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Otra vez Newell's pudo ganar pero también perder en casa

¿Qué bicho le está picando a este equipo de Sensini, que así como aparece dominante y capaz de llevarse el mundo por delante, cae en pozos pronunciados que le hacen perder la compostura y ser sometido sin miramientos? Y todo en 90 minutos. Eso que cambió las formas, que buscó alternativas. Pero no hubo caso.

Domingo 05 de Abril de 2009

¿Qué bicho le está picando a este equipo de Sensini, que así como aparece dominante y capaz de llevarse el mundo por delante, cae en pozos pronunciados que le hacen perder la compostura y ser sometido sin miramientos? Y todo en 90 minutos. Eso que cambió las formas, que buscó alternativas. Pero no hubo caso. Cual una remake de otros partidos de local, no supo dar el golpe con viento a favor y se lo asestaron sin demasiado esfuerzo, al punto de quedar al borde del nocaut. Ese es Newell’s, que igualó su cuarto partido al hilo en el Coloso y que preocupa, porque siempre la última imagen es la que cuenta y coincide con la que muestra su peor cara.

Con otra esencia, reflejado en otro esquema táctico, Sensini buscó que su Newell’s saboree las mieles del éxito como en las primeras fechas, que archive rápido la noche ante Independiente, pero se quedó anclado en aquel que si bien pudo doblegar a jujeños y sabaleros, bien pudieron ponerlo de rodillas.

Así, fue Newell’s el que propuso, el de la iniciativa y el de las mejores aproximaciones. Pero fue Argentinos el que con menos asustó más y el que tuvo mano a mano con Peratta. Tanto, que hasta pudo irse en ventaja en el primer tiempo sin merecerlo si el asistente Rouco daba gol el remate de Pavlovich que sacó Peratta (ver página 3).

Así, fue Newell’s el que por insistencia logró ponerse en ventaja y el que logró tener chances para liquidarlo. Pero esta vez le tocó a Argentinos ser el que le dejó expuesto que no puede conservarla. Y más, le hace saber que hasta le perdonan la vida, como Arraya ante Gimnasia de Jujuy, Mena ante Colón, Pastore ante Huracán y Pavlovich anoche. Todos ellos tuvieron la chance de ganarle el partido en situaciones cara a cara con Peratta, que de nuevo se hizo importante.

Y ese nudo que quedó atravesado en la garganta de sus hinchas desdibuja los méritos que también tuvieron los hombres de Sensini, que se sintieron más cómodos jugando con una referencia ofensiva en el mediocampo como Formica y que disimularon la falta de un volante derecho definido con la prestancia y ubicuidad de Bernardi. Que aunque Steinert no pudo hacer la diferencia, tampoco era para no darle un poco más de aire en el complemento, dejándolo injustamente como único responsable de no haber podido quebrar el 0-0 en el primer tiempo (ver aparte).

La desidia de su reemplazante, Salcedo, para cerrar el resultado explicaría luego porqué Newell’s no pudo liquidarlo, luego de que Leandro Armani volviera a demostrar que el puesto de centrodelantero es suyo (ver página 5), cuando conectó impecablemente de cabeza un preciso centro de zurda de Aguilar a los 7’ del complemento.

Newell’s estaba para ganarlo, Argentinos no había hecho hasta ahí más méritos que el gol anulado, pero Rius, otro chiquito como De Federico ante Huracán, y Peñalba le dieron impulso al Bicho, desnudaron horrores defensivos leprosos en retroceso y hasta incoordinación en las alturas ante centros con pelotas en movimiento, Canuto se lo empató y, lo dicho. Pavlovich casi se lo gana.

Más de lo mismo, Newell's no evoluciona y eso habla de estancamiento que redunda en pérdida de confianza. Luz amarilla.

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