Ovación

No habrá otro como el Cabezón

José Froilán González falleció a los 90 años. El arrecifeño le dio el primer triunfo a Ferrari en F-1 y fue subcampeón en 1954

Domingo 16 de Junio de 2013

El próximo domingo se disputará el Gran Premio de Inglaterra. En Silverstone, claro. Paradojas del destino, ayer se fue alguien que hizo historia en serio en ese mítico autódromo construido sobre un aeródromo usado en la guerra. Quizás también, su partida refleje claramente el antes y el después de la realidad automovilística nacional en el plano internacional. En su momento fue Juan Manuel Fangio, ayer José Froilán González. Como el Cabezón no habrá otro igual. No hay otro igual.

A los 90 años aceleró por última vez el gran Froilán, el piloto argentino que el 14 de julio de 1951, en el veloz Silverstone le daba su primera victoria nada menos que a Ferrari, el único equipo que estuvo en todos los mundiales de Fórmula 1. Primero obtuvo la primera pole para el Cavallino en tiempos de dominio absoluto de las Alfetta, perdió la punta en la primera vuelta pero la recuperó luego, disputándosela mano a mano de la vuelta 25 a la 75 (sobre 90) a Fangio, que lo escoltó y ese año obtendría con el Alfa Romeo el primero de sus cinco títulos. En el año del segundo de ellos, en 1954, González festejaría su segundo y último triunfo en la máxima categoría en sus 26 participaciones entre 1950/57 y 1960. ¿Dónde fue? En Silverstone, claro. Y con Ferrari, luego de dos años donde volvió a competir con Maserati. Al podio también subió otro argentino: Onofre Marimón. Su muerte en la clasificación para la carrera siguiente en Nurburgring sería un golpe muy duro de absorber para el Cabezón.

Pepe, como también se lo conocía, obtendría en ese 1954 su cúspide en la F-1 con el subcampeonato detrás de Fangio. Sí. Un 1-2 argentino, imposible de pensar en estos tiempos, pero sí entonces, cuando el apoyo del gobierno de Juan Domingo Perón fue clave para que el Chueco y él compitan en la naciente Fórmula 1, donde Froilán debutaría en el GP de Mónaco de 1950, con abandono por múltiple accidente de la primera vuelta. Sería su única carrera del año y con Maserati. Antes de recalar en Ferrari, corrió el GP de Suiza del 51 con un Talbot-Lago francés, pero en Francia en Reims debutaría con el team de don Enzo con un brillante 2º puesto detrás de Fangio, el prólogo de lo que ocurriría en Silverstone.

Y en ese 1954 Froilán se agendaría además una victoria inédita, porque ningún argentino la repitió: la de las 24 horas de Le Mans en el Mundial de sport, con Ferrari.

Nació en Arrecifes, tierra de grandes tuercas. Tuvo que empezar a correr con seudónimo porque su familia no quería saber nada. Fue preferido de Ferrari, donde siempre lo veneraron. No habrá otro igual a Froilán.

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