Domingo 28 de Abril de 2019
Enrique Borrelli es el coordinador del fútbol juvenil e infantil de Newell's desde fines de diciembre del año pasado. Desde ese momento ocupa el rol que alguna vez tuvo su maestro, Jorge Bernardo Griffa. Tiene contrato por dos años. Su objetivo a corto plazo "es vender en diciembre dos o tres jugadores (de las inferiores) por 20 millones de dólares", algo que sólo será posible si se logra "consolidar a cuatro o cinco que sean titulares en serio". Es la meta para que el club salga del ahogo económico y financiero. Mientras trabaja en la búsqueda de futbolistas que reúnan determinadas características, valorando ante todo la personalidad. "Para este momento de Newell's prefiero un jugador no tan técnico, pero con un gran carácter y que sea muy inteligente", manifestó Borrelli, con una extensa trayectoria en las inferiores de Chacarita, Independiente y Argentinos, además de haber sido ayudante de Américo Gallego en la primera en varios clubes, entre ellos en la entidad del Parque en 2015, y dedicarse a la enseñanza en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino.
¿Qué te sedujo para volver a Newell's?
En primer lugar, el club. Siempre me gustó, fundamentalmente cuando vine a trabajar esos seis o siete meses con Gallego. Ahí comprendí realmente el poderío de esta institución. Y segundo, es un gran honor ocupar el sillón de Griffa, que fue uno de mis maestros. Es un reto personal muy importante. Estuve 3 años en Argentinos y ahora en Newell's. Para mí son los dos mejores clubes en cuanto a la formación de futbolistas.
¿Qué aprendiste de Griffa?
Griffa es el que inició la captación en el fútbol argentino. A partir de que salió a buscar futbolistas por el país, nosotros empezamos a copiarlo. En Newell's se dio algo increíble. No sólo fueron formadores de futbolistas de primer nivel mundial sino de entrenadores. Siempre tuve relación con Griffa. Cuando estaba en Boca tuvimos reuniones de trabajo, que para mí también fueron de aprendizaje.
Y ahora volvió al club.
Fue una idea de los dirigentes, de Cristian D'Amico (vice) y de Sebastián Peratta (director deportivo). Nos consultaron a mí y al profesor Anzelmi (coordinador del departamento de preparación física), que había trabajado con él en Independiente, y no dudamos ni un segundo. Fuimos nosotros quienes lo convencimos para que vuelva y sea el director de captación.
¿Cambió algo la metodología de captación que se aplicaba?
Había un muy buen sistema, manejado por Ariel Michaloutsos. Consideramos que él tenía que ir a otra área, pero nos quedamos con la gente con la que él trabajaba e incorporamos a algunas personas, Griffa, el Nene (Manuel) Magán en Buenos Aires. Lo que cambiamos fue el formato del futbolista que a mi criterio se necesita. Le fuimos agregando el estilo Griffa, de ir a buscar afuera y de probar continuamente.
Martín Mackey, el anterior director deportivo del club, decía que había que profundizar la búsqueda en esta zona porque se había descuidado.
Lo comparto. Es una zona muy buena, con mucha competencia, con muchos clubes. Pero también hay que ir en busca del futbolista, que no va a venir solo a Newell's, por más importante que sea el club. Newell's tiene un gran centro de entrenamiento y estamos reacondicionando la pensión. Hoy la cantidad de chicos es muy alta, casi 70 futbolistas, de los cuales hay 50 que los mantiene el club y 20 que hacen una inversión propia. Seguramente el año que viene voy a bajar esa cifra a la mitad. Prefiero pocos, pero muy bien atendidos, que no les falte nada. No soy un entrenador que apuesta a invertir por invertir, sino hacerlo en aquellos futbolistas que nos dan buenas señales en cuanto a la posibilidad de ser profesionales, aunque sean de la 9ª. A mí me trajeron para administrar eso.
¿Cuáles son las características de futbolistas que están buscando?
Me basó en cuatro características importantes. En el biotipo para determinado puesto, o sea la estructura física. A mí me gusta una columna vertebral del equipo alta y fuerte, el arquero, los dos marcadores centrales, el cinco y el nueve. A partir de ahí me gustan todos diestros en el perfil derecho y zurdos en el izquierdo. Luego en la técnica, que es la relación del futbolista con el balón. Y en otras dos cualidades, que son difíciles de observar en una prueba pero determinantes, el carácter y la inteligencia. Un jugador sin carácter, sin alma, sin ganas de crecer y triunfar no me interesa.
Si bien no estabas en el club, ¿por qué pensás que costó tanto vender futbolistas en estos años?
