Miércoles 29 de Enero de 2020
Booom!!! Néstor Ortigoza ya no está en Central pero tiró bombas que explotaron con una gran onda expansiva: "Un dirigente me dijo que no había que ganar", en referencia a un partido clave que no mencionó pero que quedó muy claro, luego de que se explayara, que se trataba de un 1-2 con Independiente en el que si los auriazules ganaban se daba el clásico con Newell's por Copa Superliga. "Y era el ancho de espadas", dijo al referirse a qué nivel de directivo se trataba, entendiéndose que aludía al presidente o, a lo sumo, un vicepresidente. Y entre las bombas de sus dichos varias cayeron, otra vez, pegándole a Diego Cocca, al que trató de "mentiroso y mala persona". Todo en una entrevista con el diario Clarín (ver aparte las preguntas y respuestas en torno a lo de «ir para atrás» y las de la "bronca con el DT"), ya sin pertenecer al club de Arroyito, del que se acaba de desvincular por no ser tenido en cuenta por el entrenador para el equipo titular, y jugar poco como suplente, y a pocos días de firmar con Estudiantes de Río Cuarto (ayer lo presentaron en conferencia de prensa) para defender a los cordobeses en la Primera Nacional, la máxima categoría del ascenso. Esto no quedará así, en simples declaraciones. Desde el club ayer surgió un comunicado oficial en el que piden que el futbolista "rectifique o ratifique sus palabras", a la vez que "si las ratifica que nombre al dirigente". Claro, esto no puede pasarse por alto y hasta de confirmarse con una seria investigación podría pedirse "su expulsión del club".
La cuestión es grave. Jugar a no ganar no se perdona. No debe existir esa alternativa. Y así lo entiende Ortigoza, según lo que manifestó. Claro, también debe tener pruebas para ser tan contundente al sostener que le pidieron eso.
En la entrevista, el ahora ex 10 auriazul manifiesta que el directivo lo abordó en la habitación durante la concentración previa a un partido para "no ganar", confió que esto pasó después que había "ganado la Copa Argentina", lo que consiguió con Central (aunque nunca nombró al club, lo que sí hizo el periodista y él no lo negó), y que en ese partido "metí un gol de penal, después perdimos 2-1 y se armó un quilombo bárbaro".
Todos esas "pistas" conducen directamente al partido que Central jugó en el Gigante de Arroyito frente a Independiente, por la última fecha de la Superliga 2018/19, el 7 de abril de 2019. Arrancó 1-0 con gol de penal de Ortigoza a los 31' (falta a Zampedri), igualó a los 39' Pablo Pérez y antes del cierre de la etapa inicial Martín Benítez puso el 2-1 final favorable a los de Avellaneda, justamente el mismo rival de los canallas el próximo sábado. Con esa derrota Central quedó en el 20º puesto y jugó ante Aldosivi la primera llave de la Copa Superliga, mientras que si ganaba finalizaba 18º y debía medirse con Newell's (ya se había asegurado el día anterior el 15º lugar), en dos clásicos que justo se daban en medio de que el conjunto auriazul jugaba la Copa Libertadores frente a Gremio de Porto Alegre.
Obviamente, esto además de la gravedad que implica que sea desde el propio club (en este caso sería a través de un dirigente) es un condimento que se aprovecha desde la otra vereda, la rojinegra, para las cargadas por "no querer jugar el clásico".
Sin embargo, si bien Central perdió el partido nada hizo pensar que el equipo jugara a no ganar. Venía mal, perdiendo en continuado y por eso el entrenador Diego Cocca recién llegaba y en los tres partidos que había dirigido no había ganado. Ortigoza era titular y por eso "en esta volteada" no cayó el DT. En esto, el jugador fue claro al decir: "Reuní a todos los jugadores y les dije lo qué pasó". Claro, es que el resultado adverso ante una circunstancia así puede generar suspicacias, las que no son correctas a menos que se compruebe lo contrario.
"No podemos dejar pasar de largo unas declaraciones como estas y por eso el club le envió una carta formal a Néstor Ortigoza para que rectifique o ratifique y, en ese caso, aclare quién habría sido el responsable", sostuvo el presidente auriazul Rodolfo Di Pollina en diálogo con Ovación. "De todas formas, ya iniciamos una investigación a fondo porque ningún dirigente, jugador ni hincha de Central puede pedir no ganar un partido. Por eso, de haber un responsable debe ser expulsado del club", agregó el máximo dirigente.
Asimismo, se defendió de los dichos de Ortigoza que lo apuntan porque mencionó al "ancho de espadas", lo que lo involucra porque sería la carta máxima, aunque también el vicepresidente Ricardo Carloni está "apuntado" porque es la otra gran carta dirigencial, el que está más en contacto con el plantel, quien también le dijo a Ovación: "Mis palabras son las mismas que las del presidente".
En su caso, Di Pollina aclaró: "Yo no voy a las concentraciones, sólo una vez a la semana me reúno con el técnico y con los jugadores tengo un trato formal".
Además, confirmó que "la salida del jugador se dio sin que quedaran deudas" y se trató de que "no estaba en los planes del entrenador".
Justamente, volviendo al DT, Cocca explicó en declaraciones televisivas que "lo que dijo Ortigoza es más grave en torno a los dirigentes que a la renovación de críticas hacia mí (ver aparte). Y en particular por aquel partido no dudo que el equipo salió a ganar pero no se pudo, como estaba pasando hasta ese momento. Mis equipos siempre salen a ganar, no concibo jugar a otra cosa. En lo personal nunca me pasó. Y sobre esto que dijo espero que tenga herramientas para probarlo".
Resta esperar que Ortigoza responda al pedido de la institución auriazul de que explique sus palabras acusatorias hacia un dirigente, que las investigaciones sigan un curso firme y se deje sentado el profesionalismo de todos en la búsqueda de triunfos.