Domingo 30 de Diciembre de 2007
l Tata Martino es optimista respecto del presente complicado en el promedio que viven tanto Newell’s como Central. "Ninguno de los dos va a descender. Sí es probable que uno juegue la promoción, pero no tengo dudas que ambos se salvarán de perder la categoría. Por lo menos Newell’s no va a descender seguro", sentenció Martino.
—¿Que los equipos rosarinos estén peleando el descenso es una causalidad o una casualidad?
—Es difícil responder este tema. En el caso de Newell’s en el medio de este presente también fue campeón. No se puede decir que es una consecuencia de 15 años. Que yo no coincida con la gestión no me habilita a decir sistemáticamente que todo está mal. Yo no coincido, punto y aparte. Ahora hay pelea del descenso y hace tres años se ganó el campeonato. Algo bueno deben haber hecho en la obtención del título y algo malo en los tres años posteriores. A mí no me gusta la forma, pero lo digo ahora que se está mal y también cuando se ganó el torneo. A mí no me encandiló el campeonato. Yo de esta gestión no voy a coincidir ni con las decisiones buenas ni malas.
—¿Ver a Newell’s en esta posición en el promedio te da bronca o pena?
—A mí me afecta lo de Newell’s, pero a los que más los afecta es a los jugadores. Son los que más sufren. Siempre pensé que nadie sufre más que los jugadores que deben salir de esta situación. Nadie juega tan tensionado como ellos. Si bien me afecta lo de Newell’s, no me gusta ver a la ciudad de Rosario de esta manera. Me molesta cuando en Buenos Aires se habla mal de Rosario en lo deportivo e institucional. No me gusta. Me acostumbré a que valoren la ciudad por los futbolistas, los artistas y los políticos. Rosario debería coincidir con la década del ’80, donde Newell’s y Central eran campeones. Igual como hincha es obvio que prefiero que le vaya mejor a Newell’s.
—¿Disfrutás del fútbol?
—La única vez que lo disfruté fue en los primeros tres años de carrera como jugador. Como técnico disfruté mucho en Instituto. Igual, a modo de ejemplo, la gente en el fútbol consume más las derrotas. l