Tiene que haber un entrenador que les de espacio a los juveniles y una política fuerte del club en ese sentido, que tiene que sostener el coordinador general. Mi trabajo es que ese jugador de cuarta división destacado brille de verdad en primera división, se consolide. Hay que prepararlo para que el cambio a la primera no lo asuste y entonces no demuestre lo que hizo antes. Si pasa eso, no tiene carácter. Y si el jugador no tiene carácter, no puede jugar al fútbol. No es culpa del futbolista, sino de los entrenadores y de quien los dirige a ellos, en este caso yo. No soy de esos tipos que detectan a un futbolista con sólo mirarlo 10 minutos, como Ernesto Duchini, Griffa, Adolfo Pedernera o Delem. Pero trabajo mucho para no cometer errores. Estoy convencido de que los tres futbolistas que subieron a primera, Facundo Pardo, Nico Castro y Pancho González, y también Juan Pablo Freytes, al que estamos tratando de consolidar, los vamos a sostener venga el entrenador que venga. No podemos armarle el equipo, pero sí decirle que son patrimonio del club y su deber es entrenarlos, prepararlos para cuando los necesite y rindan como verdaderos profesionales. No le irá bien a un futbolista que es mandado a la primera y no tiene carácter. Si alguno de los que nombre no rinde, la culpa es mía porque no hice bien mi trabajo. En eso soy muy duro. Tenemos que convertir a esos chicos que juegan a la pelota en hombres que juegan al fútbol. Con Héctor Bidoglio había una muy buena relación. Lamentablemente no se dieron los resultados y se tuvo que ir, pero teníamos armado un trabajo para lo que se vendrá. Tendremos que buscar un nuevo cuerpo técnico para llevar adelante esta idea, que nació de los dirigentes desde el momento que fueron a buscarme.
En algún momento se trabajó en el club con la idea de que había un sola sistema de juego, ¿estás de acuerdo con eso?
No. Para jugar de una determinada manera hay que tener jugadores similares en todas las categorías. Si querés salir jugando siempre desde abajo y tener posesión, necesitás futbolistas de buen pase y con carácter para arriesgar en determinadas zonas. Pero todas las categorías no son iguales. Y estoy convencido de que en la diversidad está el crecimiento. No creo en un solo sistema de juego o de entrenamiento. Hay que darle cierta libertad a los entrenadores en el día a día. Lo que no podemos negociar con ellos es la idea. Newell's tiene fijado en su ADN una idea de juego que trae de hace 100 años. Y de eso no me alejo. La idea es el pase, control, la pelota contra el piso y pensar en el arco rival antes que en el propio. Para graficar a un futbolista con ese ADN: Maxi Rodríguez. Sabe parar una pelota, hacer un cambio de frente, un tiro libre, una gambeta, terminar una jugada. Ahora, un defensor no va a poder jugar como Maxi. Tendrá otra característica física y técnica. Deberá ser fuerte, rápido, agresivo, muy bueno en el juego aéreo, pero también con buen pase.
¿Por qué cuesta tanto el control de pelota en Newell's y en el fútbol argentino en general?
Genéticamente, el futbolista tiene o no condiciones. Después está el desarrollo. Hay que incentivar esas condiciones innatas. Una de las grandes virtudes de Maxi es el control. Zinedine Zidane dijo que el gesto más importante en el fútbol es el control. Ni siquiera habló del pase. En el club trabajamos fuertemente en eso. Además vi que había alguna pequeña falencia en el juego aéreo, tanto ofensivo como defensivo. Estamos trabajando duramente desde la 9ª división en esos duelos aéreos. Al futbolista de Newell's le estaba costando un poco ir a pelear arriba. Quiero un futbolista que tome riesgos y que vaya a disputar arriba, que se anime al roce, al choque. Nosotros los tenemos que preparar desde abajo para eso. Si un marcador central no cabecea, tenemos un gran problema en la elección del futbolista.
La impresión es que ante circunstancias adversas y a partir de este momento complicado que atraviesa la primera, a los jóvenes les cuesta tener la entereza para afrontarlas. ¿Tiene que ver con el carácter?
No. El futbolista tiene carácter o no. Cuando aparecen este tipo de situaciones, si no tienen carácter les va a ir mal. Acerca de los que están en primera, es muy poco tiempo para observar si lo tienen o no. El jugador que tiene carácter es tanto el que agarra el balón cuando perdés 1 a 0 en el Coloso como el que va fuerte a saltar y despeja una pelota muy complicada. Se necesita carácter, entre jugadores de distintas características, para armar un equipo sólido y fuerte. Para mí el carácter es determinante.
¿A los juveniles hoy en día les cuesta asumir la responsabilidad?
