Ovación

Pablo Alvarez volvió en Central con la fuerza y la fe de un devoto

El defensor regresó al fútbol tras haber vivido un delicado momento personal. “Mi esposa me brinda una enseñanza constante”, dijo el futbolista que volvió a jugar el domingo ante Independiente.

Martes 09 de Junio de 2015

Hay momentos en la vida en los que las preguntas parecen no encontrar respuesta en ningún ámbito. Sólo se avanza con la fuerza de la fe. El destino puso a Pablo Alvarez a prueba. Y no deportiva. Su esposa pasó un momento crítico en materia de salud. El efecto colateral lo llevó a estar fuera de las canchas por tres meses. No obstante, y ahora con las aguas más calmas en casa, el defensor volvió ante Independiente al ruedo. No fue un domingo más por diversos factores. Aunque eso no es lo más saliente en su interior. El polifuncional le aseguró ayer a Ovación mientras disfrutaba del calor de su hogar en Buenos Aires que aprende mucho de su mujer. “Es una enseñanza constante la que me brinda en el día a día. Es el motivo de seguir luchándola y peleándola. Lo extrafutbolístico hizo que vea cosas de otra manera”, remarcó el ex Catania como dejando sentado además que hay cicatrices que no se ven, y sin dudas se llaman recuerdo.
  —¿Cómo viviste esta vuelta después de tres meses y muchas cosas que te pasaron a nivel personal?
  —Viviendo lindas sensaciones. Y después de partido un poco dura porque merecíamos más que un punto ante Independiente. De hecho hicimos figura a su arquero. Pero más allá de eso debo admitir que fue un lindo domingo por varios motivos.
  —¿Cómo cuáles?
  —Y, volví a jugar, a eso hay que sumarle el agradecimiento que me dio la gente en cierto momento como también el apoyo de mis compañeros, quienes vienen haciendo todo para llevar esto que me toca vivir de la mejor manera.
  —¿Te pudiste concentrar?
  —Lo que pasa es que pasé un momento muy especial porque no me esperaba la ovación de la gente y eso es como que te lleva a otro lado, a pensar un poco en todo. Sinceramente fue un lindo momento, que es muy difícil de explicarlo, sobre todo cuando lo siente uno.
  —¿Sos consciente de que la gente de Central no suele darle una ovación a un jugador que no nació en el club?
  — Sí, y por eso lo valoro muchísimo más. Repito algo que dije cuando llegué, es un orgullo estar en esta institución.
  —¿Y la familia cómo lo vivió y desde dónde?
  —Lo vieron todo por televisión. No puedo trasladar a mi esposa e hijas, pero sí estuvieron en el estadio mis hermanas y amigos, y eso también fue muy emotivo.
  —¿Coincidís que cuando venís de padecer un golpe como el que tocó hace poco es cuando querés que los tuyos te esperen a la salida del vestuario para poder abrazarlos y sentir que están todos unidos luchándola?
  —Sí, pero la verdad es que mi familia siempre está. Es más, son mi pilar, los que me sostienen en todo momento y permiten que las cosas se me hagan más fáciles en la cancha.
  —Muchas veces mencionaste la garra que le pone tu mujer en el día a día, ¿el domingo la pusiste vos?
  —Y, aprendo mucho estando a su lado....
  —¿Es como que te da lecciones o enseña nuevos valores?
  —Totalmente. Es una enseñanza constante la que me brinda en el día a día. Es el motivo de seguir luchando y peleándola.
  —¿Sentís que el jugador está acostumbrado a otro presente y cuando pasa por determinadas cuestiones es recién ahí que aprende a valorar otras cosas?
  —Es mi caso, lo extrafutbolístico hizo que vea las cosas de otra manera. Pero por suerte cuando entro a la cancha me olvido de todo. La verdad es que estoy muy contento y agradecido de poder haber vuelto a una cancha para hacer lo que amo.

Los números marcan una cosa, lo deportivo otra

La campaña de Central arrancó a todas luces. Encandilando a todos fruto de una gran ola de triunfos en cadena. Pero a la hora de hacer un breve balance, la resultante marca que el canalla es uno de los mejores del torneo y pudo acopiar un buen colchón de puntos. Claro que además los números marcan una cosa y lo futbolístico, otra. “Coincido en que los puntos que tenemos no reflejan lo que hicimos dentro una cancha, lamentablemente. Por eso desde ese punto de vista hay que estar tranquilos porque cuando comenzamos la pretemporada nos propusimos ser protagonistas y estoy convencido de que terminaremos siendo protagonistas”, manifestó Alvarez.
  —¿Otro punto a favor es que lograron tener identidad?
  —Sin dudas. Respetamos la ideología de juego que nos inculca el entrenador y tenemos que seguir por ese camino. Por eso ahora habrá que recargar energía porque lo que se vendrá será muy duro.
  —¿Tienen plantel como para afrontar lo que resta del torneo?
  —Sí, ni hablar. Si bien somos un equipo corto, lo cierto es que todos sabemos cuál es el rumbo y objetivo a seguir. Hay plantel como para pelear cosas importantes porque hay buena materia prima. De hecho, los chicos están sumando en todo sentido.
  —¿Y el hecho de que el torneo sea tan irregular los deja más tranquilos, ya que cualquiera gana o pierde con cualquiera?
  —Tranquilo no porque sería un error especular con eso. El fútbol argentino es así, muy irregular, muy voraz y vertical. Por eso hay que estar siempre muy atento y saber que el camino es muy largo, pero vamos por muy buena senda.

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