Viernes 18 de Febrero de 2022
“Este Newell’s está para pelear y sacar buenos resultados. Nosotros nos planteamos el objetivo de terminar entre los cuatro primeros del torneo y también apostamos a la Copa Argentina”, fue la frase con la que Pablo Pérez sintetizó las metas rojinegras para esta primera parte del 2022. De un buen debut ante Defensa y Justicia, pocos días después mostró otra cara y fue goleado por Argentinos. Tendrá la inmediata oportunidad de levantarse ante un rival que siempre motiva: River.
Las dos caras que mostró la lepra en el inicio de la Copa de la Liga fueron completamente diferentes. Con una sólida presentación en casa ante Defensa, por la primera fecha, el conjunto dirigido por Javier Sanguinetti presentó cartas interesantes que llamó a la ilusión del hincha rojinegro, que venía aún marcado por la pésima temporada 2021. Cuando todavía seguía la dulzura por el debut triunfal, apenas cinco días después en La Paternal, desapareció todo rastro positivo de lo sucedido en el Coloso.
De Defensa a Argentinos
Pablo Pérez vio, desde adentro, lo mismo que se percibió desde afuera. “Los dos partidos fueron diferentes. Ante Defensa y Justicia se jugó muy bien. Con Argentinos fue diferente, no hicimos un buen partido y terminamos un poco enojados por lo que pasó. Hubo un cambio para mal”.
El referente leproso analizó detalladamente el trámite del juego en La Paternal y destacó al rival de turno. “No supimos recuperar el balón, más allá de que Argentinos juega muy bien al fútbol. Tácticamente no pudimos encontrarle la vuelta a su funcionamiento. No logramos atacar rápido como con Defensa, no pudimos salir de la presión. Creo que hicimos una sola jugada buena en todo el partido con varios toques y que terminó con un centro atrás del uruguayo (Armando Méndez). Pero nunca pudimos contrarrestar la presión de Argentinos ni mucho menos su juego”, redondeó.
El balance del encuentro del martes también puso en discusión el 4-3-3, esquema fetiche de Sanguinetti. Porque claramente la lepra perdió el medio y eso devino en derrota. Pero Pablo Pérez no consideró que hayan estado en desventaja numérica en la zona neurálgica de la cancha: “Ellos salían jugando bien, de una forma diferente a lo que se ve en el fútbol argentino. No creo que nos haya faltado un volante, no pudimos sacarles la pelota porque bajaban los delanteros y triangulaban con los volantes”.
El choque ante River
El equipo de Marcelo Gallardo aparece en el horizonte rojinegro. Este es un buen aliciente anímico para recuperarse rápidamente y retomar la senda positiva en el campeonato. Está claro que no será una empresa para nada sencilla, porque enfrente estará el último campeón, que encima viene de aplastar a Patronato recuperando su mejor versión. “River tiene jerarquía y jugadores desequilibrantes. Tenemos que estar 100 por ciento concentrados porque ellos te pueden dañar en cualquier momento. Van a venir confiados y van a hacer su juego, y esa confianza la tenemos que aprovechar”, opinó el 8 leproso.
El mediocampista elogió el nivel de Julián Álvarez, pero destacó aún más la influencia de Enzo Pérez. “Julián Álvarez es un jugador extraordinario. Tenemos que incomodarlo, hay que presionarlo constantemente. Pero Enzo Pérez es el cerebro de River, él inicia todas las jugadas. Tenemos que cortar ese circuito. Si lo hacemos, a los otros volantes les va a costar llegar a la pelota”.
La banca a los más chicos
Jugar en la primera de Newell’s es el sueño de todos los pibes que la vienen peleando en inferiores y que ansían pisar un Coloso repleto. Pero todo lo bueno tiene su costado antagónico, porque vestir la camiseta rojinegra demanda mucha presión, sobre todo en una ciudad exigente por naturaleza, que pocas veces perdona cualquier fallo. Pablo Pérez dio un mensaje: “Al hincha le quiero pedir paciencia porque tenemos muchos jóvenes que hay que bancar. Hay un recambio, hay chicos que se están adaptando y que están en proceso de maduración. En algún momento van a explotar y nos van a empujar a nosotros".
“Es un club exigente por la historia que tiene. Los chicos estaban muy golpeados el otro día, mi rol fue el de levantarlos y que entiendan que todo esto es parte de un crecimiento. Hay que bancarlos, es otra generación, distinta a la nuestra, los tenemos que acompañar”, finalizó el volante.