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Pablo Andrés Cribioli: recuerdos de una pasión interminable en el clásico rosarino

Pablo Andrés Cribioli, experiodista y exconcejal cuenta anécdotas del partido más pasional del mundo. Habló de un clásico arreglado en 1976 y de cuando supo que Evaristo Monti era hincha de Newell's.

Sábado 21 de Agosto de 2021

No se guardó nada y no tuvo pelos en la lengua. El experiodista y expresidente del Concejo deliberante de Rosario (1987 y 1999) y expresidente del bloque UCR en ambas oportunidades Pablo Andrés Cribioli demostró a sus 73 años estar con una memoria envidiable y contó anécdotas no sólo de clásicos emblemáticos como los de la palomita de Poy o el de la zurda de Zanabria, sino de un partido muy particular jugado en la cancha de Atlanta en 1976, donde confiesa que se pusieron de acuerdo para empatar. Además confesó su simpatía con Rosario Central, algo que nunca lo afectó en su labor profesional y hasta contó cuándo se enteró de que Evaristo Monti era hincha de Newell’s.

Trabajó con todos los grandes

“Mi carrera como periodista comenzó el 9 de mayo de 1970. Esta fecha no la recordaba, pero un colega que se dedica a las estadísticas me averiguó y me hizo recordar que ese día debuté en LT3 en un programa que se llamaba “Mesa redonda del deporte” cuyo conductor era Antonio Noya. Además escribía en la revista Deportes 70 que dirigía Evaristo Monti. En mi primera etapa estuve en LT3 hasta 1976, donde tuve la suerte de trabajar con Ricardo Fioravanti que estaba como relator. Luego me fui a LT8, donde me encontré con grandes periodistas como Héctor Vidaña, Oscar Marino y Pancho Caldiero. Volví a LT3 donde estuve dos años (1978 y 1979) que tenía como relator a Ricardo Podestá, un muchacho que trabajó en Radio Rivadavia y Radio Belgrano y que se vino dos años a Rosario. En 1980 regresé a LT8 donde estuve hasta 1987. No solo hice transmisiones de fútbol sino que también tenías tiras deportivas. Además estuve en Canal 3 y Canal 5. Debuté en la TV en “La Botica del 5” y posteriormente con Raúl Granados a la cabeza y Nacho Suriani nos fuimos a Canal 3. Y tras tres años exitosos regresé a Canal 5 para hacer un programa que solo duró seis meses pero me di el gusto de trabajar con Dante Panzeri. Además pude comparir espacio con Eduardo Luis que hoy sigue vigente. También estuve en canales de cable pero mi amor incondicional siempre fue la radio, quizás por herencia porque mi padre fue un hombre de radio”.

Primero en hacerle nota a Poy

“La semifinal que Central le ganó 1 a 0 a Newell’s en 1971 fue histórica y todo un acontecimiento para la ciudad de Rosario. No se pudo jugar en la ciudad de Rosario y se jugó en River. Las sensaciones en la semana previa fueron conmovedoras por el entusiasmo, la algarabía y el fervor de ambas hinchas. Hay que subrayar lo que fue una marea de gente viajando hasta Buenos Aires y hubo personas que llegaron a las 6 o 7 de la mañana. Viajó hasta el intendente de Rosario. A mí me tocó hacer borde de campo donde en ese momento los periodistas podíamos vivir el partido de forma muy particular porque podíamos estar dentro del campo de juego y no desde una platea como se hace ahora. Algunos hacíamos fuerza para un lado y otros para el otro. Siendo muy joven fue muy importante llegar junto a Carlos Muñoz, el hijo de José María, a ser los primeros que le hicimos un reportaje a Aldo Poy apenas terminado el partido y otra al Chango Gramajo”.

Le rompieron la cabina en 1974

“En la semifinales de 1971 se especulaba que iba a ganar Newell’s y ganó Central. Y en el último partido de 1974 creíamos que iba a ganar Central y salió campeón Newell’s. Así como recordamos la palomita de Poy, unos y otros siempre vamos a recordar aquel gol de Zanabria cuando Newell’s fue campeón en Arroyito. La reacción de algunos hinchas de Central fue violenta. Nos destrozaron la cabina. Fioravanti, que era el relator, se había ido pero yo me había quedado para hacer el comentario y el cierre. Hasta tuvieron que auxiliar a un hincha que tenía todas las manos ensangrentadas por haber roto los vidrios. Tuve que esperar que se vaya toda la gente y me fui de noche. Porque no nos podíamos mover por la ira de los hinchas de Central y la euforia de los de Newell’s”.

