Ovación

Para ganar un clásico, primero hay que entender de qué se trata

El triunfo de River anoche en la Supercopa, dejó a Boca con un sabor amargo. ¿Cómo digerir la derrota?

Jueves 15 de Marzo de 2018

Entender de qué se trata, es parte de la solución. No entender de qué se trata, es parte del problema. Los clásicos grandes del fútbol argentino responden a parámetros únicos que sólo se replican en Uruguay (Peñarol-Nacional) y parcialmente en Brasil.
Ganar un clásico es, muchas veces, apoyar los cimientos de una refundación institucional. ¿Exagerado?
Por qué importa: Central se reinsertó mucho más rápido en la élite del fútbol argentino después de tres años de calvario en el ascenso por ganarle a Newell's. Los triunfos consecutivos le hicieron la vida mucho más sencilla. Y a Newell's, que venía de ser campeón, lo partió al medio.

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El festejo de los jugadores canallas tras el triunfo en el clásico en el Coloso del parque.
El festejo de los jugadores canallas tras el triunfo en el clásico en el Coloso del parque.

La gran cosa: "Tres clásicos nos hicieron cambiar el camino. Pero nos hizo cambiar el camino desde el hincha, desde el dirigente, desde los jugadores y desde el entrenador. Todos cambiamos el camino", le decía el Tata Martino a Ovación en el predio de la AFA en sus tiempos de selección nacional.
Y sí Tata, los clásicos no son un partido más, los clásicos son él partido. La construcción es al revés, al menos acá. Primero ganar los clásicos, o en todo caso tener estadísticas parejas, y después lo demás.
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Bien alto. Martino es arrojado al aire por los jugadores durante la celebración del título del torneo Final 2013. El Tata lo hizo posible.
Bien alto. Martino es arrojado al aire por los jugadores durante la celebración del título del torneo Final 2013. El Tata lo hizo posible.
En el superclásico argentino hay un cambio de paradigma. Desde que llegó Gallardo, River gana los clásicos a lo Boca y Boca los pierde a lo River.
Ni la ventaja que les lleva a los demás en la Superliga, le permitirá al equipo de Barros Schelotto evitar el golpe de nocaut que recibió en Mendoza.
Entender de qué se trata, es parte de la solución. No entender de qué se trata, es parte del problema.
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La cruel realidad: "Esconder estos dos meses de malos funcionamientos para ganar de la manera en que ganamos, esa fue la estrategia", dijo el Muñeco, obviamente en broma, tras festejar la Supercopa. Pero esa es gran parte de la genética de los grandes partidos. Se ganan y después se analizan. Y se preparan con mucho tiempo de anticipación. No es cierto que se ponen en foco recién la semana previa. Los clásicos empiezan a jugarse cuando se sortea el campeonato.
Parecen los principios de un fundamentalista, pues los clásicos tienen altísimos porcentajes de fanatismo antes, durante y después.
Con Gallardo en el banco, River eliminó a Boca de una Copa Sudamericana y de una Libertadores (ambas las ganó) y ahora lo venció en la primera final entre ambos en 41 años.
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El Muñeco Gallardo no podía más de la alegría de haber ganado la Supercopa.
El Muñeco Gallardo no podía más de la alegría de haber ganado la Supercopa.
Historia de fondo: No es lo mismo una camiseta que otra, no se juega siempre igual.
¿Acaso alguien supone que el Coloso se llama Marcelo Bielsa sólo por su extraordinario paso por el banco de Newell's?
Nada que ver. Se llama así porque ese ciclo cambió muchos paradigmas del clásico rosarino. Fundamentalmente porque Newell's le empezó a ganar a Central con el mismo carácter que antes había padecido. ¿O acaso es mentira que la hinchada de Newell's recién empezó a machacar en los 90 con aquella vuelta olímpica de 1974 en Arroyito?
Heinze afrontará mañana su último clásico. “Si no gano, no tendré revancha”, admitió. Igual puso el foco en no dramatizar. (Foto: S. Suárez Meccia)
Heinze afrontará mañana su último clásico. “Si no gano, no tendré revancha”, admitió. Igual puso el foco en no dramatizar. (Foto: S. Suárez Meccia)
Heinze afrontará mañana su último clásico. “Si no gano, no tendré revancha”, admitió. Igual puso el foco en no dramatizar. (Foto: S. Suárez Meccia)
Si Central hubiera sido campeón en el Parque hubiera hecho un culto de ese logro. Newell's necesitó de ese ciclo para sentirse con derecho a manifestar aquella epopeya.
¿Alguien discute que Newell's tiene supremacía sobre Central en el ámbito local? Todo el mundo.
Pero Newell's tiene más títulos, sólo un descenso... Pero parece al revés. Y sí, los clásicos ganados y las formas le dan la diestra a Central y hasta modifican la realidad.
Lo que dijo: "Se perdió y duele porque esto es un clásico. De todas formas, nuestros objetivos son otros". Error, grave error de uno de los defensores más extraordinarios de los últimos 20 años.
Heinze tiene una personalidad avasallante, pero no entiende, o no entendió, de qué se trata.
Heinze sobre el clásico rosarino
El Patón Bauza es el máximo goleador en los clásicos, pero muchísimos hinchas de Central no le perdonan no haber ganado un clásico.
¿Es más Russo que Bauza en la historia de Central? Ni por casualidad. No deberían compararse, pero los clásicos mandan. Para bien y para mal.
El panorama: "Hay un sentimiento único que hace que estos partidos se jueguen y se ganen de la manera en que se hizo. Como parte de este equipo que tuvo que pasar por momentos difíciles, este era un partido especial, por el valor, por la carga emocional. Tenés que saber jugarlos, y este equipo dio muestra de que sabe hacerlo. A Boca siempre le costó jugar contra nosotros".
Entender de qué se trata, es parte de la solución. No entender de qué se trata, es parte del problema. Los clásicos grandes del fútbol argentino responden a parámetros únicos. Gallardo llegó para saldar la mayor cantidad posible de deudas históricas frente al rival de siempre. Cada vez que el equipo ingresa al Monumental su apodo suena atronador y el levanta la mano agradeciendo tanto cariño.
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El perfil: El entrenador superó por varios cuerpos al jugador, que se había retirado con algunas cuentas pendientes. Hasta estigmatizado por su eterno rival por aquel famoso arañazo a Abbondanzieri en las semifinales de la Libertadores de 2004.
"Saldamos otro pagaré (haciendo referencia a la única definición previa en la historia entre River y Boca, en 1976). Esto gana que se tenga respeto a la institución. Esperábamos tener una buena zanahoria por comer. Hoy lo demostramos. Mientras tanto tuvimos que vivir momentos de incertidumbre, no es un desahogo, es para que entiendan que cuando este equipo tiene un desafío importante por delante siempre estuvimos a la altura".
Aquella única final que habían jugado antes de la Mendoza hace 41 años, se disputó el 22 de diciembre de 1976. Gallardo había cumplido 11 meses cuatro días antes.
Entender de qué se trata, es parte de la solución.

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