El último partido de la ciudad con una disparidad notoria en la previa fue el jugado en 2013. Newell's era banca y perdió. Ahora Central es el favorito.
Domingo 16 de Febrero de 2025
Hay que remontarse a 2013 para encontrar otro enfrentamiento entre leprosos y canallas en el que exista una disparidad de cualidades tan notoria. El Newell’s flamante campeón frente al Central recién ascendido. El resultado del clásico rosarino, favorable al conjunto auriazul por 2 a 1, resultó inesperado.
Esta falta de previsibilidad es lo que hace atrapante al clásico. Sucede que el temperamento, en partidos de tanta tensión, es un aspecto que tiene una enorme influencia en la predisposición de los futbolistas para afrontar tamaña exigencia. Y para ser mínimamente competitivos.
Justamente la actitud es lo que necesita Newell’s para empezar, para un clásico que, en la previa, es el más desparejo de los que se tenga memoria, incluso mayor que el de 2013.
La urgencia es de Newell's
El fútbol rojinegro, y el club en sí, se encuentra en una crisis, de consecuencias son impredecibles si es que hay una derrota.
Aún así, si el equipo de Mariano Soso lo asume con carácter, tampoco existe garantía de éxito, si sigue jugando tan mal como hasta ahora.
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Para Central, el funcionamiento de este comienzo de año y la supremacía establecida frente a la Lepra, acrecentada en la última década, son un respaldo fuerte para prolongar la racha de victorias.
No está mal si el conjunto de Ariel Holan juega con la autoridad del que se siente superior. El problema es confiarse o no tener la actitud correspondiente. Es el favorito. Pero nadie puede dar por seguro que sea el ganador.