Ovación

"No tenemos que olvidarnos de que la historia se construye día a día"

La arquera y capitana de Las Leonas se refirió al nuevo plantel, plagado de jugadoras muy jóvenes, que desde el viernes intentará conservar en Nueva Zelanda el título de Liga Mundial que ganó en Rosario. Aunque advirtió: "No tenemos que perder el foco, que es formar un gran equipo para volver a ser campeonas del mundo"

Martes 14 de Noviembre de 2017

Las Leonas son un equipo nuevo. Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, hace poco más de un año, significaron un quiebre con el que se comenzó un recambio generacional fuerte. Aquel 5º puesto en Brasil y bajarse de un podio tras cuatro Juegos consecutivos obligó a una revisión que inició Gabriel Minadeo, técnico de entonces, y que continúa el actual, Agustín Corradini, quien asumió en abril. Y es el modelaje de ese plantel, a imagen y semejanza de la esencia de Las Leonas, la prioridad absoluta por estos días. El viernes las chicas debutan en la ronda final de la Liga Mundial en Auckland, Nueva Zelanda, ante China por el grupo B, con la intención insoslayable de defender el título que consiguieron en Rosario 2015. Belén Succi, la arquera, capitana y máxima referente de este equipo, mantuvo un mano a mano con Ovación en el que habló de estas y otras cuestiones, como la transmisión de mensajes, los ejemplos, la convivencia con las más chicas, la exigencia constante que tiene Argentina de colgarse la medalla de oro, pero también del objetivo primordial: la conformación de un buen equipo. "Vamos a darlo todo, pero no tenemos que perder el foco, que es formar un gran equipo para volver a ser campeonas del mundo", dijo. Además asumió que hay que aprovechar a todas las juniors que tiene el plantel porque "subieron" con mucho "profesionalismo". Y resaltó: "No tenemos que olvidarnos de que la historia se construye día a día".

