Ovación

Newell's volvió a ofrecer su peor cara y Argentinos lo cacheteó

Apenas 25' le duró el punto a Newell's. Y eso porque Argentinos no logró embocarla en las primeras dos veces que llegó.

Domingo 18 de Marzo de 2018

Apenas 25' le duró el punto a Newell's. Y eso porque Argentinos no logró embocarla en las primeras dos veces que llegó. Pero una vez que recibió el cachetazo del gol, se vio que no era el día de encontrar la fórmula de la reacción que este equipo en 20 fechas sólo supo mostrarla ante River, en el Monumental. Nunca antes, nunca después.

   A la Lepra le duele tanto el gol en contra que lo deja casi sin reacción. A la mayoría de sus jugadores les cuesta entender que pueden revertir un partido que se inicia mal. Esto no quiere decir que no lo intenten, sino que pierden la fuerza de acción, equivocan caminos y toman malas decisiones, como ser pases simples (erró muchísimo con los destinatarios cercanos) y juego en equipo (le falta un conductor), aparte de la falta de confianza.

   Encima, el Bicho lo asustó apenas se vieron las caras. Es que al minuto y cuarenta segundos el travesaño devolvió un cabezazo de Lucas Barrios, jugada anulada por posición adelantada pero un aviso de que no la tendría fácil.

   Y la sacó barata con el 0-1 de los primeros 45'. Ibáñez salvó abajo un tiro libre a los 14', a los 19' avisó Nicolás González con un cabezazo y el mismo delantero se anticipó a Ibáñez y Bianchi para transformar otro testazo en el gol del desequilibrio a los 26'.

   Precisamente, Newell's se desequilibró. Y dos apariciones más de González no liquidaron el juego de milagro, con otro cabezazo que se fue cerca (29') y con un zurdazo que, previo manotazo de Ibáñez, dejó temblando al travesaño y a todo Newell's (34').

   El descanso fue una salvación. Pero el regreso al campo de juego trajo una leve mejoría. Insuficiente.

   Claro, si entraba el cabezazo bárbaro de Fontanini que el arquero Chaves sacó al córner antes de los dos minutos quizás se hablaría de otro resultado. Sin embargo ni entró ni entusiasmó a los del Parque.

   Y los minutos corrieron en medio de las imprecisiones leprosas, el conformismo y cuidado del equipo del ex pelado Berti y la prioridad que le dio De Felippe a no desequilibrar más a este desequilibrado Newell's, apostando a una pelota salvadora de un empate que no llegó y a que la derrota no fuera por más de un gol.

   A Newell's no le sirve perder por poco. Tampoco por mucho. Sí necesita rebeldía y otra actitud, como pareció encontrarla hace una semana atrás contra San Martín de San Juan. Sin estos ingredientes era lógico que varios dijeran al final: de nuevo, sopa.


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