Ovación

Otra frustración para Central: igualó con Instituto y la promoción le queda muy lejos

En un partido vibrante, emotivo y plagado de dudas defensivas de los dos, Central cosechó una igualdad ante la Gloria cordobesa que no le sirve para nada. Damiani, a los 3’, Barsottini, a los 22’, y Ribolzi, a los 38’, marcaron para la Gloria; Ballini, a los 7’,  Coniglio, a los 17’, y Medina, a los 27 del complemento, convirtieron los goles canallas, que terminaron con nueve por las infantiles expulsiones de Ballini y Coniglio.  

Sábado 07 de Mayo de 2011

Central quedó en terapia intensiva. Dio otro paso atrás esta tarde, con el agravante de que este puede ser uno de los más dolorosos, puesto que se le acortan los tiempos, se empieza a quedar sin margen y la promoción cada vez está más lejos. Tan lejos que con la derrota de esta tarde ante Instituto (3-2) pareció resignar una de las últimas chancees que le quedaban de llegar a ese objetivo. Es que al margen del empate que rescató con nueve hombres (por las expulsiones infantiles de Ballini y Coniglio) sigue a cinco puntos de la segunda promoción, con 18 en juego.
 
Es cierto que el rival de esta tarde era uno de lo más difíciles del torneo, pese a las ventajas defensivas que ofreció, pero el equipo volvió a entregarle otra cuota de desencanto y frustración a sus hinchas que acompañaron al equipo a lo largo de la temporada, pese a lo poco que entregó el equipo. Y en este marco las ausencias –por lesión- no pueden ser una excusa, puesto que Central brindó la misma imagen con ellos en cancha.
 
Al cabo, Central terminó pagando muy caro las dudas defensivas de un equipo que dio muchísimas ventajas en las pelotas paradas, al punto que los tres goles de Instituto llegaron por esa vía. Justo en el día en que tuvo volumen de juego, profundidad y trabajó bien, por momentos de tres cuartos de cancha en adelante, uun déficit que había mostrado en otros partidos.
 
Para colmo de males, y en un momento en que el partido estaba abierto, Matías Ballini, primero, y el pibe Coniglio, después, hicieron sendas tonterías, vieron la roja, y les restaron chances a su equipo.
 
Por todo esto los estados de ánimo del hincha de Central cambiaron de manera abrupta en este vibrante y cambiante partido ante la Gloria cordobesa. Primero por los sucesivos errores defensivos de los canallas y los cambios en el marcador durante el primer tiempo, después por las expulsiones, el empate canalla y el último aliento con el que los ocho jugadores auriazules que quedaron en cancha entregaron todo en pos de un triunfo que nunca llegó. Pero, en esencia, fue un eslabón más de esta cadena de sufrimientos y padecimientos que los hinchas vienen padeciendo en los últimos tiempos.
 
La búsqueda del final, con lo que podía, no hizo más que dignificar el trabajo de algunos chicos de Central que se cargaron sobre sus hombros una presión que debieron soportar varios de los experimentados. Algunos de los que están y algunos de los que ya no están. Pero al final no pudieron traerse los tres puntos y se quedaron con uno sólo que a Central no le sirve para nada, porque cada vez está más lejos de la promoción, y los tiempos y el margen se le acortan.
 

 

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