Newell's y una montaña rusa que desembocó en empate con Tigre
Newell's no supo aprovechar un gol de vestuario y sus errores en defensa parecían condenarlo. El gol sobre el final de Ferreira estableció un poco de justicia.

Domingo 07 de Mayo de 2023

Este Newell’s continúa arrastrando una relación fluctuante con su flanco interno. Oscila entre sus traumas, sus ataduras y sus aspiraciones. Todavía no mostró todo lo que puede dar y sigue sin poder superar ese encasillamiento. Quedó prematuramente afuera de la Copa Argentina y en la liga local no consigue afirmarse, ni repetir actuaciones que le permitan dar un salto en el escalafón general. Con el empate 2-2 en su visita a Tigre, la Sudamericana parece eclipsar cada vez más los otros horizontes, y asoma como único sendero posible para intentar pelear algo importante con la dosis pretendida de protagonismo. El conjunto leproso venía de tres partidos sin ganar en el torneo doméstico (River, Belgrano y, Argentinos Juniors), y necesitaba exhibir síntomas palpables de reacción que se trasladen a una cosecha gruesa, para no caerse del primer tercio de la tabla, para seguir confiando en sí mismo, pero no aprovechó la ocasión. El empate solo estiró su incertidumbre. Newell’s y Tigre, dos con competencias internacionales que desvían atenciones y esfuerzos, protagonizaron un duelo que reflejó esa llamativa irregularidad en el certamen local.

Newell's apareció con todo en el inicio del pleito. Al minuto, Portillo sorprendió con un pelotazo cruzado largo que el pibe Aguirre le sacó rédito por derecha, encarando para adentro y definiendo cruzado abajo. Gol de vestuario. Un tesoro que increíblemente Newell’s no supo utilizar a su favor. Un minuto después, Iván Gómez tuvo otra chance clarita adentro del área. Tigre salió dormido y se mostraba muy confundido atràs. En este escenario no apto para cardíacos, fue Newell’s el que trajo a su rival arriba del cuadrilátero.

A los 6’, Ditta falló y le cometió penal a Badaloni. Y Colidio anotó la igualdad de penal con un disparo suave a la izquierda de Hoyos. En los primeros minutos pasaron muchas cosas en muy poco tiempo. Los dos defendieron muy mal, sufrían el partido, y el golpe por golpe caracterizaba el arranque del duelo. Y en este marco Newell’s volvió a ofrecer su otra mejilla. Así, no sorprendió la llegada del segundo de Tigre. Córner desde la izquierda y a los 13’ Luciatti adelantó al dueño de casa con un soberbio cabezazo. En menos de 15’ quedó reflejada la actualidad de los dos contendientes.

A los 18’, Recalde estrelló un zurdazo en el caño izquierdo de Marinelli, tras una gran jugada colectiva. Newell’s hacía circular pero fallaba en la puntada final. Como siempre. El partido era una auténtica montaña rusa. Recién después de los 25’ empezó a bajar la intensidad del choque. A los 33’ Iván Gómez tuvo otra posibilidad que le anuló el arquero adversario. Y en ese panorama, Aguirre era el único que se revelaba con gambetas y llevando peligro sensación de riesgo al área de Tigre. Pero, faltaba claridad para traducir esas intenciones en el marcador.

El complemento en Victoria comenzó con menos revoluciones sobre la gramilla. Igual, la angustiante endeblez de las dos defensas siempre mostró un panorama abierto en relación a la suerte que podía correr el resultado. A los 17’, Aguirre buscó desde lejos. El extremo se fue quedando sin combustible y su posibilidad de incidencia en el cotejo fue disminuyendo de a poco. Pero era la única esperanza que se advertía en el terreno de juego. Lo único serio de este Newell’s, tan leve cuando ataca.

A los 22’, Recalde no aprovechó un tiro libre que dio en la barrera y se fue al córner. Tampoco una media vuelta a los 28’. Newell’s merecía la igualdad pero chocaba contra su propia impericia. Parecía ser su propio verdugo. Y cada contra exponía sus dificultades para arrimarse a un resultado que le permita llevarse algo para Rosario.

Tigre seguía mostrando vacilaciones atrás, y el partido siempre transitó por una peligrosa cornisa plagada de dudas e imprecisiones. Y cuando parecía que el destino iba a condenar a Newell's a volverse con las manos vacías, apareció a los 41’, Cristian Ferreira, que había ingresado por Portillo, y estableció la merecida igualdad con un cabezazo tras un tiro frontal de Sforza. En el adicional, la última línea y el arquero del local le entregaron una par de chances más a Newell’s. Un remate de Gómez dio en el palo. Pero el tanteador decidió aferrase a la parda.

Ya transitando la segunda mitad de la liga, Newell’s estiró su tránsito en zona de indefiniciones y volvió a situarse ante un incómodo espejo de replanteos. Su panorama interno no aclara y la Copa se sigue presentando como la alternativa más seductora para sus motivaciones. ¿Ya tiene que empezar a pensar en un solo frente?… Heinze y sus soldados deberán empezar a analizarlo. Todo lo demás se le escapa muy lejos.