¿Cómo está el equipo de cara a la ronda final de la Liga, en qué cosas está pensando?
El equipo está muy bien. Es un equipo en formación. El objetivo principal de este año era la clasificación al Mundial 2018 y se logró tanto con el trabajo de Gaby Minadeo (DT hasta abril) como con el de Agustín (Corradini, quien lo reemplazó), creo que ambos aportaron para que el equipo haya clasificado (en la instancia de semifinales de esta Liga). Ahora estamos enfocadas en la formación de un equipo, que es más importante que cualquier título. Por supuesto que vamos a intentar poner a Argentina en lo más alto, revalidar el título de 2015, pero también sabemos que somos un plantel con mucho para dar, con mucho potencial y que hay que formar un gran equipo.
¿Cuál es la prioridad en ese sentido?
La prioridad es tratar de entendernos tanto afuera como adentro de la cancha, en este plantel hay cuatro camadas diferentes. Las grandes tenemos que ceder en muchísimas cosas para entender a las más chicas y las más chicas adaptarse a muchísimas cosas de las más grandes. Todo lo que implica ser Leona, las responsabilidades, los valores, las pautas de conducta, cuestiones que hacen al profesionalismo. Vamos por el buen camino, de a poco.
Hay mayoría de juveniles en este plantel, ¿cuesta conseguir todo eso que decís?
No es que cuesta, son generaciones... Los millennials vienen totalmente distintos a todo. Así que hay que entenderlos en lugar de enojarse con ellos y también hacerles comprender cuál es el camino que a nosotras nos llevó durante más de diez años a ganar todo. Más que nada creo que se enseña con el ejemplo, no retando. Marcarles el camino es la base de este equipo.
De esas cosas que a vos quizás también te marcaron cuando empezaste, ¿en cuáles reforzás?
Cuando entramos a Las Leonas hay que tener un respeto mutuo en todos los aspectos: se llega 15 minutos antes, se ordena todo antes de irse, hay muchísimas reglas. Más en los viajes, todas vamos vestidas de la misma manera, no se puede llegar tarde, se respeta la toma de decisiones cuando hablás con el DT, los sistemas. Podría hablar horas, pero si todo eso está bien y se suma el trabajo con la psicóloga, porque la cabeza es un 80% del funcionamiento, vamos a tener un gran equipo. Estamos proyectándolo hasta los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
"A las nuevas generaciones hay que entenderlas (...) y hacerles comprender cuál es el camino que a nosotras nos llevó a ganar todo durante más de diez años"
Llevás todas estas responsabilidades desde el rol de capitana, ¿quién te marcó a vos en este trayecto? Tuviste capitanas de nombres fuertes...
Sí, pasé por todas. La que más me marcó fue Magui (Aicega) porque lo fue en el momento en el que yo era muy chica y es típico que cuando recién entrás te las mandás a todas (risas). Y a medida que te las vas mandando todas vas aprendiendo. Cuando una es chica no se da cuenta de la dimensión que tiene ser Leona y lo que implica, el ejemplo que una es para todo un país de nenas que juegan al hockey. Desde las redes sociales hasta adentro de la cancha somos ejemplo y estamos constantemente siendo vistas. Tal vez en ese momento no era tan así pero nos marcaban en temas de profesionalismo, como nutrición, horarios, respeto. Cosas que nos fueron inculcando, porque podías tener discrepancias o no, pensar distinto, tener diferencias culturales, venir de distintas familias, pero sin embargo adentro de la cancha no había con qué darnos, éramos un bloque. Me tocó vivir con muchas camadas y sentí absolutamente lo mismo. Obviamente que ahora hay un recambio muy grande y esa solidez se tiene que ganar con trabajo.
Es una tarea enorme pero a la vez, si lo lográs, ¿es un orgullo de igual dimensión?
Uno de los motivos por los que decidí seguir después de Río fue por agarrar este barco y no dejar que se hunda. Hay que pelearla desde adentro, es fácil hablar desde afuera, agarramos un recambio importantísimo, no importa si tenía que pasar o no, pasó. Es lo que hay hoy y tenemos que confiar en estas juniors que vienen de ser campeonas del mundo (en diciembre pasado en Chile), hay que aprovechar el profesionalismo con el que subieron y encaminar todo, volver a lo que éramos. Se puede, no tenemos que olvidarnos de que la historia se construye día a día. La historia de ellas va a ser totalmente distinta a la de Magui Aicega, a la de Lucha (Aymar) y tantas más. Incluso a la mía hace un año y medio atrás.
¿Desde el juego, qué buscan estas Leonas?
Estamos trabajando distintos sistemas, también pensando a futuro, en el Mundial (2018 en Londres). Los partidos están planteados desde distintos lados, habrá análisis previos con esos sistemas que vamos a ir probando. Así y todo tenemos que seguir buscando el equipo, más allá de si salen bien o mal las cosas. Es seguir probando porque una vez que te llegue en ocho meses el Mundial no hay más tiempo que perder, hay que tener en vista eso. A Las Leonas siempre se nos exige ganar el oro, pero también te piden formar un equipo, entonces es un tira y afloje. Hay que formar pero también hay que ganar (risas).
En eso de que hay que ganar no hay que insistir mucho, las más chicas lo saben...
Se exige ganar el oro, lo saben y nacen con eso. Saben que intentaremos revalidar el título, lo sienten, vamos a darlo todo, pero no tenemos que perder el foco, que es formar un gran equipo para volver a ser campeonas del mundo.
Muchas de estas chicas ya debutaron en las semifinales de la Liga Mundial (en Sudáfrica, en julio) y jugaron la Copa Panamericana (agosto), pero en la primera sobre todo se vio a un equipo ansioso, apurado. ¿Creés que esto ya con la clasificación al Mundial en el bolsillo (la lograron en Sudáfrica) va a estar más tranquilo?
Lo del equipo apurado es raro... Porque viví jugar todas las etapas, con Magui Aicega como central, con Cecilia Rognoni, con Claudia Burkart, con Pity (Silvina) D'Elía y hoy con Julia Gomes Fantasia o Bianca Donati. Pasé por todas y todos los sistemas, sí creo, mirándolo de atrás, que cambió el hockey, y si hay alguien que no lo quiera entender es muy difícil que se lo pueda explicar. Antes movías la pelota y la presión era otra, tenías tiempo de moverla, lo hacías porque tenías que generar algo. Hoy, tanto en mujeres como en hombres, se volvió mucho más vertical el juego, es mucho más dinámico, son mucho más físicas las jugadoras. Entonces, esa adrenalina de querer ir siempre para adelante la tienen todos los equipos, se juega tan vertical que no se mueve tanto la pelota. Y si alguien mueve la pelota decís "eh, ¿qué está haciendo?" y si va muy rápido "son autitos chocadores". Hay que buscar un equilibrio de las dos cosas, hay que ser vertical por momentos, mover la pelota en otros, sin perder la esencia del equipo. No me gusta mucho que se critiquen esas cosas porque así como creo que antes se jugaba de una manera porque había que jugar de esa manera, hoy se juega de otra.
"A Las Leonas siempre se nos exige ganar el oro, pero también te piden formar un equipo, entonces es un tira y afloje. Hay que formar pero también hay que ganar"
¿Nada que ver entonces con la juventud del equipo, con que muchas hicieron en las semifinales y Copa Panamericana sus estrenos en el mayor?
Sí y se suma que el sistema hace que pase eso. Por eso digo, esa adrenalina, esa necesidad, ese nerviosismo más un juego vertical en el que hay que acelerar hace que todo se triplique, es cuestión de paciencia. A mí también me cambió el sistema de juego, ya no replegamos tanto ni hay tanto sistema defensivo, me llegan más, tengo que atajar más afuera de los tres palos, todas nos tenemos que adaptar a los nuevos sistemas.
¿Cuál sería la gran satisfacción a la vuelta de Nueva Zelanda?
Haber formado un equipo y, en consecuencia, si logramos ser campeonas, bienvenido sea, pero el objetivo es ir por el oro mundial. En esta Liga, al menos como capitana, quiero formar un gran equipo, con unión y bien competitivo a futuro.