Tiene que ver con la conducción del equipo. Nosotros somos los responsables de armar un buen grupo y un buen equipo. El que no encaja en lo que hoy Newell's necesita, una defensa fuerte, un equipo sólido, que corra, se prodigue, juegue igual de local y visitante y gane, no puede estar dentro de la institución. Esas decisiones las toma el entrenador, el mánager, yo en inferiores y los dirigentes. Hoy debemos unirnos en esa idea y no negociarla. Un club sale adelante cuando no se negocia una idea y tiene los intérpretes para llevarla adelante. La mejor definición que encontré es cuando hablamos de entrenar. En el curso de entrenador, donde tuve la suerte de tener de alumno a Heinze, aparte de Gabriel Milito y ahora a Javier Mascherano, Rolfi Montenegro y Pipi Romagnoli, les pregunto qué es entrenar. Para mí es simplemente convencer. Si convenzo que el camino es este, vamos a llegar a la meta. Ahora, correr por correr o pegarle un montón de veces a la pelota para mejorar la pegada no es entrenar. Si no convenzo, no sirve. El entrenador del futuro será el que trabaje mejor del cuello para arriba que del cuello para abajo. Hoy lo neurocognitivo tiene un valor fundamental, sumado al carácter. Para este momento de Newell's prefiero un jugador no tan técnico, pero con un gran carácter, que sea muy inteligente y con una gran preparación física. Y sin olvidar algo que dice Griffa, hay que enseñarles a ganar. No se pueden formar futbolistas perdiendo todos los partidos.
¿Cuáles son los objetivos?
El objetivo del club a corto plazo es generar futbolistas que en diciembre podamos vender por 20 millones de dólares. Si no este club tendrá problemas. Están las condiciones para que eso suceda. Todos los años debemos vender por esa cifra. No es tan difícil, porque está el material. Y lo vamos a hacer. Pero obviamente necesitamos del técnico de primera, que promocione y se la juegue por tres o cuatro que son patrimonio del club.
¿Cuáles son esos jugadores que tienen potencial?
Los futbolistas que hoy juegan en primera, si se solidifican y crecen en su rendimiento, Rivero, Cacciabue, Freytes, Pancho González, Nico Castro y Pardo. Tienen un gran potencial para ser posibles ventas. Después vienen chicos que juegan muy bien, Barrenechea, Calcaterra y otros que son nuestro compromiso a corto plaza. Hay que formarlos rápidamente para que los dirigentes puedan levantar a este club económica y financieramente. Luego dependerá de ellos la reinversión de ese dinero. Si lo manejan bien, el club saldrá de esta situación.
¿Y los demás objetivos?
En el mediano plazo debemos tener el recambio de los futbolistas que hoy están jugando en primera, o a esos jugadores que van a subir a primera y competir en la próxima temporada. Y en el largo plazo es comenzar a trabajar en las divisiones infantiles. Todos los días estamos buscando un jugador. El secreto de esto es que la captación no se detiene. Nunca paro de probar. Si me dicen que hay un buen futbolista en San Nicolás, lo vamos a buscar, lo traemos y lo vemos.
¿Eso se consigue a través de contactos que fuiste creando?
Son los contactos de Jorge (Griffa) luego de 50 años de trabajo y mis 29 años dirigiendo en clubes. No quiero engañar a la gente. Newell's necesita vender y nosotros estamos muy metidos en el corto plazo. No podemos pensar en el largo plazo si tenemos un club comprometido con el descenso, la economía y las finanzas.
Siempre se habló de volver a un equipo de primera integrado en su mayoría por futbolistas surgidos del club.
Ese es el ADN del club y lo que estamos buscando. En esta coyuntura, el próximo plantel será muy difícil que sea armado con el ciento por ciento de los futbolistas del club. Pero dentro de ese plantel debería haber cuatro futbolistas que sean patrimonio directo de la institución. Necesitamos un cuerpo técnico fuerte en la primera división, que conozca la institución y que apueste por esos tres o cuatro futbolistas que serán titulares. Si en diciembre vendemos dos o tres jugadores en esa cifra que hablamos, no habrá ningún problema porque el entrenador va a tener recambio y en vez de cuatro serán cinco o seis los que tendrá disponibles para la primera.
No te gusta firmar contratos largos. Por lo general se escucha que se necesita mucho tiempo para trabajar y ver los resultados en inferiores.
Eso es mentira. Los trabajos en inferiores no son a largo plazo. Los entrenadores a veces nos cubrimos con eso. Si en dos años no puedo generar tres o cuatro futbolistas de primera, me tengo que ir. Pero no hablo de futbolistas que un día juegan, el otro van al banco y después bajan a la reserva. Hablo de futbolistas que ganan partidos. Newell's los necesita. Jugadores de primera hoy son Rivero, Cacciabue, Alexis Rodríguez. No tengo dudas que Cacciabue o Rivero van a tener un buen rendimiento, como también muchos otros chicos. Pero tienen que cambiar un poco la mentalidad y aprender a ganar. Newell's de local no puede perder. Históricamente tuvimos mucha fuerza de local y hoy eso no pasa.