Newell's se impuso a Barracas Central en tiempo de descuento con gol del arquero Moyano en contra. Gran partido de Banega. El ciclo Méndez empezó viento en popa.
Viernes 19 de Julio de 2024
El triunfo que Newell’s mereció ante Barracas Central en el estreno del ciclo del Gallego Méndez como DT parecía que pegaba en el palo. Más precisamente en el travesaño. Ya que la figura, el diez leproso Ever Banega, que tuvo el mapa del partido en la cabeza toda la tarde, abolló dos veces el vertical, una en cada tiempo.
Y cuando parecía que el 0 a 0 se imponía en el Ducó apareció en el descuento el Colo Ramírez, el goleador que el rojinegro necesita recuperar, que no pudo meterla él pero celebró como si el gol fuera suyo al ver que el arquero corregía a la red su defectuoso remate. Una victoria tan agónica como merecida para darle luz a una nueva etapa leprosa.
Un estadio inmenso vacío, un verdadero esqueleto de multitud fue el Tomás Ducó de Huracán, con escasas personas en la cancha, casi como si fuera a puertas cerradas. Allí Banega brilló, los refuerzos leprosos titulares Cardozo y Juan Ignacio Méndez cumplieron y el Colo Ramírez estuvo ahí, en la definición del epílogo. Una grata presentación del ciclo del Gallego Méndez.
Newell’s salió decidido a atacar, fue agresivo y punzante. La primera la tuvo Éver Banega con un tiro delicioso que abolló el travesaño y picó sobre la línea. No fue gol de milagro. Luego el rojinegro avisó con un centro desde la izquierda que no llegó a conectar el Colo Ramírez abajo del arco. Después Éver se animó a entrar gambeteando por el medio del área y casi llega a estar cara a cara con el arquero.
Un arranque a pedido de Méndez
Newell’s era dueño de todo en el arranque de la etapa inicial y jugaba en campo de Barracas, posicionado en ataque y con las líneas respaldadas. Salió a llevarse por delante al Guapo que no podía reaccionar.
Buena movilidad del paraguayo Fernando Cardozo con gambetas y centros por ambas bandas. Banega era el óptimo organizador. Y tenía trepadas contantes de Armando Méndez y Ángelo Martino por los márgenes de la cancha.
Recién sobre la media hora llegó la reacción del Guapo y Candia, libre de marcas en la boca del arco, cabeceó débil y contuvo Ramiro Macagno. Fue primer desacople defensivo rojinegro.
Newell’s en el cuarto final de la etapa perdió intensidad, aunque sin renunciar al control de la pelota. Y la última chance clara la tuvo otra vez Jhonatan Candia, que quedó mano a mano ante Macagno y el arquero tapó usando todo su cuerpo. La Lepra fue mucho más en los 45 minutos iniciales, pero no pudo convertir y lo terminó salvando el arquero. Al descanso.
En complemento, Newell's salió con todo
En el complemento otra vez Newell’s salió con todo y Panchito González sacó un remate desde la izquierda que cruzó todo el arco y no quiso entrar.
Banega quería volver a ser la manija y el mapa del partido estaba en su cabeza. Estaba iluminado Éver. Le faltaban socios. Por eso otra vez se puso en diagonal y sacó un latigazo que abolló el travesaño del otro arco. Injusticia. Merecía ser gol.
Recién sobre el final el Gallego movió el banco y mandó a cancha a Pérez Tica por un Cardozo ya cansado.
Ya Newell’s no tenía la energía ni el ímpetu anterior y cada vez le costaba más llegar al arco de Barracas. El Colo Ramírez tampoco encontraba el hueco para lastimar hasta que llegó la última pelota.
Y justamente el Colo fue el protagonista de la victoria. Desborde del ingresado Pérez Tica tras un pase genial de otro que había entrado y debutado, Gabriel Carabajal, Ramírez le entró mordido y la inestimable colaboración del arquero terminó dándole el merecidísimo triunfo a Newell’s. Enorme victoria para comenzar con el pie derecho el ciclo del Gallego Méndez.