No fue diablo para imponer la chapa de candidato
Los leprosos fueron vapuleados futbolísticamente por Independiente y cayeron por goleada. Un paso atrás.

Lunes 08 de Mayo de 2017

Era la oportunidad de establecerse ahí nomás de Boca Juniors. De acercarse y quedar a tiro. Pero Newell's no pudo en su casa, fue goleado 4 a 2 y quedó un poquito más lejos del único líder. Esta vez tuvo que arriesgar más de la cuenta ante un Independiente que también propuso atacar y le costó muy caro, porque el peso ofensivo del Rojo hizo inclinar la balanza a favor de la visita.

Un traspié que golpeó en los ánimos de protagonismo en el torneo, no así en la gente que valoró todo lo hecho por el plantel a lo largo del presente torneo. Newell's cayó bien porque fue superado futbolísticamente.

La necesidad estaba instalada en el rojinegro, que tenía que sumar de a tres para pegar un salto enorme y quedar ahí nomás de Boca. Acortar la distancia que había gracias al empate que le sacó Estudiantes en la noche del sábado.

Jugó con el resultado conocido y eso obligó a Newell's a salir a quemar las naves en pos del triunfo. Esa era la necesidad y urgencia para llegar a ser más protagonista que nunca.

En esa búsqueda de pensar sólo en el arco de enfrente recibió un cachetazo rápido. Cuando apenas habían pasado dos minutos, Bustos entró de frente al arco y a la carrera sacó un potente disparó que se desvió en Paz y rompió el invicto de quinientos dos minutos que ostentaba Pocrnjic.

Parecía que la noche arrancaba torcida para la Lepra, que a los 6' se quedó sin San Román por lesión. Esto obligó al DT a parar a Sills atrás y Figueroa cerca de Quignon en el medio. Newell's fue y buscó. Y a los 18' un tiro cruzado de Maxi rebotó en el brazo de Erviti. Penal que Scocco se encargó de transformar en gol para dejar el tanteador 1 a 1. Newell's sufrió tanto en el arranque del cotejo como en el complemento el fatídico minuto dos. Porque en el inicio del segundo tiempo el diablo metió la cola a través de Rigoni, que con un zurdazo puso el 2-1. Otro cachetazo inicial que obligó al leproso a arrancar otra vez en desventaja. A salir a buscar el resultado. A arriesgar y esto, como lógica consecuencia, abrió espacios para que los rapiditos de Independiente hicieran gala de sus virtudes y armaran un desastre en el fondo leproso. Así Barco le puso una pelota a la cabeza a Gigliotti para que anotara el tercero y después otra vez el centrodelantero marcó el cuarto (el segundo de su cosecha personal) tras una falla de Sebastián Domínguez.

Partido liquidado más allá de que Newell's siguió buscando para achicar la abultada diferencia, algo que consiguió en el final a través de Maxi para sellar el 2-4.

La Lepra jugó en horario central y con el resultado puesto del solitario líder. Con la ventaja de saber que sumando otra vez de a tres iba a quedar más segundo que nunca. Soplándoles la nuca a los xeneizes y, encima, en la previa al derby. No pudo ser y perdió el día en que tenía la chance de presionar aún más en la punta.