que deja la manera de hacer. Pero las finales están para ganarlas y este equipo tiene con qué”.
En declaraciones al diario El País de Madrid, el ex volante de River calificó a Guardiola como "uno de los mejores, si no el mejor" y dijo que junto a Bielsa fue el entrenador que más lo marcó en su carrera.
"Siempre sale con una sorpresa o un detalle que te da el partido. Para mí ha sido un quiebre: llegué a Barcelona con 26 años y descubrí que había otra manera de jugar al fútbol. Por cómo te explica las cosas, por cómo le habla al jugador, por la capacidad para liderar un grupo y mantenerlo durante cuatro años al máximo nivel".
Pero no sólo hubo flores para Guardiola, sino que el Jefecito también alabó la tarea del técnico rosarino, quien cuando todavía no había debutado en River lo convocó para la selección. "Yo era parte del grupo que usaba para los amistosos. Éramos un grupo de jugadores de 17 y 18 años que hacíamos gira con la selección y fuimos al Mundial. Después de la derrota en Corea, con toda la prensa en contra, se animó a agarrar un jugador que ni siquiera había jugado en primera división y lo puso en la selección. Tenía mucho más para perder que ganar y se la jugó conmigo. Le estoy agradecido de por vida".
A Javier le dijeron que uno de los dos "uno de los dos llorará el viernes" y ante ese hecho ineludible, Mascherano dividió sus sentimientos: "Yo quiero ganar este título, sería un broche perfecto y la mejor manera de encarar la próxima temporada. Desde el sentimiento, uno quiere ver a Marcelo ganando títulos, porque el fútbol con él ha sido demasiado injusto a la hora de premiarlo, porque ha merecido muchísimo más de lo que ha ganado. Pero quizás su mayor triunfo ha sido dejar su impronta en cada equipo y a cada jugador que ha entrenado".