Lunes 24 de Febrero de 2020
Maxi Rodríguez armó una sociedad con Pablo Pérez y Newell’s produjo en cantidad y calidad el sábado en el Coloso. La generación fue tan abundante que cuesta recordar un partido semejante del rojinegro en la Superliga. La tarea de los "viejos sabios" encaminó al equipo al triunfo. Talento, comprensión del juego, dominio y goles. Todo eso reúnen las indiscutibles figuras de la victoria sobre Colón, quienes además sintetizan el sentido de pertenencia. Con clase y personalidad, quebraron cualquier intento de resistencia del sabalero. Conductores de la goleada, con ellos la lepra tiene derecho a cambiar de a poco el objetivo de sumar para el promedio y plantearse la clasificación a una copa internacional, algo que por el momento está consiguiendo, a la Sudamericana.
Maxi gambetea al paso del tiempo y a futbolistas con mayor despliegue. A los 39 años conserva la capacidad de controlarla y cambiar de velocidad en el preciso momento en que su ocasional marcador no lo espera. Rodeado por futbolistas de Colón, encerrado sobre la raya, salió de esa situación con categoría para el deleite del público. Si todavía es capaz de influir y de hacer una maniobra semejante es porque aparte tiene alguien que lo entiende, se posicione en zona de recepción y distraiga.
Es allí donde aparece Pablo Pérez. Su tendencia fue acercarse a Maxi, asociarse y tocar. A partir de que ambos entienden dónde ubicarse y qué hacer, cómo perfilarse para recibirla y cuál es la mejor opción de pase, el juego de Newell’s adquirió otra dimensión. Ellos fueron los ejes sobre los que giró el equipo, para vulnerar a Colón en cada sector y mostrar un potencial ofensivo que hacía varias fechas no conseguía.
Era costumbre hasta no hace mucho tiempo que Maxi se asociara con Mauro Formica. Pero el Gato fue decayendo fecha tras fecha y una pubalgia lo dejó afuera, sin precisión de cuándo volverá. La Fiera se había quedado sin interlocutor. Pero lo encontró con la llegada de Pérez.
En el último partido, Pérez jugó de volante derecho, ubicado unos metros más adelante que el interno izquierdo Braian Rivero. Desde esa posición, se soltó y junto con Maxi. El capitán, por su parte, repitió los movimientos de partidos anteriores. Arrancó por izquierda y en determinados momentos se corrió hacia el medio, rotando posiciones con Luis Leal. El primer gol de Newell’s lo encontró precisamente de nueve para empujar al fondo del arco un centro de Nadalín, con el portugués esperando expectante sobre la izquierda. Esta jugada nació de una apertura de la misma Fiera para la proyección del lateral.
Con ese tanto, el capitán llegó a los seis goles en la Superliga, siendo el más efectivo del equipo en el torneo. En la tabla histórica de los goleadores de Newell’s en competencias de AFA, se encuentra a dos conquistas de Alfredo Obberti y a tres de Santiago Santamaría, máximos artilleros.
Maxi abrió el camino al triunfo. Y Pérez lo aseguró, cruzando el disparo luego de que Burián le tapó un mano a mano a la Fiera. Otra vez la pelota llegó a la red con participación de los más experimentados de la lepra.
"Los viejitos seguimos remándola y metiéndole", declaró Maxi con una sonrisa, al referirse a su actuación y a la de Pablo Pérez. Una fecha atrás, en el 1-1 con Lanús, la dupla insinuó lo que era capaz. El sábado por la noche funcionó a pleno. Amigos afuera de la cancha, compinches adentro, fueron los responsables de que la alta posesión del equipo no terminase en una tenencia sin sentido.
En el primer tiempo, Pérez tuvo despliegue y corrió la cancha con inteligencia para colaborar en la contención y ejercer una presión alta. Maxi también estuvo muy activo, tocando la pelota seguido. Esa intensidad de ambos bajó en la segunda etapa, a la par de la del resto de los compañeros. Era difícil mantener el ritmo, cuando además la distancia en el marcador era mayor por el gol de Leal.
La influencia de los dos ya había sido determinante en los 45’ iniciales. Así lo entendió el hincha que los ovacionó y se fue con la impresión de que con Maxi y Pérez es posible pensar mucho más que en el promedio.
La amarilla que dejó a Pérez al borde de la suspensión
Pablo Pérez fue amonestado frente a Colón y llegó a las nueve tarjetas amarillas.
Las ocho anteriores fueron con la camiseta de Independiente. Si el mediocampista recibe otra el viernes con Racing quedará afuera del último partido de la Superliga, con Godoy Cruz en el Coloso. Julián Fernández se encuentra en la misma situación. Pero en los últimos partidos evitó la amarilla. El restante futbolista que está a un partido de la suspensión es Mauro Formica, con cuatro amarillas, pero por el momento no se encuentra en condiciones de jugar por una pubalgia.