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No habrá ninguno igual...

El Maestro trascendió las fronteras tras la hazaña lograda el 15 de diciembre de 1957 ganando las 8 carreras del programa

Viernes 15 de Diciembre de 2017

En épocas en las que los vaivenes de la vida son moneda corriente, rememorar un suceso generado en nuestra ciudad hace 60 años, que trascendió las fronteras y que aún perdura en el tiempo, fluye como un bálsamo para el alma. Corrió mucha agua debajo del puente desde aquel 15 de diciembre de 1957. El mundo sufrió una metamorfosis en todos los aspectos. Se registraron hechos que cambiaron completamente la órbita mundial. Lo que no cambió y aún permanece firme en las retinas de la hípica mundial desde esa fecha es la epopeya conseguida por Angel Oscar Barattucci, ese sábado, nublado, caluroso, obteniendo un récord difícil de empardar: ganar las ocho competencias que conformaban el programa de carreras del hipódromo Independencia, marca que superó la que ostentaba hasta ese momento el gran Irineo Leguisamo, quien había ganado siete y en otras había finalizado segundo y que quedó refrendada en el libro Guinness.

Azuleño de nacimiento, Don Angel recaló en Rosario de pequeño, previo paso por Tandil y Mar del Plata, donde su padre corría y cuidaba. En 1928 cerraron dichos hipódromos y la familia decidió buscar nuevos horizontes. En un principio, la adaptación no fue la pensada y se mudaron a Santa Fe, lugar donde aprendió a varear y a los 14 años comenzó a correr, debutando el 16 de septiembre de 1936, llegando 3º en una cuadrera para luego, al poco tiempo, comenzar a ganar algunas carreras y totalizando 20. Su primera victoria en el óvalo local la obtuvo con el caballo Náutico, un sábado de 1937.

Pasó el tiempo y llegó el día. "Patita", conocedor de los ejemplares que montaba, presagiaba en su interior que algo importante podía suceder y se lo hizo saber a un amigo que había llegado desde Mar del Plata _al que le gustaba jugar_. "De las 8, ninguno es una fija, pero definen seguro". "Si gano la primera, creo que voy a tener una tarde bárbara", sentenció el Maestro.

Su palmarés no se detiene allí, también consumó otro récord menos conocido: ganar 160 carreras en la temporada 1966 corriendo solamente los domingos. Barattucci concretó una notable campaña plagada de éxitos, superando las 3.500 victorias y cosechando 26 estadísticas (carreras ganadas en un año), de las cuales 21 fueron de manera consecutiva.

Llegó el momento del retiro, a fines de 1989, pero antes, como no podía ser de otra manera, en una "corta" se daba el gusto de cruzar el disco triunfal con la yegua Snow Gamble, una hija de Snow Festival y Gambling Girl que defendía las sedas del stud Guillermo y Paola, y que estaba al cuidado de Raimundo García.

De ahí en más dirigió la Escuela de Aprendices de Rosario, donde volcó toda su sabiduría a los jóvenes látigos que emprendían la nueva y difícil profesión hasta fines de 2000.

Todos esos logros recibieron el merecido reconocimiento de parte de la ciudad cuando en agosto de 1995 el Concejo Municipal lo reconoció nombrándolo Ciudadano Ilustre.

Nueve años más tarde _precisamente el 20 de agosto de 2004_, Don Angel le agregaba otra distinción a su extensa trayectoria, pasando a engrosar la lista de los Mayores Notables Argentinos, premio otorgado por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Completando su majestuosa vitrina, en octubre de 2012 la Cámara de Diputados de la Nación estableció el 15 de diciembre de cada año como el Día del Jockey Profesional de Turf Argentino, en homenaje a la epopeya lograda aquella tarde de 1957.

A fuerza de sacrificio, el Maestro forjó una historia que quedará grabada a fuego para siempre en las retinas de la grey burrera.

Hace poco más de tres años que no está con nosotros, pero siempre permanecerá en la memoria de la grey burrera y del público en general. Angel Oscar Barattucci, una persona con valores y don de gente que por estos tiempos parecen estar ausentes.

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