Ovación

Obstaculizadas

Las Leonas no lograron superar las falencias y sólo empataron con la débil Sudáfrica.

Domingo 29 de Julio de 2018

Sólo una producción colectiva e individual tan floja puede justificar que Las Leonas hayan empatado con Sudáfrica 1 a 1, en la tercera presentación de la fase de grupos del Mundial de Londres y que por ello tengan ahora la obligación ineludible de mejorar en todos los aspectos de juego si no se quieren pegar la vuelta a Argentina mañana. Condenadas al segundo lugar de la tabla antes de salir a la cancha y por ende conducidas a disputar "un partido más" para acceder a los cuartos de final, las chicas tienen menos de dos días para revertir todas las falencias que mostraron ante su rival de turno. Fue realmente muy pobre lo del equipo nacional, Nº 3 del ránking, ante una Sudáfrica que es 14ª, que no tiene jugadoras desequilibrantes como sí las tienen Las Leonas y que convirtió en la única ocasión que tuvo, de nuevo producto de un error defensivo argentino. Si Las Leonas habían sumado presión desde el estreno hasta ayer, qué decir de lo que viene: Nueva Zelanda.

Con el corazón herido tras caer ante Alemania por 3 a 2, Argentina salió ayer a la cancha a intentar imponer su jerarquía y por fin encontrarse con el buen juego que sabe desarrollar y que, por ahora, no llegó a Londres. Desde los papeles todo indicaba que no iba a tener problemas. No sólo porque Sudáfrica era el rival más débil del grupo, sino porque ello había quedado plasmado en sendas derrotas ante Alemania por 3 a 1 y ante España por 7 a 1. El plantel había hecho una fuerte autocrítica junto al cuerpo técnico luego de la derrota y tenía al detalle qué cosas debía cambiar para no sufrir de más: corregir errores técnicos en todas las líneas, aprovechar la posesión de bocha, capitalizarla al máximo en campo contrario, ser agresivo y efectivo. Bueno, nada de eso sucedió y si bien la sonrisa de María José Granatto en la foto que ilustra el empate da cierto alivio, la igualdad tiene más sabor amargo que lo dulce que puede significar una remontada sobre el final.

Para definir el grupo C, ayer había varias posibilidades. Mejor dicho, podían darse todas las variantes. Argentina podía quedar primera y pasar directo a cuartos de final o, en ocasión de catástrofe, quedar eliminada en primera vuelta. Pero para quedar primeras, España, que jugó un rato antes, debía darles una mano ganándole a Alemania. Las Red Sticks no pudieron, cayeron 3 a 1 y finalmente Las Leonas ingresaron al estadio Lee Valley sabiendo que iban a ser segundas, que iban a tener que cruzarse con un rival del grupo D (el 3º) pero podían aprovechar para ponerse cara a cara con ese juego que no apareció contra Alemania y sólo por momentos en la goleada ante España por 6 a 2. Pero no pasó: Sudáfrica abrió el marcador a los 30' por medio de Jade Mayne, en el único acercamiento verdadero al arco argentino, y recién a los 47' pudo empatar María José Granatto.

Algunos números, que son elocuentes y hablan por sí solos, explican la realidad: 13 córner cortos a favor de Las Leonas (0/13), ninguno para Sudáfrica; 40 entradas al círculo por parte del equipo nacional, 3 para su rival; 26 tiros para Argentina, 2 para las africanas. Demasiada poca cosecha para un conjunto que tiene mucho más para mostrar en la Copa del Mundo. Y que desde mañana, ante Nueva Zelanda (4ª del ránking), debe volver a empezar. Si no tendrá que armar las valijas temprano, que es justamente lo que no planeó.

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