El defensor de Peñarol que recibió un piedrazo en el encuentro de Libertadores ante Central solicitó que la sanción a la entidad canalla "sirva de ejemplo para que no vuelva a pasar"
Viernes 12 de Abril de 2024
Maximiliano Olivera, uno de los capitanes de Peñarol, recibió un piedrazo en pleno rostro en el partido inaugural de Central en la Copa Libertadores disputado en el Gigante de Arroyito. Después de varios días del incidente, el jugador habló del tema, contó paso a paso lo sucedido, que "no había ningún problema ni el clima en cancha estaba caldeado entre jugadores" y pidió que "la sanción que se tome sea un ejemplo para que no vuelva a pasar".
"Mi miedo era que se hubiera roto algún hueso porque el golpe fue muy fuerte. Con mucho hielo y medicamentos bajaron la inflamación. En cuanto al tema de los puntos en la cara, el único riesgo era que se me vuelva a abrir la herida", relató el defensor carbonera en una entrevista con el diario El País de Montevideo.
Olivera contó paso a paso lo sucedido el 4 de abril en el Gigante tras el final del encuentro con victoria canalla por 1 a 0. "Fuimos a saludar a nuestra gente, nos preocupamos porque otra vez les estaban pegando y tirando gases cuando estaba saliendo. Después en el video se ve clarísimo que nosotros estamos mirando para otro lado y retrocediendo de saludar a los hinchas", sostuvo el defensor sobre lo sucedido en el encuentro que ganó Central por 1 a 0.
Y continuó: "En ese momento siento la piedra en la cara. Esto no se justifica con nada y nunca nadie se lo espera, pero si uno está insultando o gritándose cosas con la gente capaz te esperás recibir alguna agresión de un inadaptado. Yo estaba mirando hacia otro lado y la piedra me pegó de costado. Si yo llegaba a estar de frente me podía haber lastimado más aún en el ojo u otra zona. No había ningún problema ni el clima en cancha estaba caldeado entre jugadores".
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"Sentí impotencia porque en el momento de la pedrada lo que sentí es un golpe muy fuerte. La reacción que me salió fue de bronca, de ir a buscar a la persona que me golpeó con la piedra y por suerte mis compañeros me agarraron y no pasó a mayores. Esperemos que la sanción que venga (para Central) sea un ejemplo para que esto no vuelva a pasar en ninguna cancha".
"El mensaje de Diego Aguirre (DT de Peñarol) fue que podríamos haber hecho un mejor partido, pero no merecíamos haber perdido. El pensamiento que tenemos todos es que merecíamos llevarnos por lo menos un empate porque ellos no nos generaron tanto, nada más ese gol de pelota quieta. Y nosotros generamos alguna chance", concluyó Olivera.