Sábado 21 de Julio de 2018
Víctor Figueroa tiene gestos que trascienden poco y de los que el mismo protagonista no hace alarde ni le interesa que salgan a la luz en forma pública. "Hay algunos que se dicen hinchas de Newell's y nunca tuvieron su predisposición", deslizó ayer una fuente del club, resaltando la voluntad del mediocampista para arreglar un nuevo contrato. El dinero que se le adeuda fue una cuestión a resolver desde que terminó la Superliga. El interés de todos para que siga fue clave para que se llegue a un acuerdo. Pero lo principal es que el futbolista se mantuvo paciente y confiado. "Nunca dudé en continuar", aseguró ayer el futbolista de 34 años, cuyo vínculo con la entidad del Parque es hasta junio de 2020.
Con la seguridad de que se quedará en Newell's, Figueroa continúa siendo el jugador del actual plantel que más tiempo lleva en el club, desde mediados de 2011, con una breve interrupción en el primer semestre de 2016 cuando se fue a Colón. "Me tocó irme en un momento donde no quería hacerlo. Cuando te vas de acá, te das cuenta de lo que es Newell's y se extraña", dijo ayer en la conferencia de prensa sobre esa etapa en la que se fue al sabalero. El significado de lo que representa la Lepra en su vida es uno de los motivos por los que eligió quedarse. El afecto del hincha es otro.
"El cariño de la gente es algo impagable. Salgo a la calle y siempre me brinda su cariño. Eso también te toca el corazón y por eso uno lo disfruta y quiere seguir. Disfruto de estar acá, del cariño de la gente, de jugar en el Coloso siempre lleno. Es algo muy lindo, que gracias a Dios puedo seguir disfrutando", manifestó.
Campeón en el torneo Final 2013 bajo la dirección técnica de Gerardo Martino, de manera paulatina fue perdiendo protagonismo. Es consciente que su juego declinó en la última temporada. Lo ponían poco y hasta llegó a pensar que estaba cerca del adiós de Newell's. Hasta hablaba del deseo de dejar una buena imagen en el hincha.
"Uno se despedía porque no me había tocado jugar mucho. Y no lo había hecho de la mejor manera, hay que ser autocrítico. Pero con el correr del tiempo la cosa fue cambiando. Desde su llegada, Omar (De Felippe) me dio continuidad y me bancó. Pude levantar el nivel y eso influyó bastante para que siga en el club. Terminé jugando mejor de lo que había arrancado. Espero mantener eso. En lo personal y físico me siento muy bien", dijo.
La opinión de De Felippe es otra de las razones para que Figueroa prolongue su estadía en Newell's. El entrenador lo valora y le solicitó a la comisión directiva que lo retenga, no sólo a él sino a Nelson Ibáñez y Juan Ignacio Sills. Evalúa que es importante a partir de la experiencia.
"Omar influyó para que yo siga, porque fue el que habló con la dirigencia para que continúe. Fue un gran gesto y ojalá le pueda devolver eso en la cancha", declaró.
La experiencia es un aspecto que el entrenador considera fundamental para un plantel con varios juveniles. Figueroa cumple con tal requisito. Es un referente y actúa como tal, junto a otros. "A los jóvenes tratamos de ayudarlos, de aconsejarlos, de darles confianza. Se nos fue Lucho (Pocrnjic), que era uno de los referentes. pero llegó Lea Grimi, un jugador de experiencia que está constantemente hablándolos", dijo.
El buen humor de Figueroa contribuye a la convivencia del grupo. Siempre fue así. Ni siquiera perdió la gracia y la sonrisa con la deuda abultada que el club mantiene con él, originada desde los tiempos en que ejercía la presidencia interina Jorge Ricobelli.
"Nunca dudé en continuar. Tenía algunas situaciones que resolver y se llegó a bueno puerto. Estoy agradecido con Omar, porque sé que influyó mucho para mi continuidad. También con Cristian (D'Amico, vicepresidente segundo), que se ocupó del tema. El antes no estaba involucrado mucho en el tema de mi deuda y ahora trató de encaminarlo. Hubo predisposición mía y de parte de ellos, así que estoy feliz por seguir", manifestó.
Figueroa recordó el reclamo del año pasado de Futbolistas Argentinos Agremiados hacia Newell's para que se ponga al día con los futbolistas. "En su momento hubo un problema, que todos lo solucionaron menos yo". A partir de allí trató de alcanzar una solución con la dirigencia. Fue paciente. Le dieron una salida, aunque después tampoco terminó de cumplirse según lo acordado. "No era lo que habíamos arreglado en ese momento", dijo. Pero mantuvo la calma, comenzó la pretemporada y surgió un nuevo arreglo.
"Lo único que quiero ahora es tratar de hacer las cosas bien, rendir y devolverle a todos la confianza que me dieron para mi continuidad. Hoy me siento muy bien y con confianza, que eso para el jugador es muy importante. Ojalá pueda hacer un buen torneo. Trabajo para eso", dijo.