Opinión: "Puede ser la antesala de la historia"

Viernes 19 de Septiembre de 2008

Es la serie de las dudas. La importancia de la instancia que se juega suele modificar las capacidades de los deportistas. Y en ese rubro, Juan Martín Del Potro deberá rendir un tremendo examen frente a Nikolay Davydenko. El estado físico de David Nalbandian quedará claramente expuesto frente al siempre complicado y exigente Andreev, sobre todo y justamente desde lo físico. Si David está bien es candidato, pero... Es imprescindible que esté bien. Alberto Mancini confirmó el dobles, aunque todo que depende de los resultados de hoy, pero Shamil Tarpischev tiene alternativas valiosísimas. Si bien la dupla que más y mejores resultados le dio es Davydenko-Andreev, Igor Kunitsyn y Dmitry Tursunov arrastran un antecedente cercano que mete miedo: llegaron a las semifinales de Roland Garros. Como si hasta aquí no fuera suficiente, el piso es la cuenta pendiente del Parque Roca y los tenistas argentinos ya dieron muestras de su preocupación y fastidio en series anteriores.

Es la semifinal de la Copa Davis entre Argentina y Rusia, la antesala, si el resultado es positivo, de la primera final de la historia en el país por la Ensaladera de Plata. Mucho en juego. Excesivas presiones. Pero con datos objetivos de la realidad y las estadísticas. Nalbandian nunca perdió en Buenos Aires por Copa Davis, Del Potro explotó, como le gusta decir a Luli Mancini, justo a tiempo para ponerle color a un agujero negro que se había creado con el bajón generalizado y drástico del resto de los tenistas argentinos.

Del otro lado también existen datos incontrastables: Davydenko juega mejor en el circuito que en la Davis, Andreev es inestable, Tursunov juega mucho mejor en canchas duras, Kunitsyn una incógnita en singles y una muy buena opción en dobles.

Andreev, contra lo que marca el ranking, parece ser el jugador más complicado del cuarteto europeo. Para muestra basta un partido: es el único tenista que pudo ganarle a Rafael Nadal en polvo de ladrillo en más de tres años. Es cierto que fue en 2005, pero el dato no es menor.

Es la semifinal de la Davis. La antesala de lo que puede ser un momento histórico para el deporte criollo. Mucho en juego. Resultado impredecible.