Por la defensa de Rosario 2015

En la ronda final de la Liga Mundial, Las Leonas, terceras del ránking, integrarán el grupo B. Debutarán ante China el viernes (a las 22, transmite Espn), el domingo harán lo propio ante Inglaterra, a las 4, y tras la jornada de descanso se medirán con Alemania, el martes 21 a las 2. En el grupo A estarán las Black Sticks locales, Holanda, EEUU y Corea. La fase de grupos ordena posiciones y luego se realizan los cuartos de final. Las Leonas son las actuales campeonas de este certamen, ya que se consagraron en Rosario en 2015 (foto). Aquel 13 de diciembre vencieron en la final justamente a Nueva Zelanda por 5 a 1, con goles de María José Granatto, Pilar Campoy, Carla Dupuy, Noel Barrionuevo y Delfina Merino. Este año las chicas argentinas fueron cuartas en las semifinales de la Liga Mundial en Sudáfrica (clasificarona esta ronda y al Mundial 2018) y campeonas en la Copa Panamericana.

Tres caras nuevas en Auckland


El 2017 significó un año de muchos estrenos en el seleccionado mayor, ya que al iniciarse la temporada Gabriel Minadeo (luego reemplazado por Agustín Corradini en abril) convocó a muchas de las jugadoras que acababan de ser campeonas del mundo junior en Chile, a fines de 2016. Aunque Nueva Zelanda marcará más bautismos en Liga Mundial (varias lo tuvieron a mitad de año en Sudáfrica). Se trata de Bianca Donati, Milagros Fernández Ladra y Victoria Sauze. Las tres disputaron los amistosos de febrero en el Cenard, ante las Black Sticks, pero estarán en un escenario totalmente diferente, en el que la camiseta argentina pesará aún más. Donati (en la foto, defensora de River) y Fernández Ladra (delantera de Banco Nación, jugará también con su hermana Magdalena) tienen 22 y 20 años, respectivamente, y son de las citadas campeonas mundiales del año pasado, mientras que la tucumana Vicky Sauze (volante de River) fue parte de los Juegos Odesur de Santiago de Chile en 2014 y adquiere a los 26 años la nueva oportunidad de estar en un torneo oficial.

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