Martes 14 de Marzo de 2023
Todos los partidos son vistos de una manera en el momento y después la zaranda de un análisis más tranquilo, sin el apuro del aquí ahora, pueden generar nuevos indicios, reforzar otros ya dados o hasta descartar alguno. El Colón 1 Newell's 1 del lunes por la noche en Santa Fe dejó cosas en la revisión que pueden ser útiles. Seguro Gabriel Heinze, en este caso, hace ese trabajo y un punteo de observaciones tal vez sirvan para entender qué cosas se hicieron bien y debe insistir y qué otras al menos deben ser puestas bajo la lupa.
Lucas Hoyos: fue la mejor actuación del arquero leproso que tanto le gusta a Heinze pero que aún no se metió de lleno en el corazón de los hinchas. Quizás este partido ante Colón eleve esa estima, también viene de una magnífica atajada ante Barracas Central. Su estilo con cierto desparpajo, que en cierto modo se emparenta con el del Nahuel Guzmán, debe acumular partidos así. El Patón tuvo que irse y volver para ser querido. Es el "uno" que el Gringo quería. Empezó a responder después de la chambonada ante Platense. Sí o sí debe atravesar un período de paciencia ante los hinchas.
Una dupla por consolidar: A Heinze le gusta Mansilla, lo apuntaló y el surgido en las inferiores leprosas parece estar empezando a ganarse el lugar. Claro que esa oportunidad irá indefectiblemente atada a que empiece a combinar bien con Willer Ditta. Y en ese punto falta trecho por recorrer. La sensación es que el colombiano se sentía más cómodo con Gustavo Velázquez, con alguien de más experiencia al lado. Ahora es como que él debe ser la voz de mando y en algún punto parece incomodarlo, siempre futbolísticamente hablando. Algo de eso pasó en la pelota que Benítez le ganó al inicio del complemento y que Hoyos tapó en el mano a mano. Sean los nombres que sea, Newell's, como cualquier equipo, necesita sintonía fina de sus centrales.
El surco de Pittón: cuando Newell's contrató al fin a Angelo Martino, parecía que Bruno Pittón debería esperar su chance. Pero la competencia interna le hizo bien al equipo en el puesto. El lateral izquierdo quizás debe resolver más dureza en la marca, que es lo primero que se le pide a un defensor (no es poca cosa, claro está), pero viene mostrando ser una muy buena alternativa ofensiva. Con Colón pudo empatar él el partido, después le sirvió el gol a Recalde y en el amanecer del partido se entendió bien con Aguirre para que de un lateral el delantero cree la primera situación de gol. Mejor que Jherson Mosquera por el otro sector, sin dudas.
Una mejor versión de Gómez: el volante-lateral que trajo Heinze mostró en Santa Fe cualidades que hasta ahí poco se habían visto. Se animó a pedirla, la jugó con criterio, tuvo una movilidad bárbara en un sector que se necesita mucho y hasta pareció obligar a Cristian Ferreira a moverse en la misma sintonía. Lo mejor hasta acá del exPlatense.
Un techo por alcanzar: en este caso es una verdad que el mismo Heinze remarca habitualmente. Confía mucho en Ferreira, eso se nota, lo estimula, apunta que lo ve cada vez mejor pero también lo exige a que puede dar más y no hay que darle más que la razón al Gringo. Al exColón (muy aplaudido el lunes) le falta tener "el" partido, porque talento está claro que posee. Y si él mejora más, todo Newell's lo hará.
El vaivén de los extremos: Heinze tiene un problema en el ataque por las bandas. Uno de sus jugadores desborda confianza, se anima a todo, hay una postura al respecto que así lo indica. El otro parece ir en el camino opuesto, aún cuando produce buenos momentos en el partido, como si necesitara apuntalar su estima. Brian Aguirre es el primero. Ramiro Sordo el otro. La sensación es que cuando ambos estén parejos, Newell's va a poder lastimar mucho más.
El 9 parece que ahora sí: Heinze arrancó la liga con Genaro Rossi, luego llegaron dos partidos con Djorkaeff Reasco y desde Banfield apuntaló a Jorge Recalde como 9. Por supuesto que el gol consolida al paraguayo en esa posición que no termina de sentir plenamente. Se nota que le gusta ir a buscarla lejos, tener más contacto con la pelota y recién después dominar el área. Pero lo cierto es que ante Colón apareció más seguido por ahí, va ganando ritmo y la conquista lo hizo animar a más. Parece que ganó la partida de la titularidad. Para cualquier equipo que tuviera semejante duda en ese sector, es una señal de crecimiento, claro.