Un clásico arreglado en 1976

“Aquel clásico tiene algunos aspectos desagradables. Central tenía la cancha suspendida y AFA mandó a jugar el partido a cancha de Atlanta. El mejor resultado para los dos era el empate porque ambos clasificaban a la rueda final. Lo cierto es que dos dirigentes (uno de cada club) habían conversado sobre este tema. Pero ocurrió que la AFA decidió convocar a la selección un par de días antes a Kempes y a Daniel Killer, y que no iban a poder jugar contra Newell’s. A partir de allí el dirigente de Newell’s llamó al Central para romper el pacto porque los canallas venían diezmados. Hubo un fuerte entredicho entre ambos. De esta situación no participaron todos los dirigentes sino ellos dos. Lo que no sabían es que entre algunos jugadores, no todos, también había una especie de pacto para no hacerse daño. Esto lo pude confirmar con un ex jugador de Newell’s que me contó toda la historia en un viaje que hice a Madrid. Lo cierto es que Sergio Robles, faltando 17 minutos, casi sin querer hizo un golazo para Newell’s. Y Central se había quedado con nueve jugadores porque expulsaron a Potente y a Peña. Pero faltando pocos minutos, José Romero (reemplazante de Daniel Killer) en una jugada donde hubo varios rebotes empató el partido y todos terminaron contentos con el 1 a 1. Eso fue lo más penoso. Ese partido no fue televisado. Hubo radios que contamos todo como la nuestra. Yo estaba en LT8 y mi relator fue Héctor Vidaña. Pero hubo otras radios que no y disimularon. Central y Newell’s no merecían eso por toda su historia. Pero este tipo de cosas lamentablemente ocurren no solo en Rosario sino en todo el mundo”.

Su devoción por Evaristo Monti

“Evaristo fue el mejor de todos y el que modificó de alguna manera el pensamiento y las críticas del periodismo de aquella época con su estilo, personalidad, carácter y capacidad de trabajo. Trabajé mucho tiempo con Monti y me enteré que era hincha de Newell’s en 1999 en el Concejo cuando los dos ya estábamos abocados a la política. Nunca antes me dijo que era de Newell’s y lo era, ni yo le dije que era de Central. Jamás nos hicimos esa pregunta. Discutíamos de fútbol, pero éramos tacaños para decir lo que sentíamos”.

La relación con jugadores

“Cualquier periodista con un recorrido largo ha tenido buenas y malas con distintos dirigentes. O con el mismo dirigente ha tenido relaciones controversiales. Fue una época de grandes comisiones directivas tanto en Central como en Newell’s. En lo personal considero que en Newell’s que Armando Botti fue el mejor y que le cambió la cara al club. El que lo transformó y que lo puso a Newell’s en un plano nacional. Tuvo la virtud de dejar sucesores. Y a pesar de ser un hombre parco en algunos aspectos, con quien discutí y coincidí mucho, siento un cariño por una figura impoluta como lo la de Botti. Un ejemplo. En Central tuve relación muy fluida con Antonio Rodenas. Era un hombre que era capaz de llamarte a las 6 de la mañana para darte una información, pedirte un dato o hacerte alguna consulta de algo que le habían comentado, pero que no había escuchado. Rodenas vivía intensamente la política por un lado y su condición de dirigente de Central por otro. Era un caso muy particular. Creo que dormía cuatro horas por día. Y con Víctor Vesco, quien para mi fue el mejor dirigente de la historia de Central junto a Adolfo Boerio y a Federico Flynn. El escribano tenía un nivel superlativo. Con él tuve grandes discusiones. Una vez me desafió a pelear y me fue a buscar a la cabina. Al otro día te encontraba en el centro y te daba un abrazo. Y depende del resultado tenía un humor bueno o malo. A veces me colgaba el teléfono y nos decíamos algunas palabras subidas de tono. Al gran dirigente siempre lo acompañó el hincha fanático que fue toda su vida.

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