Ovación

Nueva hazaña del Pato Silva, uno de los héroes del Dakar

Juan Manuel Silva volvió a emocionar a todos. Se rompió la parrilla de suspensión y tras más de 10 horas de trabajo, pudo reanudar la marcha. Manejó sin parar hasta las 8 para llegar a Iquique, donde tras descansar 90 minutos, volvió a partir rumbo a Arica.

Jueves 12 de Enero de 2012

Juan Manuel Silva tuvo otra durísimaprueba en el tramo Antofagasta – Iquique. Tras superar el puesto de control dos, se rompió la parrilla de suspensión del Amarok y durante más de 10 horas los mecánicos de la Legión Argentina debieron trabajar para reparar los daños. Finalmente, a las 0:20 lograron poner en marcha el vehículo. El chaqueño manejó toda la madrugda y minutos después de las 8, llegó a Iquique. Luego tuvo poco tiempo para descansar, ya que a las 10 debió partir rumbo a Arica

Pato volvió a ser protagonista de una historia típica del Dakar donde las adversidades ponen al piloto como noticia principal, aún por encima de quien lidere la prueba

La disolución de way point tres hizo que la distancia entre el dos y el siguiente fuera mucha. Es por eso que el paso del equipo que integra el Pato Silva por el punto de control cuatro se hizo muy largo, sumado a que hubo muchos obstáculos por esquivar en tantos kilómetros y algunos inconvenientes.

Venía realizando un excelente Dakar, pero la competencia le mostró este martes gran parte de su fiereza a Juan Manuel Silva, quien debió parar poco después de haber comenzado el especial de la novena jornada para reparar la suspensión de la Amarok.

El objetivo del chaqueño y de su navegante Rubén García fue llegar a Iquique para las 8 de la mañana, para seguir en carrera rumbo a Arica, en lo que fue la última etapa dentro de Chile. Le espera una larga noche al Pato, al volante de la Amarok.
 
El equipo decidió que se avance hasta donde vea que no es riesgoso para no golpear la camionate. Pero el Pato, prendido del GPS y mirando al cielo donde su padre Jackie lo guiaba, manejó toda la noche, apoyado por su navegante Rubén García. Tras sortear las dunas 20 kilómetros antes de Iquique, llegó a la ciudad chilena.

Mientras Gordón y los demás pilotos se aprestaban a salir tras descansar toda la noche, el Pato se tiró a dormir 90 minutos para luego salir rumbo a Arica

Experto en hazañas.El año pasado fue un 8 de enero, dos noches antes, pero era la misma región. El límite norte del desierto de Atacama, el más árido del planeta. Donde el sol pega más fuerte. Donde hay rayos UV límites casi todos los días. Donde Juan Manuel Silva descubrió que sus límites estaban un poco más allá de lo que él mismo creía. Esa noche se accidentó y a pesar de la herida en su rostro intentó seguir, pero se encajó otra vez y ya no pudo sacar el Buggy solo. Se quedó. Al bajar el sol empezó a hacer frío y se empezó a asustar. No tenía abrigo ni comida. Con su teléfono satelital buscó ayuda, pero el camión rastrillo del equipo McRae no lo encontraba. Cuando apareció con la música de Julio Iglesias en los parlantes exteriores, Silva sintió que estaba a salvo. Habían pasado varias horas.

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